- Traductora: Cristina Macía
- Tapa blanda: 368 páginas
- Editor: Ediciones Gigamesh; Edición: 1 (24 de noviembre de 2017)
- Colección: Gigamesh Omnium
- Idioma: Español
- ISBN-10: 8416035814
- ISBN-13: 978-8416035816
MI OPINIÓN
"El sueño del Fevre" es un tostón.
Esto va de un hombre que tiene costumbres especiales y quiere un barco de vapor para navegar por el río Fevre, y contrata a un capitán, entonces se encuentran con más hombres y mujeres especiales y gana el que quede de pie, o más bien al que le quede sangre en las venas.
Empieza muy bien, la verdad, con un encuentro prometedor entre un personaje enigmático y un curtido capitán. Encima reman por el Mississipi, que mira que me gustan a mí estas aventuras en este lugar y en el pasado. En concreto en 1857, y para situarnos, el autor nos describe todo lo visible y lo invisible, habido y por haber en el lugar. No importa, lo hace con estilo y da una imagen muy concreta que además es muy valiosa para entender todo el lío. Lo malo es que el lío se simplifica demasiado, la historia no avanza ni a tiros. Se pierde en descripciones de noches estrelladas y parajes neblinosos, de maderas y puertos, caminos y canales y cómo no del barco, que asistimos desde que el hombre se lo imagina hasta que se pone la última tuerca. Y ¿qué pasa entonces? Que se le olvida contarnos la historia, le da de vez en cuando un empujón pero el viento aquí no sopla y encalla. Ni para atrás ni para adelante, seguimos asistiendo a descripciones.
Los personajes ni bien ni mal, ni frío ni calor y que gane quien quiera, mira, pero cuanto antes mejor porque parece que no se va a acabar nunca. Tienen una historia detrás, por lo general dramática, y pinta interesante, de hecho a veces hasta se le escapan un par, vale, puede que tres reflexiones interesantes en los tediosos diálogos, que hay muchos y suelen aligerar pero en este caso no. Los personajes son tan pesados que llegas a pensar, mira o lo matas tú o lo mato yo.
El tema vampiros es el que es, y no he encontrado nada nuevo, ya sé que este hombre vino antes, en el 82 del siglo pasado. Me ha recordado mucho a la serie Crónicas Vampíricas, eh, no me juzguéis, es que la serie es lo que es pero eran todos tan monos...los protas no mucho pero había cada uno. Sí, qué pasa, a una también le dan ramalazos de frivolidad de vez en cuando, que para eso somos, como nos gusta decir a los "reseñadores", tridimensionales, en realidad tenemos más de tres.
Si alguien va a decir que le dan miedo estas lecturas, tranquilos que solo hay una escena que causa desasosiego, lo reconozco, que pone los pelos de punta un rato pero es un espejismo, no se vuelve a repetir. Yo esperaba que sí, que ya había pasado el momento "antecedentes y situación" y empezaba la fiesta, pero no, a veces me da miedo lo inocente que puedo llegar a ser.
Ahora bien, si eres de los que se marea cuando le dan la cita para sacarse sangre y vas regular del estómago, olvídate de este libro. Tiene una cantidad de casquería como para cuatro "bodas rojas" y aún sobrará para vender.
Los momentos álgidos, la lucha entre el bien y el mal y los giros argumentales llegan cuando el lector está leyendo dormido, lo oyes como cuando estás pegando la cabezada, como un rumor lejano, no me pasaba desde que veía la vuelta ciclista en La 2, ¿os acordáis?, y si no habías caído antes, cuando pasaba el helicóptero acababa con tus resistencias. Sí, tan vieja soy, o no, a lo mejor es que soy inmortal y siempre tengo 25 años, nunca se sabe, esto de las guillotinas, esas cosas raras que traigo a veces...
¡Ojo! Que este libro es el favorito de mucha gente, que es recomendadísimo y que tiene muy buenas reseñas y opiniones por doquier. A mí no me ha ido bien, no pasa nada, de todo tiene que haber, ¿no?
No hay duda de que El sueño del Fevre ha navegado a la deriva en las turbulentas aguas de mi paciencia lectora.
P. D. Lo del bebé es imperdonable y encima innecesario.










