En el horno

CUANDO APARECEN LOS HOMBRES. MARIAN IZAGUIRRE

Philippe investiga, y poco a poco va entregando al lector un retrato de Teresa en que los datos reales y la imaginación van de la mano: esa mujer hermosa y distante vivía sola en un caserón cerca de la Costa Brava; por su mente desfilaban los días de infancia al lado de su madre Ángela, un ser hermoso y siempre dispuesto para el amor, y en un armario escondía una vieja caja de dulce de membrillo llena de cartas y recetas escritas a principios del siglo XX por una pariente lejana de nombre Elizabeth.

¿Dónde está ahora Teresa? Es fácil imaginarla cabizbaja, leyendo esas viejas cartas de Elizabeth, recordando a Ángela y sus locuras, pero hay un nudo oscuro que une a estas tres mujeres.
LA DAMA DESAPARECE. ETHEL LINA  WHITE

Después de unos días algo ajetreados en un hotel de montaña de un país sin nombre del este de Europa, la joven y rica Iris Carr coge impaciente el tren expreso a Trieste. En un vagón repleto, la única persona que no parece serle hostil es una institutriz inglesa, la señorita Floy, con la que entabla una amistosa conversación. Poco después se queda dormida y, al despertar, el lugar de su nueva amiga lo ocupa otra mujer de gesto adusto. La señorita Froy parece haberse volatilizado: nadie en el tren recuerda haberla visto, Iris parece no estar en sus cabales y solo un joven, pese a no creerla del todo, se ofrecerá a ayudarla para aclarar lo que puede o no haber ocurrido. 

2 comentarios:

  1. A mí el de Stephen King me gustó. El de la abuela Lola está tiendo buena acogida. Ya me contarás.

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    1. El de La abuela Lola lo he dejado, leí unas doscientas páginas aproximadamente pero no va a ninguna parte. Es bonito y muy tierno pero muy muy pesado y no sucede nada.

      Con el de King voy por la mitad y si no lo estropea está siendo el mejor libro en muchísimo tiempo.

      Gracias por comentar.

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