lunes, 23 de marzo de 2020

Lo que el viento se llevó

MARGARET MITCHELL


  • Traductores: Juan G. de Luaces y J.Gómez de la Serna
  • Tapa blanda: 992 páginas
  • Editor: B de Bolsillo (Ediciones B); Edición: 001 (16 de enero de 2020)
  • Colección: MAXI
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8413141281
  • ISBN-13: 978-8413141282
                                                                  MI OPINIÓN
"Lo que el viento se llevó" es una lectura imprescindible que todo lector debería regalarse.

¿En serio tengo que poner una sinopsis? La novela es Scarlett, su vida en la que van a aparecer todo tipo de obstáculos, muchos de ellos producto de la terrible Guerra Civil que dividió Norte y Sur y volvió del revés la estructura social con la liberación de esclavos. Desde su vida frívola y despreocupada juventud en la plantación de Tara junto a su familia acompañaremos a este fascinante personaje que se encontrará piedras en el camino a cual más grande que enfrentará con coraje a la vez que se pelea con los problemas que le trae su corazón caprichoso y egoísta.

Un narrador clásico cuenta la historia de forma lineal, sin trampa ni cartón, no lo necesita porque gracias a su habilidad para describir escenarios y personajes y de combinar narración con diálogos, consigue que el lector entre en la novela. Abrir el libro es como pegar un salto y entrar en sus páginas, sin esfuerzo ninguno, basta con leer las primeras frases y ya estás en Tara acompañando a la joven Scarlett. Descripciones que si bien no les falta detalle alguno en ningún momento frenan una trama que fluye de forma natural, va sola, con un ritmo constante en el que aparecen momentos de tensión y otros de transición que ayudan a trasladarse de un escenario a otro.

La narración es tan potente que enseguida se te olvida la película, que es otra joya en lo suyo, pero ya en los primeros capítulos estás perdido en algo diferente.

Una trama que tiene como elemento principal el recorrido vital de Scarlett y de muchos de los personajes que la acompañan. Al mismo tiempo van sucediendo hechos históricos, sí, tengo que reconocer que Margaret Mitchell me la ha colado, me he leído una novela histórica y encima de guerra sin darme cuenta y he disfrutado muchísimo a la vez que creo haber aprendido. No deja de lado tampoco temas como el papel de la mujer en la época, la estructura social, la esclavitud y la política, todo ello formando parte de una historia fascinante.

Pero hablar de este libro es hablar de Scarlett, un personaje perfecto, su esencia se mantiene durante las mil y pico páginas que tiene pero hay una evolución alucinante, la ves crecer y enfrentarse a sus problemas con arrojo y mucho coraje aunque tiene muchas sombras en otras facetas. No es alguien con quien vayas a empatizar demasiado aunque en muchos momentos causa verdadera admiración, sin embargo, como personaje es tan atractivo que es un verdadero imán.
Rhett es el contrapunto perfecto para ella, aunque menos brillante está a la altura, y junto con Melanie, que personalmente es mi favorito aunque literariamente lo sea Scarlett, forman las tres razones principales por las que creo que esta novela es una lectura necesaria e inolvidable. El resto de los personajes están bien elaborados pero en el punto justo para cumplir la función de cada uno de ellos. Todos representan algo y su descripción y la profundidad de la misma están en consonancia con ello.

La novela es un viaje fascinante, una historia de amor en tiempos de guerra, de penurias y reconstrucción, un amor que va transformándose para llegar a un final redondo y perfecto.
El libro perfecto para escapar durante horas, vivir el placer de la lectura o descubrirlo.

PUNTUACIÓN: 5/5

Mucha suerte a todos, ánimo y un abrazo.



lunes, 9 de marzo de 2020

La niña en llamas

CLAIRE MESSUD
  

  • Traductora: Amelia Pérez de Villar Herranz
  • Tapa blanda: 208 páginas
  • Editor: Galaxia Gutenberg, S.L.; Edición: 1 (26 de septiembre de 2018)
  • Colección: Rústica Narrativa
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8417355537
  • ISBN-13: 978-8417355531
                                                                    
                                                                MI OPINIÓN
"La niña en llamas" es una novela que muestra una conmovedora realidad desnuda.

Cassie y Julia son amigas desde el jardín de infancia hasta que en esa turbulenta y complicada etapa llamada adolescencia las cosas se tuercen para una de ellas, mientras Julia sigue el camino recto ayudada por unas circunstancias que no le ponen demasiadas trabas, a Cassie la vida le reparte malas cartas.

Primera recomendación, por si no te interesa la reseña pero que es muy importante, no leas la sinopsis completa del libro.

Es Julia, la chica con una vida corriente la que va a contar su historia de amistad con Cassie, dos personas que no se parecen en nada y que da la sensación de que son esas evidentes diferencias las que las mantienen unidas, esa especie de búsqueda de lo que no tenemos, una mezcla de atracción y necesidad. Las dos protagonistas son cara y cruz de una misma moneda. Con un estilo directo, muchas reflexiones que complementan los hechos y unos diálogos que dotan de vida y carácter a los personajes, en apenas 200 páginas desgrana esta historia que podría estar ocurriendo en cualquier lugar ya que es el realismo lo que hace que la novela tenga un encanto especial y lo que engancha al lector.
Hace un retrato fiel de lo que es la adolescencia real, tan alejado de lo que prolifera en la literatura, el cine y la tv, estas chicas tienen granos y su cuerpo está a medio definir, no dan pie con bola en las relaciones con los chicos y andan por la vida dando palos de ciego. Y es esto lo que más me ha gustado del libro. Creo que sería una lectura muy buena para llevarla a los institutos. No digo que lo otro tenga que desaparecer, porque es ficción y la ficción está para soñar, que tampoco hay que estar todo el día dándose latigazos de realidad como un penitente, pero me parece excesivo lo que hay.

La relación de amistad va pasando por muchas fases, sobre todo al principio está lleno de bonitos recuerdos, evocadores y que ponen los cimientos para que las cosas luego vayan como van y Julia intente salvar a Cassie cuando llega el momento a pesar de lo que pasa por el camino. Pero también hay mucha crudeza, tensión y cierta tristeza propia del despertar y de las circunstancias en las que vive Cassie. Junto a ellas aparecen otros dos personajes con mucho peso, sus madres, que también son muy diferentes pero interesantes de descubrir. Los padres, uno está ausente y el otro casi como si lo estuviera. También hay otros amigos y personajes secundarios que redondean la historia.

Una novela que da mucho que pensar, con unos personajes complejos donde lo que más destaca es la honestidad y que se cierra con un poético final.

PUNTUACIÓN: 4/5 Gracias Claire, alguien tenía que contarlo.




lunes, 2 de marzo de 2020

Olga

BERNHARD SCHLINK



  • Traductor: Carles Andreu
  • Tapa blanda: 256 páginas
  • Editor: Editorial Anagrama; Edición: New (5 de junio de 2019)
  • Colección: Panorama de narrativas
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8433980394
  • ISBN-13: 978-8433980397


                                                               MI OPINIÓN
"Olga" es una joya imprescindible en la vida de cualquier lector al que le guste la literatura que emociona.

Olga nace a finales del XIX, la vida no hace más que darle bofetadas y empujones y rara vez le tiende la mano, y aun así ella persevera y se agarra a sus sentimientos como a un clavo ardiendo para encontrar un sentido. El libro nos narra su vida de niña huérfana con unos amigos muy especiales que la hacen vivir una infancia feliz hasta que crecen y las cosas se complican. El amor le jugará una mala pasada, ella no es mujer de grandes exigencias pero a Herbert le falta un poco de generosidad y bajarse del pedestal de vez en cuando, un aventurero al que le duele el cuello de tanto mirarse el ombligo. Entre todo eso, Olga se busca un futuro como maestra y luego como costurera, suceden muchas cosas a lo largo de la historia pero lo más importante es lo que siente.

El libro está dividido en cuatro partes, narrador en tercera persona para las primeras, luego cambia a primera por algo que sucede en la trama y no porque al autor le haya dado por tocarle la moral al lector con jueguecitos. En la última parte tenemos correo postal.
Schlink es de los que hace auténticas maravillas con las letras. A veces parece que ni siquiera estás leyendo, que la historia salta sola del libro a ti, como si la escucharas. Las palabras vienen solas y todas juntas forman algo muy bonito y profundo al mismo tiempo. No escatima en vocabulario, adjetivos y todas las comas necesarias para componer largas frases y párrafos que describen lugares de forma precisa que transportan al lector, lo llevan de la mano para conocer a este personaje tan especial. Con ese mismo estilo pulcro, detallado y fluido expone sus sentimientos, su forma de pensar y actuar.

Olga es el personaje perfecto, de hecho cuando estás leyendo se te olvida que es ficción y tienes la sensación de que es alguien que existe en la realidad. Hace un viaje interior que atrapa desde el inicio y que emociona tanto que se queda pegado incluso después de la lectura. Me impresiona que alguien pueda escribir tan bien sobre algo tan impreciso y complejo como son los sentimientos que muchas veces no sabemos explicar, el autor se crece ahí donde otros salen como pueden diciendo eso de "no encontraba palabras para explicarlo", él las conoce, ni que las tuviera escondidas.
Por supuesto que hay otros, Herbert, Ferdinand, Viktoria, Eik, y pese a que todos son muy buenos personajes aunque algunos no tan buenas personas, están a la sombra de Olga.

Un libro maravilloso que da mucho que pensar y más aún que sentir.

PUNTUACIÓN: 5/5

lunes, 24 de febrero de 2020

La estación de las mujeres


  • CARLA GUELFENBEIN


  • Tapa dura: 152 páginas
  • Editor: ALFAGUARA; Edición: 001 (16 de mayo de 2019)
  • Colección: HISPANICA
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 842043759X
  • ISBN-13: 978-8420437590

                                                                    MI OPINIÓN
"La estación de las mujeres" es un collage de historias tristes con un punto de tensión que emociona menos de lo que debería.

Trata de la vida de varias mujeres heridas en un momento crucial de su existencia en el que se plantean hacer algo, esperar o aceptarlo y dejarlo estar. Margarita, casada con un profesor de Universidad que le es infiel por aburrimiento se ve envuelta en una trama que le toca de refilón pero que le da un sentido a esa existencia insustancial que llevaba, la desaparición de Anne. Elizabeth le escribe cartas a una amiga para contarle su historia de amor con Leonard, y un narrador omnisciente nos cuenta la historia de Juliana que el día de su catorce años descubre un cadáver en la residencia de estudiantes a la que va a limpiar con su madre y la de Doris, amante alcohólica de Gabriela Mistral.
Y ahora me diréis que menudo lío he montado y no hay quien se entere, pues entonces lo he hecho muy bien porque eso te pasa cuando lees esta novela. Que es un lío, no porque salte de una historia a otra sino porque no las sitúa bien en el tiempo y deja todo como medio a decir y raro, con demasiada información inconexa en algunos casos. Por lo que es un libro que exige cierta dosis de paciencia, para cogerle el punto y para esperar a que todo se vaya más o menos encajando, cosa que se consigue pero como a medias. A ver si me explico. Las historias están todas conectadas, unas más integradas que otras, por ejemplo la de Doris, amante de Gabriela, es como la artista invitada que sale en un capítulo de la serie para darle empaque. Es una de las más desaprovechadas y de las que más deja cosas en el aire. Al final todo encaja y el conjunto tiene sentido pero queda un poco seco, como sin brillo, es como un coche al que se le va acabando la gasolina hasta que se para.

Empieza con un capítulo impresionante, un pelotazo, con Margarita explicando cómo se siente en sus cincuenta años cuando sus hijas independientes ya viven en otro país y su marido intenta agarrarse a una juventud que ya no tiene. Aquí es donde la autora despliega su talento y escribe de esa forma tan bonita que a mí me gusta mucho. Hace un relato perfecto de ese mapa interior a veces tan difícil de comprender. Deja muchas frases que dan en el clavo. Las metáforas las borda, son geniales tanto en el significado como en la forma.
Estamos en la actualidad, en Nueva York, ciudad en la que transcurren todas las historias salvo algunos recuerdos de los personajes. El resto de tramas algunos sí y otros vuelven al siglo pasado. Cada capítulo lleva el nombre de su protagonista. No se molesta en describir espacios abiertos, pero sí lo hace cuando es necesario en los hogares, porque es algo que forma parte de los personajes y que tiene cierto papel en la trama. Son descripciones muy sencillas que no abusan de adjetivos o detalles pero crean una imagen muy concreta.

Las historias son todas muy tristes, gente que ama pero no se siente correspondida, que sufren a cuál más y se sienten perdidas, hay dolor, amor, sexo, traición y una muerte. Mirad, es como cuando hay una reunión de jubilados y empiezan a competir a ver quién tiene más achaques, citas con el especialista y recetas. Estas mujeres compiten a ver quién la cuenta más triste.

Carla Guelfenbein es una autora que me ha ido decepcionando poco a poco, leí hace unos años, Nadar desnudas, y pensé que leería todo lo que pudiera de ella, me ganó por la mano, pero la siguiente, Contigo en la distancia ya empezó a cojear y esta de ahora un poco más. Igual lo he hecho mal y tenía que haber ido para atrás, a las anteriores. El problema es que ha sido demasiado caótica y aquí es donde ella dirá, yo en mi caos me entiendo y tengo un orden, pues bien, pero espera que te entendamos nosotros. Caótica y que ha puesto muchos elementos sobre la mesa que no ha desarrollado bien y que ha dejado unas cuantas preguntas sin respuestas, y la verdad es que no me importa, eso es lo peor.

Una novela de las que pasan sin pena ni gloria, que como es cortita se lee bien y vale para un par de tardes.

PUNTUACIÓN: 3/5

lunes, 17 de febrero de 2020

La canción de los vivos y los muertos

JESMYN WARD


  • Traductor: Francisco González López
  • Tapa blanda: 260 páginas
  • Editor: Editorial Sexto Piso (10 de septiembre de 2018)
  • Colección: NARRATIVA SEXTO PISO
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8416677913
  • ISBN-13: 978-8416677917


                                                                        MI OPINIÓN
"La canción de los vivos y los muertos" es una pedrada directa en el corazón del lector que incapaz de abandonar a su gran protagonista tira hasta un final redondo.

El viaje desde su casa en el sur, en el golfo de Misisipi a la penitenciaria Parchman donde van a recoger a Michael es la excusa para contar la historia de Jojo, de trece años, su madre, Leonie y Richie. Un día a día muy difícil, demasiado duro para un niño que depende del cariño y el cuidado de sus abuelos, la mujer que lo parió que es una cabrona y un personaje muy peculiar que cuenta su terrible historia y le da sentido a todo.

Tenemos tres narradores, Jojo, Leonie y Richie que se van repartiendo los capítulos. Jojo y Leonie siguen la misma línea argumental aportando un punto de vista distinto, cada uno según su forma de ser y entender lo que sucede pero avanzando en la trama, sin repetir lo que ya pasó. Richie tiene una historia paralela, que es más dura todavía pero que en cierto punto se une a la principal.

Estamos ante uno de esos libros que hay que coger aire para empezar a leer, no nos va a llevar a ningún lugar agradable, poco a poco la historia se va volviendo cada vez más oscura y cuesta encontrar esa grieta por donde va la luz. Por lo tanto la autora recurre a un estilo muy directo, a llamar las cosas por su nombre y adaptar de forma brillante el tono al narrador correspondiente. Abundan las palabras soeces y a veces cierta simpleza en la expresión, sobre todo cuando la que habla es Leonie, pero es que la tía no da para más. Eso la hace creíble, que se exprese de forma coherente a su carácter, deleznable y de los de bofetada con la mano vuelta.
Aunque sea así de cruda tiene muchos elementos que la embellecen dentro de lo posible, describe y crea ambientes muy precisos, concretos y consiguiendo un gran realismo.
También maneja con habilidad un elemento sobrenatural que introduce en la historia que le da mucho sentido sin estropearla ni convertirla en algo surrealista que te saque de la lectura.

Lo mejor sin duda son los personajes, se muestran en toda sus dimensiones, son muy intensos todos. En realidad, lo que sucede no es tan importante, lo que hace es mostrar sus vidas. Como ya habréis notado, Leonie no se ha ganado mi simpatía en ningún momento. Al principio le di su oportunidad, que errores los cometemos todos, pero cuando no te afectan solo a ti, igual hay que pensar mejor las cosas. Es verdad que no lo ha tenido fácil pero tampoco tan difícil. No hay manuales para ser el padre perfecto, o la madre perfecta, ni siquiera hay una sola forma de hacerlo pero robarle la infancia a dos niños es un delito que ni con infierno paga el que lo comete.
En el otro lado de la balanza está Jojo, un personaje maravilloso, un niño obligado a crecer demasiado pronto, a ejercer un papel que no le corresponde pero que asume con todo su corazón. Este es de los que se queda en el rincón de los personajes especiales.
Richie es alguien a quien descubrir leyendo el libro porque es una pena contarlo y estropearlo.

El resto lo conocemos a través de los narradores, que le dan voz con muchos diálogos muy logrados, todo contado como si hubiera sucedido de verdad. Ma y Pa, los abuelos son increíbles y muy especiales, Michael es como Leonie así que mejor no mirar para él. La pequeña Kyla es ternura.

Los temas que toca son el racismo, la pobreza, las drogas y la muerte. Todos afectan a esta familia que tiene una vida dura sin ilusiones y con sobredosis de realidad. Es el típico libro que al leerlo piensas, pues tampoco me va tan mal.

Y después de tanto sufrimiento y de atravesar este valle de lágrimas con cierta distancia, llegamos a un final que lo redondea y te deja una sonrisa triste, pero sonrisa al fin y al cabo.

PUNTUACIÓN: 4,5/5




lunes, 10 de febrero de 2020

La única historia

JULIAN BARNES
 
  • Traductor: Jaime Zulaika
  • Tapa blanda: 240 páginas
  • Editor: Editorial Anagrama; Edición: 1 (6 de febrero de 2019)
  • Colección: PANORAMA DE NARRATIVAS
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8433980246
  • ISBN-13: 978-8433980243

                                                             MI OPINIÓN
"La única historia" es un relato brutalmente sincero sobre la forma de entender el amor que revienta tópicos.

EL joven Casey rememora la gran historia de amor de su vida, junto a Susan, una mujer casada que le saca más de veinte años de ventaja que será la protagonista de esta novela que no se centra solo en la relación sino también en sus consecuencias.

Dividida en tres grandes capítulos está contada por el propio Casey que se dirige directamente al lector consiguiendo así la complicidad inmediata y a la vez ganando cierta ventaja para que el juicio no sea demasiado duro. No se olvida de retratar la época, sobre todo en el aspecto social para que se entienda la magnitud de la historia y lo que significó para él. Una narración pausada, prestando atención a todos los detalles pese a que en muchas ocasiones nos aclara que está tirando de memoria y muchas cosas se han borrado. Un lenguaje excesivamente serio para mi gusto, en muchas ocasiones frío y que distancia al lector al que había tendido la mano pero que se lo vuelve a ganar con la sinceridad y la honestidad, todo el tiempo tienes la sensación de que te están contando la verdad.

Más que trama lo que hay es un sentimiento que evoluciona y al que se intenta poner lógica y entendimiento.  Lo que más me ha gustado es que ha partido de un topicazo y le ha dado la vuelta como a un calcetín, no ha quedado nada más que la idea inicial.
Como ya he dicho, la narración es seria, muy elaborada, con frases largas y un vocabulario extenso que solo cambia cuando llegan los diálogos y se vuelve natural y espontáneo. Son estos los que levantan una novela que a veces se atasca un poco porque empieza a dar vueltas y se va a filosofar hasta que en el siguiente párrafo vuelve a lo que estaba.

Lo confieso. Me he pasado el primer tercio del libro cabreada con esta cosa inglesa de no meterse en el fango cuando hablan de sentimientos. Que mucha explicación y naturalidad para contarnos sus erecciones y la forma de resolverlas en solitario y luego cuando se trata de amor o lo que corresponda le entra el pudor, hace fundido a negro y se queda en la superficie. Y todo lo arregla con un hace tanto tiempo que no me acuerdo bien. Es por tanto una relación asintomática, sobre todo al principio, la época guay la pasa de puntillas y no nos quiere contar nada concreto, sabemos que es amor porque él lo bautiza así. Luego cuando las cosas se tuercen y toca apechugar, ahí sí, ahí empiezas a ver cosas que delatan la intensidad y que de verdad lo era. Es cuando la novela sube muchísimos puntos con la aparición también de un problema muy grave.

Hay dos cosas que no me han gustado, la primera es un cambio de narrador en el tercer capítulo así sin ton ni son, de la primera a la tercera hasta que al final recupera la palabra Casey para despedirse en un final un poco cochambroso, que es la otra cosa que no me ha gustado.

Libro interesante para reflexionar, que da gusto leer por lo bien escrito que está y que es ideal para debatir después.

PUNTUACIÓN: 4/5

lunes, 3 de febrero de 2020

A la deriva

PENELOPE FITZGERALD

  • Traductor: Mariano Peyrou 
  • Tapa blanda: 224 páginas
  • Editor: Impedimenta; Edición: 1 (5 de abril de 2018)
  • Colección: Impedimenta
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8417115536
  • ISBN-13: 978-8417115531
                                                                    MI OPINIÓN
"A la deriva" es una sensación que ocupa doscientas páginas para contar una historia de final desdibujado.

Nenna, Richard, Maurice, Tilda y Martha son algunos de los habitantes de una peculiar comunidad, los que viven en barcos en la orilla del Támesis. Gente que prescinde de comodidades, que pasa estrecheces pero que no sabe vivir en un lugar convencional como la tierra firme. La novela es un retrato de su día a día.

Narrador omnisciente en tercera persona para una historia que sigue un solo hilo temporal. Es una descripción de unos cuantos días en los que la vida de algunos de los personajes va a cambiar de forma drástica, Sin embargo es un cambio que no salta de repente sobre ellos, no hay un suceso catastrófico sino un cúmulo de circunstancias.
Me fascina la capacidad de la autora para crear atmósferas muy especiales en lugares que no son los típicos escogidos para representar lo bucólico. Se pudieran tachar de feos y no suelen estar en la lista de sitios a visitar, pero ella les de una belleza muy especial porque los llena de vida. Lo hace con un ritmo pausado y un tono sereno que le sienta muy bien. Es un tipo de lectura en el que no importa lo que pasa, importa estar en ella, formar parte de ese micromundo que hay entre las páginas.

Y no tendría sentido tener ese lugar tan fascinante si no estuviera poblado por unos personajes magistrales. La forma en la que todos los detalles, los movimientos, sus actitudes, su manera de enfrentarse a la vida, de sentir aunque nunca expresen demasiado a ese respecto es lo que los hace seres vivos. El narrador les presta la voz a los personajes para unos diálogos, espontáneos y naturales en los que se deja muchísima información entre líneas acerca también de cómo son.

Con todo esto, lo que consigue Fitzgerald es emocionar al lector, en la mayoría de los casos, es tristeza porque las cosas no son fáciles para la gente del río. Es una lectura melancólica aunque de vez en cuando te arranque una sonrisa.

Tengo un poco de pega con el final, en realidad no hay un final, se producen cambios pero no se termina, en realidad es como si se desvaneciera, se va deshaciendo. No es una novela para recomendar a todo el mundo, tiene muchos tramos en los que realmente no sucede nada y parece que se estanca, así que te tiene que gustar mucho la forma de escribir de la autora, tienes que conectar con ella para que no puedas cerrar el libro y olvidarte de volver a cogerlo.

Si no te ha gustado "La librería", este te gustará menos. Si te ha gustado, entonces, aquí tienes otra del mismo palo.

PUNTUACIÓN: 4/5