Mostrando entradas con la etiqueta leticia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta leticia. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de octubre de 2025

El club de la niebla

LETICIA SÁNCHEZ RUIZ

  


  • Editorial ‏ : ‎ GRIJALBO
  • Fecha de publicación ‏ : ‎ 12 junio 2025
  • Edición ‏ : ‎ 001
  • Idioma ‏ : ‎ Español
  • Longitud de impresión ‏ : ‎ 432 páginas


                                                                  MI OPINIÓN

 "El club de la niebla" es un encantador juego de detectives lento y repetitivo que lleva a un final inaceptable

Alana Calume es la dueña de una cacharrería en Oviedo. Se dedica a buscar objetos peculiares y venderlos en la tienda donde también tiene su hogar. Una curiosidad alimentada desde pequeña especialmente por su tío Canor, quien la llevaba a sus tertulias con sus amigos del Club de la niebla. Uno de los miembros del club acaba de morir, Tina Flórez, lo que reabrirá un antiguo misterio, la desaparición del escritor Gabriel Vargas Montseny hace años justo la mañana en la que tenía que asistir a un evento en Oviedo. El club de la niebla fueron los últimos que le vieron con vida la noche antes. Alana comienza una investigación con la ayuda de sus amigos, y la escritora Ruth que la llevará a descubrir secretos ocultos y romances clandestinos. 

La novela se divide en 62 capítulos cada uno con su número y título correspondiente, y es Alana en primera persona quien se encarga de contarnos la historia de forma lineal y cronológica salpicada de recuerdos de su infancia. El estilo de la autora es concienzudo, detallado y muy cuidado, utilizando un amplio vocabulario aunque un tanto recargado y perjudicado por una abundancia delictiva de repeticiones además de una cantidad de información nada despreciable que aporta entre poco y nada. En las pormenorizadas descripciones tiene su punto fuerte ya que le ayudan a crear una atmósfera bucólica que te lleva a un lugar casi mágico. La ciudad de Oviedo, gris y lluviosa, a la que le sienta muy bien ese aire trágico y melancólico que le da la autora se convierte en el escenario perfecto para esta historia. De ritmo pausado, funciona muy bien al principio pero se vuelve aburrida y tediosa hasta que se recupera cuando llega al tramo final. Los diálogos entre los personajes ayudan a darle un poco de brío cuando aportan información pero dejan de funcionar cuando llegan a continuos callejones sin salida. 

Los personajes están perfectamente dibujados, hasta el más mínimo detalle tanto físico como emocional. De todos vamos a saber incluso más de lo que necesitamos en el caso de algunos bastante secundarios. El carisma lo tiene el tío Canor, estereotipo habitual del género, el tío soltero que es diferente, que lleva a la pequeña Alana a las tertulias con sus amigos, le cuenta historias, con la que hacen cosas que los adultos serios no se plantean, y el que despierta su imaginación y curiosidad. Alana se me estaba quedando un poco atrás, tanto el tío Canor como Ruth, la escritora, le habían robado protagonismo porque sus historias son más interesantes. Pero con lo que hace al final perdió todos los puntos, es más, se queda en saldo negativo, ni siquiera en cero. Tampoco Blas, su pareja es de mis favoritos. Y sí, hay personajes que hacen cosas peores, pero a esos ya los tenía cruzados y son lo que son. El problema de Alana es que intenta venderte una moto que no arranca, y no compro. 

La trama es un puro juego de misterios que se intentan resolver por parte de Alana, y tiene elementos muy atractivos que podrían haber dado como resultado una novela casi redonda de no verse lastrada por los continuos palos de ciego, además de las innumerables repeticiones de situaciones, escenas y conversaciones que entorpecen el fluir natural de la narración. La literatura, en concreto una novela del desaparecido escritor Gabriel, tienen un papel importante que le da cierto sentido a la historia bastante interesante. La parte de recuerdos de la infancia de Alana es la más evocadora y bonita, eso sí, las 3 o 4 primeras veces que te lo cuenta, en la 524, ya pones los ojos en blanco.

Y entonces llegamos al final y nos pegan el tiro de gracia. Por una parte reconozco que la resolución del misterio es bastante original y se apoya más o menos bien en la información que habíamos ido recabando. Todo lo que ha hecho Alana sirve para bastante poco porque lo que sucede al final es que quien tenía la información ha decidido hablar y lo larga todo. Es totalmente inverosímil y casi nada creíble lo que sucedió. Nos quieren hacer comulgar con ruedas de molino, pero seguramente haya gente a la que le guste mucho y le parezca bien, no pasa nada.  El principal problema es que no tiene ningún tipo de sentido la reacción de Alana a lo que le cuentan y la decisión que toma al respecto, es completamente incoherente con el personaje que nos habían dado a conocer. 

Un libro para los aficionados a las novelas de detectives con mucha calma, altas dosis de paciencia y muy abiertos a todo tipo de finales. 

PUNTUACIÓN: 2,5/5

 





lunes, 29 de abril de 2024

Los detectives perdidos

LETICIA SÁNCHEZ RUIZ




  • Editorial ‏ : ‎ EDITORIAL PEZ DE PLATA,S.L; N.º 1 edición (24 octubre 2022)
  • Idioma ‏ : ‎ Español
  • Tapa blanda ‏ : ‎ 176 páginas
  • ISBN-10 ‏ : ‎ 8412508335
  • ISBN-13 ‏ : ‎ 978-8412508338

                                                                         MI OPINIÓN

 "Los detectives perdidos" es un laberinto sin salida, con personajes peculiares un poco tedioso que se acaba en el momento oportuno.

Andrea Casano desaparece de buena mañana llevándose solo dos abrigos y dejando todo lo demás en la casa que comparte con el mejor detective del país, Alfredo Casales Biel. El reputado detective buscará la ayuda de unos colegas para encontrarla, los Rosales, que a su vez, ante la falta de pistas que les hace sentir incapaces de resolverlo, van a pedir auxilio a otra detective. Empieza  así una sucesión de investigadores privados de lo más variopinto, como si de un juego de cajas chinas se tratara, que van recurriendo unos a otros para encontrar a Andrea, viva o muerta, como esté. Cada uno tendrá una facultad especial que hará avanzar un poco o nada la investigación.

El narrador es también un detective, que no se presenta, pero es el último al que han recurrido, y que le cuenta el caso a otra compañera a la que él ha ido a buscar. Estamos ante un monólogo, de párrafos muy largos, sin capítulos ni diálogos que le da una apariencia densa al texto. Afortunadamente, el estilo de la autora le da agilidad casi todo el tiempo, aunque a veces entra en fases un tanto monótonas y repetitivas, en las que hay que tener un poco de paciencia. Recrea lugares muy pintorescos, recuerda a las películas de cine negro clásico mezclado con escenarios extravagantes, todos muy diferentes. Escribe muy bonito, juega con las palabras y construye muchas frases de esas que dan que pensar. 

La búsqueda de Andrea Casano es simplemente el hilo conductor, la novela va más sobre la descripción de cada uno de los detectives que van apareciendo, te cuenta por qué eligieron o acabaron ejerciendo la profesión y alguno de los casos más importantes que resolvieron. Aquí es donde el libro se me ha hecho bola a veces, porque muchos casos se parecen, en especial las infidelidades, que al fin y al cabo siempre es lo mismo, pero también es donde están las partes más brillantes. Mi favorita sin ninguna duda es Rosa Cubas, ella tiene la mejor historia, las mejores habilidades, porque tiene mucho de intuición incluso algo de bruja.

Hay una parte muy reflexiva, incluso un poco filosófica que puede resultar interesante, acerca de la vida y las relaciones. Aunque hubo un momento en el que me temí lo peor, que el caso no se resolviera ni para bien ni para mal, lo cierto es que si has estado atento, te das cuenta poco después de la mitad del libro, de lo que está pasando. Me gusta cuando los finales encajan bien con la historia, que te hayan ido llevando poco a poco a la resolución, independientemente de que me guste lo que pasa o no, en este caso, tengo que decir que es bastante satisfactorio

Tengo entendido, y así lo hace en la dedicatoria, que la autora quería hacer su personal "homenaje" o se ha inspirado en "Los detectives salvajes" de Roberto Bolaño, no puedo opinar de cuán acertado es porque no he leído al chileno. También tengo que decir que la portada es perfecta y tiene guiños a lo que es la novela.

PUNTUACIÓN: 3/5


lunes, 25 de enero de 2021

La biblioteca de Max Ventura

LETICIA SÁNCHEZ RUIZ

 


  • Editorial : Editorial Pez de Plata; N.º 1 edición (26 octubre 2020)
  • Idioma : Español
  • Tapa blanda : 528 páginas
  • ISBN-10 : 8412078470
  • ISBN-13 : 978-8412078473

  

                                                              MI OPINIÓN

 "La biblioteca de Max Ventura" es una declaración de amor a los libros y a la literatura, que invita a la reflexión, a mirar tus estanterías pero que deja cierto poso de decepción con el misterio.

Julia Tompson es una escritora que en su madurez solo quiere seguir pasando desapercibida, que no la conozcan sus lectores y que en vez de enfrentarse a la repentina desaparición de su marido, coge las de villadiego y se traslada a la ciudad donde vive su amigo Arturo quien la invita a ordenar la biblioteca del misterioso y también desaparecido Max Ventura.

Un narrador en tercera persona sigue a Julia durante esta travesía, a través de ella cuenta toda la historia con un estilo detallista a veces en exceso, que se centra sobre todo en la creación de escenarios y el moldeado de personajes un tanto peculiares. Utiliza para eso las descripciones pormenorizadas de lugares y atmósferas, para una historia que salvo algunos recuerdos necesarios para explicar el presente, transcurre de forma lineal. La novela se toma su tiempo, lo que al principio es un acierto total porque crea una atmósfera especial, misteriosa, como de otra época y unos lugares que también tienen algo como de otro tiempo, en especial el caserón de Max Ventura o la librería Azules. Pero lamento decir que esta meticulosidad a la hora de preparar la escena se vuelve en su contra cuando luego la trama se queda atascada y no progresa, vamos, que muy guay el sitio pero tiene que pasar algo, sino en vez de una novela parece la revista El mueble. Entendedme, que muy bien escrito y es un placer leerlo, subir al metro con los personajes, pasear por las callejuelas empedradas, entrar en el bar y todo lo demás pero que sea para algo más, ¿no?

Gracias al personaje de Julia, una mujer que no sabe vivir ni con los libros ni sin ellos, es su pasión y locura, el pecado y la penitencia al mismo tiempo, conocemos también muchas anécdotas de la vida de escritores imprescindibles. En este aspecto, la novela se convierte en una pequeña joya de saber literario y sobre el proceso creativo. Y tiene también cierto aire filosófico que invita a la reflexión bastante a menudo. Coged buena provisión de postit para marcar porque os harán falta.

Julia es el personaje principal. Al principio resulta muy atractivo, tiene cierta "tara" que la hace especial, un trauma que la condiciona y es fácil preocuparse por ella. Con el tiempo y el pasar de las páginas pierde ese magnetismo inicial, porque es muy cargante, porque no evoluciona y l a trama no le favorece. Sin embargo Eduardo, que es el segundo de a bordo, se come la tostada, el muchacho perdido, que vive en el caserón de Max Ventura y que está perdido en todos los sentidos, es el personaje caramelo del libro. El que se gana la simpatía del lector de mano, por su naturalidad y porque tiene más paciencia que un santo, realmente creo que es el verdadero protagonista de la novela. Y por último Arturo, el amigo de Julia, carismático y un poco desaprovechado, un personaje que podría haber aportado mucho a la novela pero que al final se ha quedado al margen por culpa de la trama. Hay además otros personajes como la librera, la vecina y alguno más que tendréis que descubrir como Max Ventura. 

Y llegamos a la trama. El talón de Aquiles de esta novela a mi entender. El arranque es espectacular, tiene 200 páginas alucinantes que no puedes parar de leer porque te meten en una historia fantástica, mágica, suspendida en un espacio y tiempo peculiares de los que no quieres salir. Una biblioteca en viejo caserón en el que hay que buscar pistas, varios misterios que resolver, lugares enigmáticos, un club muy especial, todo estaba ahí y luego va y no pasa nada. Es más, casi lo sientes hasta físicamente, el momento en el que la historia se atasca, empieza a resultar forzada como empujar un coche estropeado que no arranca, empiezan las repeticiones en las descripciones, en las conversaciones y los gestos. Una puesta en escena que se repite demasiado y una información a cuentagotas la lastra para acabar en una resolución que para mi gusto no ha estado a la altura de lo que se presentía, me han estropeado el viaje. 

La verdad es que ahora mismo, unas horas después de terminar su lectura, no sabría describir con exactitud mi sensación respecto al libro. No me arrepiento en absoluto de haberlo leído, solo me da pena que no hubiera fiesta final.

PUNTUACIÓN: 3/5


lunes, 29 de julio de 2019

"Cuando es invierno en el mar del Norte"

LETICIA SÁNCHEZ RUIZ

  • Tapa blanda: 320 páginas
  • Editor: Editorial Pez de Plata; Edición: 1 (25 de marzo de 2019)
  • Colección: Narrativa Pez de Plata
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8494917749
  • ISBN-13: 978-8494917745
                       
                                                                       MI OPINIÓN

"Cuando es invierno en el mar del Norte" es un juego de historias que te lleva a un lugar mágico.

El asesinato de Antonio Trigo es el nexo de unión entre dos tramas, la de una peculiar familia entre la que se encuentra un asesino que vive en la única casa de la isla de Or y la de Dora, periodista que ha perdido trabajo, novio y las ganas de vivir de una sentada.

Guillermo, un componente de la familia Larfeuil es el narrador de lo que aparentemente será un misterio al estilo clásico tipo Ágatha Christie pero que enseguida se convierte en otra cosa, en una crónica familiar de unos personajes que saben mucho unos de otros pero son perfectos desconocidos. Mientras tanto, el detective Pembley irá interrogando a los sospechosos.
Dora nos cuenta su drama, la otra parte de la novela. Ella, como periodista emprenderá una investigación infiltrándose en el entorno de la víctima, el barrio Maravillas.
Tenemos por tanto dos narradores que la verdad es que se parecen mucho, tienen un tono muy similar. Se van repartiendo los capítulos, números romanos para él, árabes para ella. Son capítulos cortos, donde el caso criminal queda relegado a un segundo plano hasta el final de ellos donde nos da una pista y un cebo. Por lo tanto, estamos ante una novela que parece negra pero no lo es, es un drama vital.

Me han sobrado algunas repeticiones, vale que pretenden darle cohesión a todo el libro, relacionar todas sus partes para que sea homogéneo pero pierden intensidad y valor porque cansan un poco. Me da pena porque son conclusiones y reflexiones muy acertadas y de las que dan que pensar. También hay para mi gusto demasiadas recapitulaciones, no es un libro tan largo ni donde sucedan tantas cosas para que haya unos cuantos "en capítulos anteriores".

Y ahora vamos a todo lo que me ha encantado de este libro. Me quedo con muchas cosas, pero sobre todo con dos, con la ambientación de la isla de Or y el personaje de Dora. Si los pongo en una balanza no sé de qué lado cae. Creo que tiene las mejores descripciones de lugares y creación de atmósferas que he visto en mucho tiempo. La casa de la isla es espectacular, pero no solo por cómo te la imaginas cuando lees sino porque la ves y sientes que estás allí. Percibes los sonidos, los olores, el frío, la humedad, ese encanto a pesar de la decadencia y el abandono.
Y aunque lo más especial es eso, tampoco el barrio Maravillas, en la ciudad de Santa Clara, se queda corto. Casa Amalia parece sacada de un cuento de Andersen y está retratado con la misma precisión y acierto que la casa.
Y Dora, es que es tan humana, está tan perdida y es tan honesta con el lector que apetece ir a darle un abrazo y decirle que las cosas van a mejorar (aunque no sea verdad). En estos tiempos en los que está tan mal visto eso de no sentirse bien y feliz todo el día todos los días, es casi un acto de valentía reconocer lo contrario y quejarse. Y Dora no puede, y lo dice, pero no se rinde tampoco y muy a su pesar saca al menos un pie del pozo. Es muy fácil empatizar con ella y aunque siempre supe que su parte me gustaría más por mucho que me tire la casa de la isla, el libro me dio la razón desde el capítulo uno.
El resto de personajes los conoceremos a través de sus actos, por sus historias, momentos determinantes de sus vidas que les marcaron. Casi todo son tragedias y amores malogrados contados sin caer en un dramatismo de culebrón sino con naturalidad. Los de la familia Larfeuil andan todos algo tocados del ala, y los que se encuentra Dora en su aventura son muy de andar por casa. De estos sabemos menos porque Dora cuenta lo suyo, que ya tiene bastante, y lo que va averiguando del caso, por lo que ellos quedan algo desdibujados, en un segundo plano.

Respecto al final, como siempre digo, yo a eso de adivinar quién fue, no juego. Pero me esperaba otra cosa en cuanto al caso de Antonio, no pensaba que la autora me iba a dejar sin una cosa que yo quería que pasara pero bueno, es lo que hay. Pero el final en sí, de lo que va la novela realmente sí que me ha gustado mucho. Es de esos que antes de ponerte a hablar de él tienes que esperar un poco.

En conclusión, un libro altamente recomendable porque tiene unas historias muy bien contadas, interesantes, con un punto extravagante y un personaje que se merece que le tendamos la mano. Ideal si te gustan las novelas con mucho corazón, los lugares con encanto y olvidarte de todo mientras lees.

PUNTUACIÓN: 4/5 guardaste la varita demasiado pronto.