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lunes, 15 de noviembre de 2021

Los años extraordinarios

RODRIGO CORTÉS



  • Editorial ‏ : ‎ LITERATURA RANDOM HOUSE; 001 edición (3 junio 2021)
  • Idioma ‏ : ‎ Español
  • Tapa blanda ‏ : ‎ 360 páginas
  • ISBN-10 ‏ : ‎ 8439738846
  • ISBN-13 ‏ : ‎ 978-8439738848

    

                                                           MI OPINIÓN

 "Los años extraordinarios" es un gabinete de curiosidades deslumbrante y maravilloso.

De la mano de Jaime Fanjul recorreremos el mundo durante los años extraordinarios de su vida. Años en los que la Historia se transforma, el mar llega a Salamanca, París tiene que cambiar de sitio varias veces y al protagonista le suceden las cosas más increíbles.

Cinco partes para contar una historia hecha de historias, acontecimientos históricos y encuentros muy peculiares. Es el propio Jaime el encargado de contar sus andanzas por ese mundo extraordinario y surrealista pero que consigue hacer creíble y ese es el punto fuerte del libro, hacer creíble lo imposible. Y que encima tenga sentido. Se extiende en descripciones que maravillan al lector, y recurre sobre todo a las metáforas, los adjetivos y además embellece la prosa de forma que a ratos resulta poético. Pero en este apartado es donde tiene la gran pega. Y es que Rodrigo Cortés tiene un vicio con el recurso de las repeticiones al inicio que resulta cansino y una auténtica enfermedad con los paréntesis que es desesperante. Lo de las repeticiones va en gustos pero lo de los paréntesis es que clama al cielo. La mayoría de ellos son perfectamente prescindibles y no aportan nada, otros, unos pocos, forman parte de la oración, y valdría con poner una coma o simplemente nada. Esto ha entorpecido la lectura mucho y ha estropeado un libro por otro lado apasionante. Creo que la tecla de paréntesis se le debió recalentar y hacia el final va compaginando estos con guiones, que hacen lo mismo, es decir, nada.

Jaime es el gran personaje, el que en realidad apenas se muestra como es, solo al final profundiza y se abre un poco más porque durante la novela se queda en lo superficial quedando relegado a un segundo plano por la trama. El resto de personajes van a apareciendo y desapareciendo, la mayoría de ellos están de paso y unos van y otros vienen. Están retratados en función de su relación con el personaje principal. Lo mejor sin duda es lo variopinto de la galería, mujeres, hombres, fantasmas, brujas...de todo cabe. Y todos tienen ese rasgo común, la credibilidad. Escasean los diálogos pero los pocos que hay son determinantes.

La trama es sin duda el pilar fundamental de la novela. Una crónica de unos años en los que todo lo que sucede en general y a Jaime en particular es alucinante, pero está tan bien ensamblado, construido y contado que a pesar de lo surrealista que es, funciona. Y esto es lo que hace que sea un libro que se disfruta muchísimo, por lo novedoso, lo original y porque no sabes lo que va a pasar. Estos acontecimientos no pasan en balde y llevan a Jaime a hacer reflexiones sobre la vida y sus grandes temas como el amor, la familia y la muerte que son muy interesantes dándole profundidad y emoción.

Una aventura inolvidable, recorriendo Salamanca, París, Camboya, Nueva York y otros lugares de la mano de un guía que tiene una mirada extraordinaria sobre lo que le rodea.

PUNTUACIÓN: 4/5

lunes, 27 de noviembre de 2017

Cien años de soledad

 GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ




"El mundo habrá acabado de joderse -dijo entonces- el día en que los hombres viajen en primera clase y la literatura en el vagón de carga."


  • Ilustraciones: Luisa Rivera
  • Tapa dura: 400 páginas
  • Editor: Literatura Random House; Edición: 001 (6 de abril de 2017)
  • Colección: Literatura Random House
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8439732473
  • ISBN-13: 978-8439732471

                                                       MI OPINIÓN
"Cien años de soledad" es un universo al que hay que entrar con las gafas de ver magia puestas.

Es el típico libro que piensas que un día tienes que leer, del que tanto se habla y tanto parece que se sabe. Pues da igual todo lo que hayas oído o leído al respecto, cuando lo lees encuentras algo inesperado pero maravilloso. No sé si es casualidad que aparezca en la foto que Patricia Cartes me prestó para el blog pero yo no lo he leído hasta ahora, a veces cuando leemos un libro así nos entra como un arrepentimiento y decimos: ay, tenía que haberlo leído antes. En este caso creo que tenía que haberlo leído justo cuando lo he hecho. Hay opiniones para todos los gustos, unas para bien y otras para mal y esta es la mía.

La historia es de sobra conocida, pero solo por fuera, solo sabemos que hay un lugar que se llama Macondo, que hay alguien que muere que se llama Aureliano Buendía y que la novela va de su estirpe, de esos cien años de historia. Saber eso sobre esta novela es como no saber nada. Lo que el lector va a encontrar es un universo en el que todo está demasiado vivo, como el doble de lo normal, todo es tan grande, tan intenso, que ninguna lógica tiene sentido dentro de él. Y eso es lo mejor de la novela. Entrar en la historia y vivirla a través de las palabras, formar parte de esa locura de personajes, lugares, hazañas, desventuras, amores, traiciones y todo, porque todo está aquí. Es como un pase VIP para una fiesta privada.
Puede que haya lectores que se acerquen a ella porque les gustan las sagas familiares, o las historias del pasado, el realismo mágico, o la literatura sudamericana. Sí, eso está, pero hay que venir con las gafas que digo, las de ver todo de forma distinta, inesperada, imposible. Y con tapones para los oídos para no escuchar eso de "esto no puede ser". Porque en Macondo todo puede ser, incluso lo que tú quieras.

No sé qué dicen los expertos, ni siquiera lo que dice él mismo de su forma de escribir o del género realismo mágico a pesar de haber leído "Vivir para contarla", ni me importa, lo que yo he sentido es que Gabriel veía las cosas así, que en realidad las sentía así y no se inventaba nada, solo las contaba, con un estilo magistral. Su forma de narrar me enamora, es como una canción. Me gusta cómo maneja un vocabulario exquisito, cómo adorna sin recargar, solo para aumentar la fuerza de lo que está contando. No abusa de adjetivos pero los hay, todos los necesarios. Pasa de puntillas y con prisa por los temas más mundanos como batallas, guerras y políticas, y se queda con todo lo que tenga que ver con los sentimientos. Ahí se recrea y despliega todo su talento. Contada con otras palabras que hicieran sonar otra música y traída al mundo real, esta historia sería un lodazal de desventuras y tragedias que solo dejaría una tristeza infinita en el lector.

Y también me hace gracia su forma de contar. A ver, ya sé que no es la intención, pero a mí me hacen gracia muchas de sus expresiones y la forma de hablar los personajes. Vale que a lo mejor es que tengo yo ahora mismo el tonto subido o es un reír por no llorar, vaya usted a saber lo que me pasa por esta cabeza a la que últimamente no le hago mucho caso, y cuando leo, ninguno. Que sí, que lo sé, que si nos ponemos académicos hay que decir que las emociones también las elabora la masa gris, pero cuando leo es la parte que me gobierna.
Y además está el alma, esa no está en la cabeza y esta novela ha tenido la capacidad de llegar hasta ahí.

Los personajes son para enmarcar. Tengo que decir que a veces me he hecho un poco de lío porque se repiten nombres y se enredan mucho unos con otros pero para eso está el árbol genealógico del comienzo. La verdad que en mayor o menor medida todos tienen sus problemas en el alumbrado y a veces se putean mucho unos a otros, pero eso los hace tan especiales, tan únicos y genuinos que no tendría sentido que fueran de otra forma. Las mujeres son fuertes como robles, son el pilar fundamental, ellos tienen otras funciones, tal vez más divertidas, para qué nos vamos a engañar, y junto con Macondo que es un personaje más, igual de vivo, forman este universo tan peculiar.

Y toca hablar de la edición. La que yo tengo es la especial del 50 Aniversario, merece la pena. Tiene unas ilustraciones de Luisa Rivera, que son obras de arte, que no solo ves, sino que además necesitas tocar y que si las ves todas juntas te cuentan una historia. De arte entiendo lo que siento, y estas pinturas son tremendamente bonitas, intensas, conmovedoras. Pero tengo que sacar una PEGA, sí, es una sugerencia para futuros lectores, no las miréis según las vayáis encontrando porque anticipan con bastantes hojas de adelanto lo que va a ocurrir. No sé de quién ha sido la brillante idea pero vaya, no tenía buen día.

Por último decir que quiero volver a leerla. Que al terminar ha sido como cuando vuelves de un viaje genial  y querrías darle vuelta al reloj y volver a subirte al avión y empezar de nuevo. Solo puedo decir que yo, a Macondo, vuelvo.

PUNTUACIÓN: 5/5

viernes, 14 de marzo de 2014

Hace cuarenta años

MARIA VON RYSSELBERGHE



DATOS DEL LIBRO

  • Nº de páginas: 88 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editoral: ERRATA NATURAE
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788415217312
  • Año Edición: 2012

                                                      MI OPINIÓN
"Hace cuarenta años" es una pequeña gran novela que destila honestidad, romanticismo, pasión y nostalgia que he descubierto gracias a Ana Blasfuemia del blog http://loqueleolocuento.blogspot.com.es/.

Maria, un personaje al que no nos dará tiempo a coger cariño por la brevedad de la historia, al que podremos cuestionar en sus decisiones es sin embargo uno de los más generosos que me he encontrado últimamente. Con la perspectiva que dan los años, que todo lo curan, lo suavizan y lo hacen soportable, Maria se permite por fin volver a los días que pasó junto a su amigo Émile en un paraje tan bucólico como es una casa en las dunas de una playa del mar del Norte mientras por diversos y oportunos motivos sus respectivos cónyuges no están.

Está claro lo que va a pasar, o no. Porque lo que Maria nos cuenta en este libro, paseos y alguna que otra excursión aparte, no es lo que sucede sino lo que ambos sienten, sobre todo ella. Visto así, unas ochenta páginas podrían no ser suficientes para contarlo todo pero sí que lo son. Imaginad que vais a un museo y pasáis corriendo por la galería principal como alma que lleva el diablo, al salir os preguntan qué habéis visto y diréis: sólo un montón de cuadros. Algo así sucedería si el lector se acerca a este libro con intención de devorarlo en media tarde, que al final tendrá la sensación de que han sido sólo un montón de palabras. En cambio, si se lo toma con calma, deteniéndose en cada frase, todas ellas cargadas de mucho sentimiento, significado y muy bien escogidas como se detendría ante cada cuadro de la sala de un museo, habrá disfrutado de una lectura sublime, que le habrá llegado al corazón y se habrá sentido acariciado por las palabras y la forma de la autora de unirlas.

No es complicado de entender y el sentido de las frases está claro, a ratos parece una poesía escrita en prosa que fluye y suena como una melodía perfecta.

No he hablado nada de Émile, porque la verdad es que a veces dan ganas de darle dos collejas y no sale muy bien parado con el retrato que le hace su amada.

Si ya estás un poco saturado de libros cuyas páginas vuelan, que apenas te dan un respiro, con tramas enrevesadas y giros que lo descolocan todo esta es tu lectura. La de una confesión matizada por el tiempo hecha cuando ya todo da igual, la de una mujer que admite ante todo el que quiera leerla algo que hasta entonces había guardado para sí misma.



PUNTUACIÓN: 4/5

jueves, 16 de enero de 2014

Los años de peregrinación del chico sin color

Haruki Murakami 




DATOS DEL LIBRO

  • Nº de páginas: 320 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editoral: TUSQUETS EDITORES
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788483837443
  • Año edición: 2013
  • Traductor: Gabriel Álvarez Martínez 

                                                            MI OPINIÓN                                

"Los años de peregrinación del chico sin color" es la hermosa y nostálgica historia que todos deberíais tener la suerte de leer y descubrir. Es más, os diría que abandonarais la lectura de esta reseña y volvieseis después. Si de todos modos decides no hacerme caso sigue leyendo.

Murakami publica una novela y yo sé que la voy a leer sí o sí, por lo que no miro ni reseñas ni sinopsis y en este caso es un acierto hacerlo así. Porque en cada página y casi en cada párrafo de esta historia hay algo que te llega, que te toca por dentro y te emociona.

El protagonista de esta novela eres tú, y yo y todo aquel que alguna vez ha sentido que se ha equivocado, que ha amado sin ser correspondido y ha ignorado a quien le prestaba atención, que ha pensado que se equivocaba y que ha vuelto la vista atrás para tratar de averiguar que hubiera pasado si... Entramos en la historia de la mano de Tsukuru, un joven adulto que se encuentra en un punto muerto de su vida y se da cuenta de que saltar hacia adelante no es la solución.

Todo esto nos lo cuenta Murakami a través de unos personajes muy humanos que podemos reconocer fácilmente con los que nos identificamos. Su prosa es accesible, muy cuidada, elige los adjetivos más contundentes y lo envuelve todo en una atmósfera a medio camino entre lo bucólico y lo cotidiano, una mezcla irresistible ayudado de metáforas muy acertadas. Los diálogos son otro de los aciertos de esta novela a la que no le sobra ni le falta nada, palabras de consuelo en ocasiones y otras un verdadero empujón para despertar y reaccionar.

Mezcla con sabiduría lo real con lo onírico, se apoya en cuentos, pero siempre nos deja un espacio para pensar, para que pongamos nuestra parte y hagamos nuestra la lectura. No es el libro más raro de Murakami, aunque sí que aparece esa ambigüedad tan suya entre lo real y lo espiritual no llega a sus
extremos más extravagantes como en Kafka en la orilla o El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas, es más en la línea de Tokio Blues.

Animo a todos los que tienen cierto reparo con la literatura oriental a que se estrenen con este libro sobre todo si quieren conocer al autor, creo que está muy bien para ver de qué va y luego ya ir entrando en su particular universo en otros como 1q89 o Al sur de la frontera, al oeste del sol.

Como ya es habitual en él, una pieza musical va a tener una relevancia especial, Le mal du pays, como si hubiera sido lo que le inspiró, y también un tema que por lo visto le obsesiona, la soledad y los treinta y tantos, no sé qué le pasaría en esa época pero lo trae por la calle La amargura.

En conclusión, una historia y un libro que siempre quisieras volver a leer por primera vez, que te toca en tu parte más humana y sensible y que al terminar de leerlo sientes una emoción muy especial que te acerca más a ti.

PUNTUACIÓN 5/5 ¿y ahora qué?