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lunes, 1 de septiembre de 2014

Un hotel en ninguna parte

                                                            
MÓNICA GUTIÉRREZ


  • Formato: Versión Kindle
  • Tamaño del archivo: 2037 KB
  • Longitud de impresión: 186
  • Editor: Mónica Gutiérrez; Edición: 1 (2 de junio de 2014)
  • Vendido por: Amazon Media EU S.à r.l.
  • Idioma: Español
  • ASIN: B00KQVQ43U




                                                                MI OPINIÓN


“Un hotel en ninguna parte” es una historia mágica de las que se sienten, consuelan y en cierto modo acaban por reconciliarte con el destino

Empezamos mal. Una novela contada mediante mails es uno de los formatos que menos me gustan pero confiaba en la autora y en opiniones de blogs con los que suelo coincidir y seguí adelante. Acerté, respiré hondo cuando empecé a leer y vi que la prosa era delicada, cuidada y aunque empleaba el lenguaje directo propio del formato no tenía las típicas faltas de estilo que suele haber.


Tenemos a Emma, una mujer dolorida y rota que acepta un empleo bombón en un hotel perdido en un lugar mágico en el que perderse, pararse y encontrarse. Uno de esos lugares encantadores que existen pero son difíciles de encontrar y que no suelen estar a nuestro alcance en los momentos difíciles en los que lo normal es que nos veamos obligados a tirar para adelante. Así llega a ese hotel donde encontrará una familia encantadora y nuevos amigos.

La historia está contada principalmente por ella mediante los mails que le envía a una amiga. Su estilo es muy clásico y en muchos momentos me ha recordado a las novelas de Jane Austen, y a otras
a las que se hace referencia en el libro. Aunque pueda parecer extraño por tratarse de una novela actual y una historia actual, lo cierto es que le va bien el tono a la personalidad y a la sensibilidad del personaje.

Por otra parte tenemos a Tristan que le manda mensajes a su madre que es la dueña del hotel y vive en Inglaterra, él y su hermano regentan el hotel. En este caso el tono es muy divertido, y es el típico caradura que en el fondo es buena gente y cae bien. Me ha gustado más incluso que Emma.

También hay algún otro mensaje de su hermano, pero menos, Samuel, que tendrá una importancia vital en el relato.

La historia pese a ser corta está completa, con los antecedentes necesarios para comprender a los personajes pero sin abusar. La trama es sencilla y está más centrada en los sentimientos y los gestos que en la acción.

Las descripciones son muy acertadas, en especial las que hace Emma, dibujan un entorno bucólico y una atmósfera de ensueño. Lo que más me ha gustado es cómo la autora ha conseguido dos voces muy bien diferenciadas, en algunas novelas nos encontramos con distintos narradores pero nos parece el mismo y este no es el caso. Pero todavía más me ha gustado cómo la autora, a la que conocí con su “Cuéntame una noctalia” ha crecido y en este segundo libro se ve un paso más en su carrera creativa, una historia más redonda, más pulida.

En definitiva, recomendado para los que necesiten un descanso, unos momentos de lectura pacífica, la novela es una especie de spa emocional.

PUNTUACIÓN: 4/5 no vale inventarse sitios a los que luego no vamos a poder ir