Todos los días friego la preciosa casa de los Winchester de arriba abajo. Recojo a su hija del colegio y preparo deliciosas comidas para toda la familia antes de subir a cenar sola en mi minúscula habitación del piso superior.
Intento no prestar atención a Nina cuando lo ensucia todo simplemente para ver cómo lo limpio. A las extrañas mentiras que cuenta sobre su propia hija. A su marido, que cada día parece más abatido. Pero cuando miro a Andrew a los ojos, castaños, encantadores y llenos de dolor, no me resulta difícil imaginar cómo sería vivir en la piel de Nina. El gran vestidor, el coche de lujo, el esposo perfecto.
San Petersburgo, su luz, sus casas y sus avenidas son el escenario de esta apasionada novela. En una de esas «noches blancas» que se dan en la ciudad rusa durante la época del solsticio de verano, un joven solitario e introvertido narra cómo conoce de forma accidental a una muchacha a la orilla del canal. Tras el primer encuentro, la pareja de desconocidos se citará las tres noches siguientes, noches en las que ella, de nombre Nástenka, relatará su triste historia.
A mí el de Stephen King me gustó. El de la abuela Lola está tiendo buena acogida. Ya me contarás.
ResponderEliminarEl de La abuela Lola lo he dejado, leí unas doscientas páginas aproximadamente pero no va a ninguna parte. Es bonito y muy tierno pero muy muy pesado y no sucede nada.
EliminarCon el de King voy por la mitad y si no lo estropea está siendo el mejor libro en muchísimo tiempo.
Gracias por comentar.
Hola, Norah:
ResponderEliminarNo me resultaba muy tentador, y menos después de tu opinión, así que lo dejaré pasar sin remordimiento :-)
Un beso.
Claro que sí, remordimientos 0. Bastante tenemos con tener que escoger porque no podemos leer todo lo que nos gustaría.
EliminarBesos