LA TIERRA DE LAS COSAS PERDIDAS. JOHN CONNOLLY
Phoebe, una niña de ocho años, yace en coma tras un accidente de coche. Ceres, su madre, la acompaña, sentada junto a su cama en el hospital, y le lee los cuentos de hadas que Phoebe adoraba, con la esperanza de que estos la ayuden a traerla de regreso a este mundo. Pero es difícil mantener esa esperanza, muy difícil. Y precisamente cuando la fe de Ceres decae, cobra protagonismo una antigua casa situada en los terrenos del hospital, una propiedad relacionada con un libro escrito por un misterioso autor desaparecido. Una extraña fuerza impele a Ceres a entrar en esa casa y viajar a un lugar lleno de fantasía: una tierra coloreada por los recuerdos de su infancia y del folclore amado de su padre, una tierra de brujas y dríades, gigantes y mandrágoras; una tierra donde viejos enemigos —y quizá también amigos— observan y esperan. La tierra de las cosas perdidas.
25 ÚLTIMOS VERANOS. STEPHAN SCHÄFER
Stephan es un hombre ajetreado y con una vida muy estructurada; cuida su salud, sigue una dieta estricta y vive entre una gran ciudad y una casa de campo, donde él y su familia pasan los fines de semana. Un sábado por la mañana, toma la decisión de hacer algo diferente. Y es cuando conoce a Karl, un granjero que vive desde hace años en la zona. Ambos inician una amistad en la que comparten vivencias y confidencias, que servirán a Stephan para comenzar a cambiar su vida, intentar hacer algo diferente cada día y no postergar los deseos y cambios que lleva tiempo dejando para «más adelante».
A mí el de Stephen King me gustó. El de la abuela Lola está tiendo buena acogida. Ya me contarás.
ResponderEliminarEl de La abuela Lola lo he dejado, leí unas doscientas páginas aproximadamente pero no va a ninguna parte. Es bonito y muy tierno pero muy muy pesado y no sucede nada.
EliminarCon el de King voy por la mitad y si no lo estropea está siendo el mejor libro en muchísimo tiempo.
Gracias por comentar.
Hola, Norah:
ResponderEliminarNo me resultaba muy tentador, y menos después de tu opinión, así que lo dejaré pasar sin remordimiento :-)
Un beso.
Claro que sí, remordimientos 0. Bastante tenemos con tener que escoger porque no podemos leer todo lo que nos gustaría.
EliminarBesos