Mao ve su futuro con mucha incertidumbre. Vive con su abuela Chie, una artesana que repara vasijas y cerámicas mediante el antiguo arte del kintsugi. En sus manos, los objetos rotos se recomponen gracias a una laca especial que une con cuidado cada fragmento y después se cubre con polvo de oro: una técnica milenaria que celebra las imperfecciones, exaltándolas en lugar de ocultarlas.
Entre el juego y la curiosidad, Mao empieza a ayudar a su abuela y se acerca a un mundo que siempre ha formado parte de su familia. Mientras se sumerge en esta práctica ancestral, descubre que el oficio de su abuela tiene raíces muy antiguas. Originaria de Takayama, una ciudad famosa por su artesanía, Chie creció en una casa y taller donde su padre y sus hermanos trabajaban como lacadores, un oficio noble y complejo al que ella, por ser mujer, nunca pudo dedicarse.
Cuando Mao encuentra un hermoso pasador lacado guardado en un cajón, decide desentrañar los secretos que encierra y emprender junto a su abuela un viaje a Takayama.
A mí el de Stephen King me gustó. El de la abuela Lola está tiendo buena acogida. Ya me contarás.
ResponderEliminarEl de La abuela Lola lo he dejado, leí unas doscientas páginas aproximadamente pero no va a ninguna parte. Es bonito y muy tierno pero muy muy pesado y no sucede nada.
EliminarCon el de King voy por la mitad y si no lo estropea está siendo el mejor libro en muchísimo tiempo.
Gracias por comentar.
Hola, Norah:
ResponderEliminarNo me resultaba muy tentador, y menos después de tu opinión, así que lo dejaré pasar sin remordimiento :-)
Un beso.
Claro que sí, remordimientos 0. Bastante tenemos con tener que escoger porque no podemos leer todo lo que nos gustaría.
EliminarBesos