CHRISTOPHER NICHOLSON
- "Sobrevivo en una grieta en la que apenas puedo respirar; soy como una rosa que agoniza entre las sombras de sus pensamientos."
- Traductora: Catalina Martínez Muñoz
- Tapa blanda: 250 páginas
- Editor: Gatopardo Ediciones; Edición: 1 (27 de noviembre de 2017)
- Colección: Gatopardo
- Idioma: Español
- ISBN-10: 8494642561
- ISBN-13: 978-8494642562
MI OPINIÓN
"Invierno" es un
caramelo envenenado, que necesita de paciencia y confianza pero que recompensa al lector con una historia
emotiva y profunda.
En el libro cuentan la historia de tres personajes, Florence que es la actual mujer de Hardy cuando la actriz Gertrude entra en sus vidas para interpretar personaje de Tess.
Hardy buscará una quimera y para eso irá dejando "cadáveres" por el camino,
Florence quiere vivir y sin embargo se asfixia, sabe por dónde tiene que sacar la cabeza para respirar pero no puede y
Gertrude que pasaba por allí es la que monta el lío sin querer.
Coger a
Thomas Hardy para que sea protagonista de tu novela es partir con ventaja, sabes que te vas a encontrar
muchos lectores predispuestos a darte la oportunidad pero esos lectores solemos ser los más exigentes porque también somos los más locos. Pero si lo acompañas de un personaje como
Florence, que se escapa de la sombra del protagonista, y alguien que también se hará un hueco y equilibra el tema como es Gertrude, te los llevas de calle.
Son ellos los que van a hacer que
el libro se te cuele dentro, en especial Florence.
Ella misma cuenta su parte de la historia, cómo la vive y sobre todo
cómo la siente. Es muy fácil de comprender en su sufrimiento y en su imperfección.
Es intensa, incluso a veces llega a ser cruel consigo misma cuando empieza a no tener nada que perder.
Se rompe en millones de pedazos y en cada uno de ellos deja frases y párrafos memorables, que te conmueven y
te hacen sentir muchas cosas diferentes hacia ella y a través de ella. Llegas a conocerla mejor que ella misma e incluso puedes entender lo que hace, puede que incluso tú hicieras lo mismo aunque viéndolo desde fuera pienses que no.
La perspectiva de
Hardy la conoceremos a través de un
narrador omnisciente, en tercera persona, un observador que
a ratos es demasiado aséptico pero también aporta descripciones detalladas, minuciosas que crean
postales bucólicas y proporcionan el contexto político y sobre todo social de la época, la década de los 20 en la Inglaterra rural. De mano, esta era la parte que pensé que más me iba a interesar pero no ha sido así. Primero porque
Hardy, personaje magnífico al que no se le puede poner tacha,
no me ha caído demasiado bien, tiene parte de razón en algunas cosas que hace y dice, puede que en algunos momentos incluso me haya hecho sentir lástima pero muchas veces tenía actitudes de llevarse las manos a la cabeza y de pensar: yo con este no me tomaba ni un café, no iba ni a una presentación de su libro. Pero es justo reconocer que
es muy interesante, da que pensar, y sí, era muy bueno escribiendo.
Tenemos un último narrador, otra vez volvemos a
la primera persona con Gertrude, que habla poco pero cuando habla, o más bien, cuando escribe, sube el pan. Vamos, que debe tener si no me equivoco dos capítulos pero son los que le dan sentido a la novela y
la completan. Sus pasajes están llenos de
simbolismos, de gestos significativos y son los más bonitos, son los que te hacen cerrar el libro y decir esa frase tan elaborada:
"qué guay."
Hay más personajes para completar,
secundarios a la altura de la trama, bien desarrollados aunque no tienen apenas protagonismo, en realidad, lo que hacen es opinar. Son bastante majos todos ellos, amigos y familiares.
El estilo del autor recuerda a las novelas clásicas, contándote cada crujido de rama que pisa el personaje, el color de las sábanas, miles de detalles sobre los adornos de la casa y el juego de té, te habla de la calidad del tweed, dios, ¿qué.... es el tweed y por qué todos los personajes de todas las novelas british lo llevan? Cuando vaya a U. K. tengo que entrar en una tienda de ropa y pedir una chaqueta de eso solo para ver lo que es. Es como los rododendros, ¿todo el mundo sabe lo que es eso?
En fin, lo que quiero decir es que
se toma su tiempo para entrar en la trama, es como si pusiera al lector a prueba, primero supera esto y luego te ganas mi confianza y te lo cuento todo. Es justo decir, que el esfuerzo vale la pena, incluso
el camino vale la pena porque son como paseos y ves lugares diferentes que no conocías. Ayuda a hacerse una
imagen muy viva del lugar, termina por ofrecerte un asiento a su lado en el sofá. Si vives en la campiña inglesa pues lo mismo no te hace gracia, pero para los que somos de asfalto y de otra cultura, tiene su encanto.
Y llega el final, y es lo mejor de todo. Le pone
un broche perfecto, queda muy claro el mensaje, y todo lo que ha sucedido tiene su razón de ser, y te das cuenta de que no había podido ser de otra manera.
Recomendado si te gustan las historias cocidas a fuego muy lento, viajar a otra época, y conocer personajes de los que vas a saber los
sentimientos y pensamientos más profundos e inconfesables acerca del amor, la amistad, el tiempo, la muerte y la pasión.
PUNTUACIÓN: 4/5 Muchas gracias a Papá Noel que me lo trajo por Navidad sin pedírselo.