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lunes, 18 de marzo de 2019

Una pareja casi perfecta

MARIAN KEYES 
     

  • Traductora: Matilde Fernández de Villavicencio
  • Tapa blanda: 608 páginas
  • Editor: Plaza Janés (marzo 2018)
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8466346597
  • ISBN-13: 978-8466346597



                                                                MI OPINIÓN

"Una pareja imperfecta" es una novela que cala más de lo que pretende pero que al final se arrepiente y acaba siendo lo que parecía.

Empecé a leer a Marian Keyes en esa época en la que piensas que tu vida va a ser maravillosa y te van a pasar las cosas más guays del mundo. Sí, así de joven era. Y me divertían mucho sus historias, me parecían diferentes y locas pero luego llegó el momento en el que me cansé porque fueron muchas y se empezaron a parecer. Hace un par de años o así, leí "Helen no puede dormir" y ahí nos encontramos con una escritora mucho más seria y también triste, me volvió a gustar pero no era lo mismo. Y ahora cogí este libro porque mi estado de ánimo me boicotea y no quería una lectura que me trajera preocupaciones. Esperaba encontrarme con la Keyes del principio pero está solo a medias.

Amy tiene un marido estupendo, Hugh, y unas hijas maravillosas y todo va todo lo bien que puede ir hasta que un día el bueno de Hugh decide dejar de serlo y anuncia que se va de viaje seis meses porque quiere tener veinte años otra vez. A Amy se le caen todos los palos del sombrajo y nos cuenta cómo lo va a resolver.

Amy es la narradora de esta historia que se divide en tres partes, Antes, Durante y Después. Capítulos muy cortos que ocupan un día cada uno y que alternan con otros en los que la protagonista nos cuenta su primera relación de la que tiene otra hija y los pasos que la llevaron hasta Hugh para situarnos y sobre todo, para que entendamos por qué reacciona y siente de la forma en la que lo hace.  Emplea un lenguaje muy directo y sencillo, sin adornos con un humor sarcástico y ciertos toques de socarronería con el que consigue que la entendamos y la sintamos más cercana, un personaje que llegaremos a conocer muy bien, con todos sus miedos, sentimientos, deseos y frustraciones y también sus errores.
Al resto de los personajes los conocemos como si fueran gente de paso, no profundiza en ellos y se centra en la característica principal, estos son sus amigos, familiares, compañeros de trabajo incluso el propio Hugh.

Me ha vuelto a gustar bastante, aunque no llega al nivel de los primeros, se acerca, sigue teniendo demasiada seriedad para mi gusto, cierta tristeza pero sí que aparece esa chispa incluso un poco de mala leche que tiene. No me gusta el género chick-lit, pero Keyes lo hace diferente, bueno, lo hacía muy diferente porque la gran pega de esta novela es que a partir de la página 375 empieza a descender por el barranco de los clichés y los tópicos y pierde lo que había ganado con esa primera mitad que era casi perfecta.

Lo mejor de la novela es sin duda todo lo que hay en la cabeza de Amy y que es fácilmente reconocible en el entorno de cualquiera. Es de agradecer que lo cuente con tanta honestidad, que sea tan sincera y tiene muchos momentos en los que pese a ser un libro que parece de consumo rápido, ( se lee y se olvida con facilidad) conmueve y emociona. Aunque tiene cierta frialdad logra la empatía del lector. Es una pena que haga una cosa que no va con su carácter y con todo lo que nos venía mostrando, el personaje iba para perfecto y se ha quedado en notable. Siempre lo digo, en la ficción todo puede ser como tú quieras pero si tu personaje vuela tiene que tener alas, o llevar capa y los calzoncillos por fuera de la ropa, pero no puede ser que de repente un  buen día se levante con ocho kilos de autoestima que no se sabe de dónde han salido, los planetas se alineen y se cumplan todas las leyes de Paulo Coelho.

El tema principal son las relaciones de pareja y la fidelidad pero aprovecha también para hacer cierta crítica a las redes sociales, con sus pros y contras y deja muy clara su posición respecto a un tema especialmente complicado para los irlandeses, el aborto.

Lo malo es que como se cansa de ser original y diferente, Keyes vuelve al redil y nos deja sin el final que nos merecíamos. No sé por qué, la verdad, podría haber hecho una novela diferente pero ha decidido apostar por lo seguro y a mí me ha dejado indiferente con el final.

Aun así me parece el libro ideal para desconectarte de tus problemas y seguir los del personaje y entrar en su mundo aunque solo sea de visita.

PUNTUACIÓN: 3,5/5

lunes, 9 de marzo de 2015

Una esposa perfecta.

KATHERINE SCHOLES




  • Tapa blanda: 496 páginas
  • Editor: Planeta (7 de octubre de 2014)
  • Colección: Planeta Internacional
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8408133063

                                                      "MI OPINIÓN"

"Una esposa perfecta" es una bonita historia romántica bien contada con algunos detalles muy interesantes que ya hemos leído en varias ocasiones.

Tenía que habérmelo imaginado, otra vez África, otra mujer soñadora con ganas de aventura, otro marido que vive muy bien y que tiene menos ganas de que ella venga que de tirarse a una piscina llena de pirañas, otra vez la granja en África al pie de las colinas de Gong, los kikuyu y las porcelanas, la llegada en tren, el vuelo en avioneta para ver lagos desde arriba  con animales correteando por las praderas, otra vez... Y yo voy y pico en el anzuelo porque algo diferente me decía que tenía que haber, ya que Kitty había hecho una cosa muy muy fea que la atormentaba y quería pagarlo siendo la "esposa perfecta", o eso decía la sinopsis porque a mí me pareció que esta la intención de esposa perfecta se la dejó en el tren, por su actitud lo que quería era aventura. Y ahí pensé yo que iba a estar la salsa de este plato.

Porque para cambiar un poco no estamos en Kenia sino en Tanganica, la chica se había casado por algo parecido al amor y el hombre, Theo, se dedica a algo que se llamó El plan del Maní, de lo que yo no tenía ni idea y tengo que reconocer que me ha gustado mucho aprender de esto con esta novela. Lamentablemente donde se acaban los parecidos con la peli que todos hemos visto y si no es que tienes quince años, empiezan los parecidos con el anterior libro de la misma autora, La reina de la lluvia, libro que me gustó mucho y está reseñado. El caso es que hay pasajes que están poco menos que calcados, vamos que debió coger el diccionario de sinónimos y escribió lo mismo. De hecho estás leyendo y casi puedes adivinar el siguiente párrafo. Aquí es donde me doy cuenta de que he sido una inocente, y esa inocencia me maravilla y me frustra al mismo tiempo, a mi edad y con lo vivido ya tendría que haber espabilado.

Me gusta mucho la forma de contar las historias que tiene esta autora, escribe muy bonito, muy elegante. Le da ese toque a historia clásica que relaja y evade. Está cuidada al detalle tanto en narración como en diálogos. Los personajes están muy bien perfilados, aunque un poco arquetípicos algunos, ya sabes por dónde van a salir pero la mayoría te llegan y te hacen seguir leyendo para saber qué les pasa.

Por todas esas repeticiones de otras cosas y de sí misma, ha habido un momento casi a la mitad del libro en el que me planteé abandonar la lectura porque estaba todo tan cantado...Sin embargo, la historia de Kitty en Inglaterra antes de casarse (¿por qué todo lo emocionante es antes de casarse?) me atrapó porque si bien no es la quintaesencia de la originalidad, no tiene nada que ver con la novela anterior, aparece el mundillo del arte y es muy entretenida aunque también se copia de otro libro de forma un poco menos descarada.

Lo que Kitty hizo y que está muy presente en el libro hasta que lo cuenta casi al final no es tan grave como para que esté todo el rato condicionando lo que pasa. A ver, sí, estuvo feo pero tampoco fue para tanto, cosas peores se han visto. La verdad que cuando lo descubrí me dije, ¿pues para esto tanto misterio? Tan mal lo ponían que llegué a pensar que había dejado su casa de Londres tapizada de cadáveres por lo menos.

De todas formas Kitty me cae bastante mal porque va a venir una mujer y le preocupa que su marido se fije en ella pero enseguida piensa, "bueno, a lo mejor tiene sobrepeso". No se me ocurre otro pensamiento más simple que este que además no le pega nada al carácter y la personalidad que había demostrado hasta ahora. Hasta me dio pena de Theo.
Si estáis pensando dónde está la parte romántica de lo que hablo, pues una parte está en el pasado y la otra no os la cuento porque sería estropearos la súper mega giga sorpresa.

Y el final se cae. Sí, porque iba muy bien pero de repente le entra la tremolina y pasa todo muy deprisa, fuerza cosas para que la historia llegue a donde ella quería y nos pasamos unas cuantas páginas para ver si un ser vivo muere o no que tampoco tenía tanto sentido.

La novela es muy bonita, los paisajes y lugares evocadores, una lectura muy agradable que recomiendo en especial si todavía no habéis leído nada de la autora.

PUNTUACIÓN: 3/5  copiona, y para que lo sepas no siempre son infieles con una más guapa.

viernes, 21 de marzo de 2014

El Laboratorio: Nora Roberts

TRILOGÍA DEL HOTEL BOONSBORO



Esto no es una reseña. Voy a hablar de tres libros que he leído, de lo que me han hecho sentir y pensar, pero lo voy a hacer de forma diferente a la habitual.

AVISO IMPORTANTE: Esta entrada no contiene un spoiler, ni dos, ni tres, es la madre de todos los SPOILERS, porque sí, porque para lo que quiero hacer necesito contar lo que pasa en los libros y la trama quedará reducida a minúsculas cenizas. Así que los que queráis leer los libros y sorprenderos, bueno, si se trata de sorpresa igual tendríais que coger otros pero vamos, que si no queréis saber qué va a pasar ni por qué no sigáis leyendo esta entrada, recoged vuestros adminículos y salid ordenadamente por donde habéis entrado, gracias. Los fanáticos irracionales de la autora abandonen la cantina del mismo modo, luego no quiero llantos y rechinar de dientes, aquí vamos a pasar un rato divertido entre amigos sin otra intención que hablar de libros. El resto abróchense los cinturones que comenzamos.

LAS CIFRAS. Nora Roberts ha escrito más de cien novelas, empezó en los 70 del milenio anterior, escribe ocho horas diarias sin descansar ni en vacaciones, ha vendido más de 400 millones de ejemplares de sus novelas.
Visto así, marea, y mucho. No sé lo que cobrará por cada uno que escribe pero a poco que sea está claro que esta mujer está forrada. Bien, ahora vendrán los que dicen que si es un súper ventas y que no tiene calidad, que si siempre es lo mismo, que los personajes... Sí, sí, todo lo que tú quieras señor crítico experto, pero el caso es que la tía vende, y punto. Y si lo hace es por algo y las maniobras comerciales influyen, la publicidad y todo lo que tú digas pero algo tiene porque si no la gente no lo compra, si existiera una fórmula para eso todas las editoriales lo harían y se asegurarían el éxito.

Así que viendo esto pensé, ¿y si intento leer algunos y descubrir qué tiene tan especial? Elegí esta trilogía porque me gustó la idea del hotel en lugar encantado y encantador, estaban los tres juntitos tan monos en la estantería de la biblioteca que dije, ya está, pues estos.

LOS LIBROS

La trilogía se compone de las novelas: "Siempre hay un mañana", "El primer y último amor" y "La esperanza perfecta". Todos tienen más o menos 350 páginas.

PERSONAJES
Por un lado tenemos al equipo masculino, los Montgomery, tres hermanos que se dedican a la construcción, por favor, un aplauso para cada uno de ellos:

Beckett, es el pequeño, es arquitecto, pero el primero en "calzarse" el cinturón de herramientas y
trabajar todavía más que el último peón.

Owen, es el que lo organiza todo, el que hace las llamadas, las entrevistas a los trabajadores, los contratos y todo el papeleo. También frena a sus hermanos cuando les sale la vena macho alfa y quieren ir a hostiar a alguien con un argumento infalible "yo luego no voy a gastar perras en tu fianza ni a buscarte abogado".

Ry, es, simplemente, existe y ya, se dedica a lo mismo que los demás, a construir cosas.

Como podéis ver todos tienen una característica que los definen, y para de contar porque no hay más, digamos que entre los tres componen uno, escaso pero uno. Apestan a macho ibérico que tiran para atrás, por supuesto están muy buenos y son monísimos. Gracias, Nora.

Vamos ahora con las chicas. Sí, también son tres pero son amiguísimas como hermanas, vaya.

Clare, joven viuda madre de tres hijos que tiene una librería café chulísima.

Avery, tiene la pizzería.

Esperanza, va a ser la gerente del hotel, no está al principio pero viene enseguida de Washington donde sufrió una desilusión amorosa, un verdadero palo, porque estaba liada con el hijo del dueño del hotel que dirigía y que se casó con otra.

Las dos primeras fueron animadoras y están rebuenas y la otra fue miss así que ya sabéis. Chicos y demás interesados en el género femenino, dadle las gracias a Nora. Lo malo de las tres es que son iguales, mujeres empresarias, fuertes, independientes que no se sienten completas y felices hasta que tienen un Montgomery en su vida.

El caso es que Beckett se junta con Clare en el primer libro, Owen con Avery en el segundo y Esperanza con Ry en el tercero. ¿A que recuerda mogollón a Pasión de Gavilanes? Yo no la vi entera pero la emitieron en una época en la que preparaba una prueba muy chunga y cualquier excusa me valía para no ponerme estudiar.
Aparte de estos personajes está la madre de los chicos que va de mujer extravagante y adelantada a su tiempo, viuda que se junta con el padre de Avery cuya madre la abandonó cuando era pequeña.

Y tenemos a los malos, un tío que no me acuerdo de cómo se llama que intenta ligar con Claire prometiéndole una vida de lujos pero es un capullo y ella no lo quiere, él no se lo va a tomar muy bien y va a intentar algo muy feo y entonces ya vendrá Beckett a querer partirle la cara y darle una paliza.
En el segundo libro, este rol le cae a la madre de Avery que se largó y aparece años después llorando en la puerta de su hija, pero la desgraciada sólo quiere pedirle pasta.
En el tercero tenemos al novio aquel de la Esperanza, el hijo del dueño que vendrá a contratarla como concubina, él ya se ha casado pero no ve por qué no pueden seguir con lo suyo. Tranquilos, que ya vendrá el Montgomery de turno a arreglarle la cara, lo que pasa que el hermano sensato no le va a dejar y sólo irá a darle un susto como ocurrió en el primer libro.

BOONSBORO

Es un pueblo de USA que existe en realidad, así como el hotel, que es propiedad de la familia de la autora. Supongo que le dijeron, Nora, tenemos el negocio algo flojo, échanos una mano y ella dijo, pues te escribo un libro, o mejor, tres y ya veréis cómo os traigo clientela. A ver Valkiria, no sé si los buenorros Montgomery también existen pero ya están pillados así que...

Que nadie pase fatigas porque el sitio retratado en el libro parece un sueño y no puede ir porque es muy caro, el vuelo y todo lo demás, en España mismo tenemos miles de lugares como ese, con hoteles llenos de encanto y encima para comer no te mandan a la pizzería sino que la señora de la casa te cocina unos platos que alargan la vida diez años.

No sé qué tiene de especial, hay un parque, una pizzería, librería, panadería y en el tercer libro montarán hasta un gimnasio. Todos los inmuebles parecen propiedad de la familia Montgomery.

Cuando no están intentando juntarse, toda la emoción que tienen los personajes es ir viendo cómo van las obras, se emocionan como niños en Navidad cuando viene alguien y les dice : Hemos puesto cuatro baldosas más, y salen todos en pandilla a ver el hotel que al principio del libro es un edificio cochambroso que los hermanos Montgomery transformarán en un lugar encantador. En el segundo libro el hotel funciona, los huéspedes no dan mucha guerra y podían haber dado mucho juego pero no es el caso, entonces construimos un nuevo restaurante para Avery, por fin un sitio donde comer algo que no sea pizza o pasta. En el tercero tenemos otro edifico en ruinas que va a ser un centro de fitness, o gimnasio de toda la vida, vaya.

LA TRAMA.

Aquí es donde todo patina, tenemos unos personajes que dan poco de sí, son de porexpan. Lo malo es que la trama tampoco es para tirar cohetes.

En el primer libro Beckett intenta ligar con Claire de la que siempre ha estado enamorado lo que pasa es que ella se casó con Clint, un soldado que tuvo a bien morirse en Irak para que ella pudiera volver al pueblo y que el chico Montgomery pudiera hacer realidad sus sueños.
Es ridículo, intenta ligarse a la chica por medio de sus hijos, vamos a ver, Claire, ya sé que Nora te ha castigado con el estereotipo de rubia animadora poco lista pero tú eres una mujer fuerte. Lo normal es que quiera acostarse contigo, no jugar con tus hijos al PlayStation, eso viene luego, después de varios años de matrimonio, la rutina, la desgana, la barriga y todo lo demás. Pero bueno, a ella le parece un detalle adorable que sea tan atento con sus hijos y ellos se lleven tan bien con él. Quedan varias veces y al final consiguen hacer el amor, en unas escenas un tanto sugerentes y sensuales, pero que cuando más interesantes se ponen hay fundido a negro y al siguiente párrafo ya se están "calzando" la ropa. Aquí ya tenemos el principio de la historia de Lizzy, el fantasma del hotel.

En el segundo libro es Owen el que va a por Avery, ya eran amigos pero de repente empieza a verla de otra forma, además de niños habían sido novios por lo que la traductora del título revienta la trama. Este libro es un serio desafío, a ver quién es capaz de encontrar las siete diferencias con el primero. Por mi parte sólo encontré que en vez de Hotel, del medio para adelante tenemos construcción del nuevo restaurante y que la atención se fija en la nueva pareja, a los otros ya los dejamos un poco de lado. La palabra calzar, que la autora usa todo el tiempo para referirse al acto de ponerse prendas ya no aparece tanto. Y el malo ahora es una mujer. Avery anda tan despistada como Claire, no ven las señales, después de la visita de su madre, su chico se da cuenta de que le ocurre algo y como no se lo quiere contar la coge, la lleva a casa y la tira encima de la cama de un empujón, y le arranca la ropa y...no mentira, la sujeta fuerte contra la cama para que le diga de una vez qué le pasa, y ella la pobre, hace lo que puede, le pega un bocado. Bien Avery, pero luego tendrías que haberlo mandado a tomar viento a la farola. ¿Soy la única a la que la actitud de ese tío no le parece normal?

El tercer libro es el peor de todos porque se parece tanto al primero que es injusto. Lo de Esperanza y Ry está cantado, ya no hay emoción ninguna porque a estas alturas ya sabes que la autora no te va a sorprender con nada, encima te mete con calzador una historia de fantasmas que ha venido participando en momentos cruciales en las dos novelas anteriores. Es un claro ejemplo de cría fama y échate a dormir.

LAS PEGAS

Las historias entre los personajes no son demasiado románticas ni edulcoradas, punto a favor, pero tampoco hay intensidad ni emoción, puntazo en contra. Hay repeticiones hasta la saciedad de cenas de pizza y pasta, (sorprende que con esa dieta de hidratos de carbono a todas horas no rueden cuesta arriba), de situaciones equívocas, de momentos. Cuando dejamos la trama romántica tenemos que asistir a varios capítulos de bricomanía y programas de esos que ponen en Divinity que van y te tiran todos los tabiques y te montan la casa, y ya no digo cuando planean el restaurante, reuniones al más puro estilo Chicote, pero sin su gracia y su mala baba.

Que un arquitecto se ensucie las manos de esa forma queda un poco raro, a ver, en el hotel vale porque tenía cierto valor sentimental pero el resto de las obras , no. Hace unos días me planteé la posibilidad de pasar por delante de un edificio en construcción y preguntar cuál de los tipos que había allí, con un salario cutre, condiciones de trabajo muy duras, y llenos de mierda hasta los ojos era el arquitecto, pero todavía tengo bastantes ganas de vivir y no lo hice.

Que la madre del tío con el que estás pensando en empezar algo se siente a hablar contigo y te diga que tengas sexo salvaje con él y te pregunte a qué estás esperando, es muy bizarro y todavía más que tú le contestes y no le digas que se vaya a plantar macetas y te deje en paz.

Cuando los hermanos se enteran de que su madre está liada con el padre de Avery se ponen histéricos, pero bueno, ¿cuántos años tenemos, cinco? Encima uno de ellos está todo el rato diciendo que no soporta imaginarse a su madre teniendo relaciones, pero vamos a ver neno, ¿de dónde crees que saliste tú? Y no me digas que de la pluma de Nora Roberts, sabes de sobra a qué me refiero.

Los malos son tan tontos que dan hasta pena, en realidad nos los podría haber ahorrado.

Los personajes rara vez se ven en situaciones comprometidas, Nora Roberts los mima como una abuela, cuando los mete en un apuro los saca al párrafo siguiente, dos a más tardar. No hay tiempo para las dudas, las angustias...

La peor pega, la sensación de deja vu constante que vives cuando vas por la mitad del segundo libro y tienes la certeza de que nada va a cambiar. Da igual que se te caiga el marcapáginas, lo abras por donde lo abras te engancharás sin problemas a la historia porque por el medio no ha pasado nada importante.


MIS CONCLUSIONES


No sé qué tiene Roberts para vender tanto y cosechar ese éxito, no debe ser fácil escribir libros tan parecidos y tener éxito con todos, hay que saber hacerlo. Me quito el sombrero, ya me gustaría a mí que me leyeran así.

Nora Roberts tiene un público muy concreto pero muy amplio. Le da al lector lo que quiere, si coges un libro suyo y sabes a lo que vas, no saldrás decepcionado en ningún caso, nunca falla. ¿Cuántos podemos decir lo mismo de nuestros autores favoritos?

En mi opinión son para gente que no quiere sufrir leyendo, ni que le cuenten penas ni añadan más quebraderos de cabeza a los que ya tienen. Quieren sentarse a leer tranquilamente viendo cómo a los personajes todo les va viento en popa y sabiendo que habrá un final feliz. A fin de cuentas, ¿cuándo pasa eso en la vida? ¿Cuántas veces te pueden mirar a los ojos y decirte que todo va a acabar bien?

Lo que pasa es que algunos queremos sentir, queremos que a veces las lecturas nos pellizquen, cerrar un libro después de una de esas lecturas que te dan calor y pasar la mano por la portada esbozando una sonrisa, quedarte un tiempo a solas, sin oír nada más, permaneciendo dentro de la historia un ratito más aunque haya terminado ya, como esos cinco minutos que te quedas en la cama después de que haya sonado el despertador. Queremos que nos emocionen lo bastante como para sentir que mientras leemos vivimos otra vida más. Y para eso, la señora Roberts no me ha llegado.

                                                                                                                                                  N. B.