- Traductora: Raquel Vicedo
- Tapa blanda: 148 páginas
- Editor: Editorial Sexto Piso (16 de abril de 2018)
- Colección: Narrativa Sexto Piso
- Idioma: Español
- ISBN-10: 841667762X
- ISBN-13: 978-8416677627
"La mujer singular y la ciudad" es una conversación con un amigo que hace tiempo que no ves.
Así es cómo cuenta Vivian Gornick diversas anécdotas de su vida, momentos cruciales que la marcaron, decisiones equivocadas o no, lo que esperó y lo que encontró al final, lo que quiso, lo que rechazó, lo que temió. Vivian habla desde el corazón y sin miedo a los juicios, se abre al lector sin disfraces porque confía en su sensibilidad y su generosidad, queriendo decir exactamente lo que dice.
No estamos ante una novela, no hay trama, está ella, con sus pensamientos y sus sentimientos y sobre todo hablando de su gran amor real, la ciudad de Nueva York. La ve como es con su mirada de escritora, es capaz de apreciar sus defectos, las decepciones que le provoca e incluso cierta fealdad pero eso solo es la otra cara de la moneda, porque también está la que le produce una fascinación infinita, la llena de vida, mitiga su soledad, le produce un placer indescriptible e incluso cierto grado de idealización.
Y también están sus relaciones, las amistades, aquellos que estuvieron de paso y los que se han quedado. Con precisión, yendo al detalle, analiza lo que fueron cada uno, cómo se resolvieron, por qué se estropearon o se terminaron o por qué han perdurado.
Y también la más importante de todas y a la que más culpa de lo que es ahora, la relación con su madre, que ya diseccionó en el anterior libro "Apegos feroces", por lo que en esta ocasión se queda en un segundo plano. Yo diría que el primero era solo para su madre y éste lo ha dedicado a "todo lo demás".
Escribe con un estilo impecable, directo pero elaborado, que exige cierto nivel de atención. No es un libro para leer en ratos muertos que se puedan interrumpir. Es para centrarse, para no pensar en otra cosa porque aun así a veces hay que leer alguna frase más de una vez. Expone unas ideas que pueden parecer sencillas pero no lo son tanto, hay contradicciones pero merece la pena el esfuerzo porque sobre todo hay humanidad.
A las personas solo las describe dando cuenta de su color de piel, edad aproximada si no la sabe, vestimenta y volumen. Da la sensación de que es algo que aunque considera necesario reflejar no le da demasiada importancia, lo que le importa es lo que dicen.
Refleja también un mundo intelectual que a mí se me escapa, alguno de los autores que menciona son clásicos que todos conocemos pero luego también salen otros que no había oído nunca. En este libro no hay tanta intensidad emocional como en el primero y no impacta tanto, pero a cambio nos deja unas historias increíbles de escritoras más desconocidas como Evelyn Scott.
Ha sido un placer volver a escuchar a Vivian, una mujer que trata de entenderse a través de las letras. Yo creo que lo ideal sería leer la mitad de "Apegos feroces", después "La mujer singular y la ciudad", entero, y para terminar, la segunda mitad de Apegos, porque aquel final...
En este caso el final también es bueno, muy bonito, es como que se ablanda un poco incluso consigo misma.
PUNTUACIÓN: 4,5/5 Yo quiero jugar a lo de Henry James-Edith Wharton.

