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lunes, 1 de julio de 2019

Todos los naufragios

LAURA CASTAÑÓN


  • Tapa blanda: 624 páginas
  • Editor: Ediciones Destino (4 de junio de 2019)
  • Colección: Áncora & Delfin
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8423355764
  • ISBN-13: 978-8423355761

                                                           MI OPINIÓN                                                 

"Todos los naufragios" es un viaje a un pasado que nos han contado y que tiene ese brillo especial de los recuerdos.

Gregorio y Onel son los protagonistas principales de esta historia costumbrista que retrata la vida en una aldea imaginaria (quizás no tanto como quiere hacernos creer la autora), Nozaleda, y una pequeña ciudad, Gijón, donde los cambios de la época, a partir de la segunda década del siglo XX, empiezan a llegar. El libro, al estilo de las clásicas sagas familiares, cuenta toda serie de calamidades, pasiones, amores y traiciones.

Narrador omnisciente en tercera persona que no nos va a escatimar ni el vuelo de una mosca. O eso parece, porque hay un capítulo que es en primera persona que me ha descolocado un poco, pero solo es uno, así que supongo que pertenecía a un cuaderno de uno de los personajes. El libro suena a antiguo, si me dijeran que lo escribió alguien en aquella época y que era su realidad, yo me lo creería, lo que es todo un mérito, saber captar tan bien el estilo y la voz de un tiempo que ya empieza a ser lejano.
Tengo que decirlo, y así me lo quito del medio porque me está dando vueltas en la cabeza desde que lo leí, y es que ese es el pero que tengo que ponerle. Lo siento mucho, y si Laura lee esto espero que me entienda, pero es que a ratos se me ha hecho bola. Porque da muchas vueltas antes de avanzar en la trama. La trama es muy interesante porque encima se desarrolla en gran parte en un pueblo y a mí el drama rural me gusta muchísimo, pueblo pequeño infierno grande y eso me chifla pero es que después de un suceso, vienen muchas páginas de dar muchos rodeos. A ver, que es muy bonito, que está escrito con mucho sentimiento y se nota que la autora está enamorada de lo que está haciendo pero ay, falta tijera. Porque no suma, es como que tira hacia atrás de la historia, las frases son tan largas y llenas de comas que aunque no te pierdes, satura.

La novela atrapa porque te revuelve los recuerdos, esos que tienes de las historias que los mayores te contaban. Es fácil sentir simpatía por los niños Gregorio y Onel, igual de fácil que cogerles tirria cuando son adultos, porque mira que me han caído mal los dos por una cosa que hacen que ha hecho que les desee mal el resto del libro. Adoro a Flora, que es el personaje carismático de la novela, y Canor que es todo ternura y mala suerte, porque si algo hay aquí es mala suerte, la vida no tiene compasión con los personajes. Luego están todos los demás, Liborio que me acabó cayendo bien por descarte, el cura y el guardia civil que son para colgarlos bien alto que no les lleguen los pies al suelo. Y Mercedes que es de esos que tanto me gustan aunque no les tenga especial cariño porque son muy complejos pero muy vivos, cambian y evolucionan con la historia y están llenos de luces y sombras.
Todos están descritos hasta el más mínimo detalle en todas sus facetas, tanto la física como la psicológica y acaban siendo viejos conocidos.

Y tan importantes como los personajes es la ambientación, una descripción exhaustiva y muy trabajada del lugar y de la época que te ayuda a ver con claridad lo que sucede y sobre todo al principio es muy necesario. Está claro que hay una importante labor de documentación detrás de este libro y que interesará más o menos según la afinidad del lector por este tipo de detalles. A mí personalmente me ha gustado por conocer algunos de los lugares. Aunque no escatime en palabras y páginas para desarrollar el tema político y el feminismo que empieza a dar sus primeros pasos en la aldea, agradezco de  todo corazón que pase casi de puntillas por el tema bélico y el uso y costumbres de la Guardia Civil de la época.

En conclusión, recomendadísimo para los que gustan de sagas familiares llenos de contratiempos y la novela histórica. Eso sí, hay que ir con paciencia.


lunes, 3 de julio de 2017

La noche que no paró de llover.

LAURA CASTAÑÓN





  • Tapa blanda: 512 páginas
  • Editor: Destino (27 de abril de 2017)
  • Colección: Volumen independiente
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8423352331
  • ISBN-13: 978-8423352333

                                                      MI OPINIÓN

"La noche que no paró de llover" es una novela emotiva, emocional, bella y humana, sobre la vida normal. Una historia que a veces da demasiadas vueltas pero que merece la pena escuchar.

Ahora os cuento mi vida así que si no te interesa, pasa al párrafo siguiente. De las cuatro cosas que sé sobre escribir, dos me las enseñó esta mujer, Laura Castañón. Asistí a un taller suyo hace años, cuando todos éramos tan jóvenes...ay, en fin. Mucho tiempo después apareció su primera novela, "Dejar las cosas en sus días", pero es que era guerra y no fui. Y ahora sale esta nueva, que algo de eso también tiene pero me pareció que menos o al menos tenía poco protagonismo y me animé. Encima vino a la ciudad a presentar el libro y qué mejor oportunidad. Ya sabemos lo que nos gusta a los lectores un libro dedicado, cómo resistirse. Así que después de la presentación allí estaba yo, en la fila pensando si le diría o no que a primeros de siglo nos conocimos, pero igual no le digo nada que no se va a acordar y se me quedará cara de tonta, que anda que no habrá conocido gente en todo este tiempo y tampoco entonces nos vimos tanto. Pero sí, anda díselo, qué más te da, se ve maja. Y llegó el turno y me agacho para decirle mi nombre porque el lince que organizó el evento puso una silla muy bajita, y se me adelanta ella con su sonrisa y me dice Hola, ... Y me quedé en blanco, la dejé escribir su dedicatoria. Y luego no sé qué cable se me cruzó que le digo: Te he hecho una foto ¿puedo ponerla en mi blog?

¿Por qué mencioné mi blog, qué necesidad había? No lo sé. Y la mujer toda contenta que claro, que cómo no y que la busque en facebook y luego lee la reseña. Así que me fui, encantada de la vida porque se acordaba de mí, (es que tengo un nombre muy raro, igual por eso), pero me duró un segundo cuando me di cuenta de lo que había hecho. ¿Y ahora que hago si el libro no me gusta? Porque ya sabéis cómo van aquí las reseñas, y mentir ni me lo planteo, así que no me decidía, y pensé pues si no me gusta no le hago la reseña, pero tampoco es plan, o me hago la loca y no le digo nada por el face para que no la lea. Hay que ver lo guapa que está una callada. Lo bien que me habría ido decir un gracias, hasta luego y mucha suerte.

De la sinopsis os dejo lo que dijo ella en la presentación: "Quise escribir la vida. En el eje de la novela está el mal, las cosas malas que se hacen y las repercusiones que tienen a lo largo de la vida, y cómo unas van siendo consecuencias de otras, algo así como lo de la mariposea que aletea y hay un huracán no sé dónde. Los personajes son mujeres porque Valeria tenía que ser mujer igual que Gadea y tenía que ir a una psicóloga también mujer y así salió Laia que tenía una relación con otra mujer, Emma y así...no se trata de ninguna reivindicación de nada, la historia lo quiso así."

Y Laura lo consiguió. Ha escrito la vida. La de todas estas mujeres que deambulan por su novela y unos cuantos hombres que se pasaban por allí y se quedaron un rato. Valiéndose de distintas voces, en primera persona en el caso de Valeria que hace terapia y Emma que escribe un diario, y un narrador omnisciente para lo demás nos descubre las circunstancias de los personajes, cómo se manejan para vivir con lo que hicieron, para decidir qué hacer a continuación, para conciliar sus expectativas y sus deseos con la realidad, que a veces es brutal y siempre exigente, que apenas hace concesiones. El gran acierto es que tienen voces muy diferentes. Aunque el personaje no me terminó de gustar, Valeria es la que más me ha conmovido. Porque habla como hablan todas las personas de su tiempo, me ha recordado mucho a personas que ya no están y que ya no pueden contarme sus historias y a ratos me ha dado mucha pena porque los he echado de menos más que de costumbre. Me ha reavivado el recuerdo y también las sensaciones. Mi personaje favorito es uno de los que menos espacio tiene, Feli, una mujer que trabaja de limpiadora en una residencia de ancianos y quiere escribir una novela, tiene una vida dura y sus sueños penden de un hilo. Su pareja Guille, el personaje más dulce de todos, intenta salvarla. Emma es buena gente pero sus narraciones son las que menos me han gustado, como cualquier diario está lleno de repeticiones, de entradas que no cuentan nada nuevo, que solo hacen que marear. Vale, queda muy realista, muy creíble, pero aburre mucho. Creo que los lectores buscamos cosas en las vidas literarias que la  vida real no tiene, o tiene poco y no le toca a todos.

Cada personaje tiene su tono pero aunque hablan como lo hacemos hoy en día, la prosa no está descuidada, ni abusa de palabras malsonantes o expresiones que buscan impactar. Están donde tienen que estar y el resto es poesía. Las frases largas no pierden sentido aunque alguna de las de Emma sí, pero ella lo sabe, de hecho, lo dice así de claro. Hay muchos pasajes que son preciosos, con las palabras bien enlazadas todas unas con otras formando un texto que no pierde la armonía en ningún momento.

La ambientación es veneno, si no conoces la ciudad vas a querer ir, cuando acabes la novela vas a mirar fotos en google a ver si es como te la imaginaste. Las descripciones son muy precisas y las metereológicas solo están cuando son imprescindibles. La ambientación temporal es igual de importante, marcó la vida de los personajes, y sí, también hay cosas de la guerra pero bueno, hay que aguantarse. Aparecen también el tema del feminismo, de las nuevas estructuras familiares, la maternidad, todo revuelto en un orden que se nota planificado de antemano.

También hay sitio para un misterio, para ese "algo que pasó" sobre el que va a girar parte de la novela, pero no es la esencia del libro ni es lo que engancha al lector. Lo que engancha y te hace volver la página con calma, son las personas que viven en las páginas. No hay buenos ni malos, son todos un poco de todo, como la vida misma, vaya. Es la complejidad de los personajes y el querer saber todo lo que te lleva a superar esos tramos un poco áridos que hay a veces. Y de regalo una sorpresita casi al final de la novela.

En conclusión, una novela que gira en torno a la culpa y los remordimientos, con amor, romanticismo, traiciones, misterios, verdades a medias y mentiras completas. Una mirada a un pasado doloroso, un presente complicado y un futuro difícil de encarar. La pelea diaria por robar momentos de felicidad a una vida que no regala nada.
Creo, de verdad, que si eres demasiado joven te cansarás con la lectura pero si te han contado historias de aquella época, te conmoverá y te reconocerás en cosas de casi todos los personajes.

PUNTUACIÓN: anda que ponerle nota a un maestro... no seré yo quien se atreva.