lunes, 27 de agosto de 2018

Esperando a Mister Bojangles

OLIVIER BOURDEAUT


  • Traductor: José Antonio Soriano Marco
  • Tapa blanda: 152 páginas
  • Editor: PUBLICACIONES Y EDICIONES SALAMANDRA S.A.; Edición: 1 (9 de febrero de 2017)
  • Colección: Narrativa
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8498387787
  • ISBN-13: 978-8498387780
"La verdad está mal considerada -pensé decepcionado-. Para una vez que era tan divertida como una mentira..."

                                                              MI OPINIÓN

"Esperando a Mister Bojangles" es un cuento de amor con los ojos abiertos. Una caja de sorpresas que provoca risa, felicidad, dolor, tristeza y hace soñar.

El libro nos cuenta la historia de una familia formada por un matrimonio y su hijo, gente a la que le han tocado malas cartas pero aun así se las apañarán para ganar alguna mano mirando la realidad de una forma muy especial. Se trata de darle una vuelta a lo establecido, de romper normas y decir, vale, voy a perder pero yo decido cuándo dejo de jugar. Y ya, porque lo mejor es leerlo sin saber nada de la trama.

El narrador es el niño ya convertido en adulto que vuelve la vista atrás para hablar de su familia, de esa época en la que vivía una vida apasionante, llena de aventuras, muy diferente a la ordinaria que tenían los demás. Es un estilo muy sencillo, sin palabras rebuscadas ni grandes frases pero tan sincero, tan honesto que consigue la empatía con pasmosa facilidad y con lo ordinario consigue una narración extraordinaria. Lo hace con mucha gracia, tiene un sentido del humor sarcástico y socarrón que a veces se pasa al cinismo pero le da vida al libro, se gana al lector desde el primer párrafo. Alterna la narración con diálogos muy divertidos y cuando toca ponerse serio te deja con la boca abierta. Porque se te mete en el corazón, toca la fibra sin que te des cuenta, te hace pasar de la risa y la felicidad a la desolación y la tristeza en apenas un par de renglones.
Algunos capítulos forman parte de un diario del padre por lo que igualmente es un narrador en primera persona pero con otra perspectiva. Lo que hacen es completar.
Es muy evocador, cuenta como si las frases fueran pinceles que van pintando un cuadro, ves sin ningún esfuerzo lo que pasa mientras lees, y consigue que sientas que estás a su lado en el pupitre del colegio, en el sofá de casa, o viviendo grandes aventuras en sus viajes. Todo muy bonito y muy entretenido pero no tendría mayor trascendencia si no fuera por los personajes.

Los personajes son una absoluta maravilla. El niño es el que mejor construido está porque también es el más difícil de crear a mi entender, un niño que no se pase de listo, que en realidad tenga que ser más maduro por las circunstancias que le tocan de lo que le corresponde pero que no sea un adulto tampoco, encontrar ese equilibrio y que no se le vaya de las manos y sea un niño repelente no está al alcance de cualquier autor. Y Olivier lo consigue de largo, este niño es adorable y apetece tener diez años otra vez y ser su amigo.
El padre es el más complicado, en parte por lo que le toca y ponerse en su situación es buscarse problemas porque no sabe uno qué pensar y en parte porque provoca sentimientos muy diferentes a lo largo de la novela. La madre en realidad es la más sencilla, es lo que es y solo queda comprenderla o no, según cada uno, es la que más fantasía aporta pero también es quizá la que menos recovecos tiene.

La historia en sí es muy dura, y vista sin adornos, con frialdad, podría resultar muy difícil de llevar pero ellos le ponen todo su entusiasmo, disfrazan los problemas y los combaten con fantasía, o aquello que también se pueden llamar mentiras.
El tema central, el origen de la situación es un problema muy serio y está muy presente hoy en día, a menudo se pasa por alto, se normaliza y es muy peligroso.

Y el final le sienta como un guante. Puede que al lector no tanto, es de esos que de primeras te puede resultar extraño pero tardas un segundo en darte cuenta de que no había otro mejor ni posible.

En conclusión, un libro de esos que te sorprenden a cada párrafo, para dejarse llevar por una historia que no sabes por dónde va a salir y hacerle hueco a unos personajes que han venido para quedarse.

PUNTUACIÓN: 4,5/5 ¿dónde aprendiste a hacer esto?


lunes, 20 de agosto de 2018

Un andar solitario entre la gente

ANTONIO MUÑOZ MOLINA


  • Tapa blanda: 496 páginas
  • Editor: Seix Barral; Edición: 1 (13 de febrero de 2018)
  • Colección: Biblioteca Abierta
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8432233501
  • ISBN-13: 978-8432233500

"No tienes ni siquiera la escapatoria de la nostalgia porque sabes que no ha habido antes otro tiempo que fuera mejor. No tienes nostalgia de lo que pasó sino de lo que podía haber pasado; no de lo que fue sino de lo que fácilmente podría haber sido."

                                                                    MI OPINIÓN
"Un andar solitario entre la gente" es una visión particular y del mundo actual cargado de una poesía muy especial, ideas atractivas y metáforas perfectas. Un libro muy fácil de leer pero muy difícil de contar, con algún pero.

Presuntamente esto es una novela. La cuestión es que un escritor, el que firma, va a Nueva York un par de meses y a través de la observación de otro personaje (que puede ser él mismo), empieza a recopilar ideas, recortes, noticias, imágenes, etc, en sus cuadernos para escribir un libro.

Pero no es una novela. Y esto va a ser un desastre de reseña, ya aviso por si alguien no quiere perder el tiempo. ¿Sabes cuando vas a hacer algo y de repente tienes una presentimiento muy fuerte y te dices "esto va a salir muy mal" pero no lo puedes evitar? Pues así. 

Empezamos con la estructura. Van dos partes, la primera bastante más extensa que la segunda. Dentro de esa parte no hay capítulos como tal. La narración se va dividiendo en ideas, empieza con una frase tipo eslogan, a veces son citas, a veces frases en inglés o francés y después desarrolla lo que venía a contar. Lo que hace es caminar por la calle e inspirarse y reflexionar, y unas cosas le van llevando a otras. Le van surgiendo temas de los que necesita hablar y a veces también cuenta historias de escritores o de otros artistas. Una idea puede dar para varias de esas entradas que empiezan con la frase en negrita. Luego página en blanco y pasa a la siguiente idea, historia, o lo que sea. Aunque dicho así parece un poco engorroso a la hora de leer no lo es, solo al principio descoloca un poco porque no hay una trama al uso que seguir y lees sin saber muy bien a dónde va a parar la cosa hasta que te das cuenta enseguida del tipo de libro que es.

Son esas ideas que nos pueden venir a todos a la cabeza cuando vamos solos, a ver, que si vas acompañado también pero es muy probable que la otra persona esté hablando y es buena idea escuchar y mantener una conversación. Pues si se le ocurre a cualquiera dónde está el mérito, diréis, pues que luego no sabemos contarlo así de bien y montar un libro con las piezas.
Ves algo, puede ser un anuncio, una frase dicha en voz alta, un comercio en particular, la portada de un periódico...cualquier cosa. Y entonces el autor habla de lo que le inspira o de recuerdos que le trae lo que ve, juzga y critica a la sociedad actual, siente nostalgia, siente admiración, se enfada... Entre los temas más actuales recurre en varias ocasiones al terrorismo, a Trump que le cae muy bien, y a noticias cruentas y violentas tipo El caso, que empieza a enumerarlas todas y se vuelve loco, especialmente difícil de digerir es una que pasa en un pueblo en Sudamérica.

Pero la mayoría de las veces y por eso me ha gustado tanto este libro, trata de cosas sencillas, de lo que pensamos de las cosas cotidianas y les da una vuelta más, les adjudica un valor literario que normalmente no vemos, ve historias por todas partes y lo relaciona con su forma de entender la literatura y la creación y lo junta también con sus sentimientos. Y también escribe sobre otros autores, en especial De Quincey, Baudelaire, Walter Benjamin y Poe. Cuenta cómo ellos también recorrían ciudades y la relación que eso tiene con su proceso creativo y con ellos vamos a París, a Londres, Bélgica, Liverpool y Nueva York.

Como digo, no tenemos una trama en sí, hay un sutil hilo argumental que le da un sentido pero que no tiene demasiado peso y apenas ocupa algunas páginas de vez en cuando. Y mejor que sea así porque en la segunda parte se centra más en eso, y describe Nueva York pero no de la forma habitual, nada de la visión del turista y ni mucho menos Instagramera, no hay picnics en Central Park, fotos panorámicas ni paseos por el puente de Brooklyn. Le mira las entrañas a la ciudad, donde normalmente no vamos a mirar aunque sabemos que existe. Pero en esta parte, que es la segunda del libro, se vuelve un poco repetitivo, da la sensación de que se ha estancado y vuelve a la misma escena varias veces hasta que viene Poe al rescate y entonces ya la cosa se recupera hasta el final.

Esos son los dos pequeños peros que le tenía que poner, esa parte que se me ha hecho un poco más pesada, que ha perdido la vida que tenía la primera. Y cierto tono prepotente que le sale algunas veces, pocas, que me ha hecho no llevarme tan bien con él como quería.

Sin embargo lo que más me ha gustado del libro es lo bien escrito que está. Frase tras frase que impacta, las palabras parece que han llegado solas al papel y se han colocado en su sitio. Podrías subrayar o llenarlo de post it porque en cualquier página que abras el libro, menos en la parte pesadita, encontrarás alguna frase que te gustaría recordar. Es un estilo muy trabajado, muy pensado, con muchos adjetivos, símbolos y metáforas que son toda una lección sobre cómo escribir bien, bueno, no, en realidad es un libro que te demuestra lo que nunca vas a ser capaz de hacer salvo que te llames Paul Auster, Carson McCullers o alguno de los del Olimpo.

En conclusión, una novela o lo que sea, que te dan ganas de ponerte a escribir, y que merece mucho la pena leer porque te va a permitir ahondar en lo sencillo de la vida y descubrir cosas de los escritores curiosas y fascinantes.

PUNTUACIÓN: 4,5/5 te van a quitar la tarjeta verde.

lunes, 13 de agosto de 2018

Damas oscuras

CUENTOS DE FANTASMAS DE ESCRITORAS VICTORIANAS EMINENTES


  • Traductoras: Alicia Frieyro, Olalla García, Sara Lekanda, Magdalena Palmer, Consuelo Rubio
  • Tapa dura: 496 páginas
  • Editor: Impedimenta; Edición: 1 (10 de noviembre de 2017)
  • Colección: Impedimenta
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8417115307
  • ISBN-13: 978-8417115302
                                                          MI OPINIÓN
"Damas oscuras" es un cajón de sastre donde caben desde los relatos más insufribles hasta auténticas maravillas pasando por todo lo que hay en el medio.

Esta preciosa edición de Impedimenta contiene 20 relatos de suspense, misterio, a veces terror y otras vaya usted a saber qué, escritos por autoras victorianas como Braddon, Willa Cather, Charlotte Brönte o Vernon Lee. El papel es muy suave, la letra diminuta (ay la edad...), tiene punto de lectura de esos que hay que hacerles nudo para que no salgan flecos y a cada relato le precede una breve biografía de la autora.

Empiezo porque si no esto se hace muy largo. Están ordenados por orden cronológico y según explican en una nota final lo han hecho así para que se vea la evolución del género. Todos están contados por un narrador que se implica en la historia con mayor o menor protagonismo, a veces solo es un mero cuentacuentos y le ha llegado el relato por otros, para lo que emplea la tercera persona y en alguna ocasión es el protagonista. Tienen un ritmo por lo general lento, muy descriptivo en el intento de crear una atmósfera de tensión, de miedo o de intriga con desigual resultado, a veces es muy efectivo y otras aturde.

Muchas de las historias tienen como elemento principal la casa encantada, donde ocurre algo que rara vez se va a descubrir qué es, la mayoría acaban con los habitantes cogiendo las de villadiego. Pero otras, tienen un final sorprendente que te deja con la boca abierta y encendiendo todas las luces para atravesar el pasillo de casa. No es que llegue a dar miedo, porque este género no me da miedo, pero es de los que recién leídos sí que dan un poco de eso que llamamos coloquialmente yuyu.

También hay algún que otro relato de corte romántico que me ha gustado mucho, de hecho están en el top de la lista. Estos tienen la esencia de los cuentos góticos, cuentan con presencias sobrenaturales poderosas y con aire de leyendas.

Los personajes están ahí para que les pasen cosas y las cuenten, son solo peones al servicio de una trama que a veces mantiene el interés del lector hasta el final, otras no arranca nunca y la mayoría, se queda en un término medio.

Voy primero con las que no me han gustado nada, y así luego ya para arriba y mejorando. El premio se lo lleva "Cecilia de Nöel", este  por sí solo se merecía una guillotina, encima es interminable, son 94 páginas para hablar de alguien de quien cada uno de los personajes que aparece va dando su evangelio pero no cuenta nada y al final tampoco. No hay tensión, ni siquiera mantiene el interés que puede generar en las primeras páginas. Es una descripción sin ningún objetivo de días, de opiniones que no van cambiando nada, ni añadiendo nada. Es un páramo narrativo.
Y el otro cero, se lo ha llevado el de "La verdad...", a ver, este se lleva mejor porque son cartas y es más breve, pero también es insulso, se escriben dos señoras, una para decir que va para una casa, y la otra pues qué bien, y entonces de vuelta le contesta que algo raro pasa y la otra le aconseja que salga de allí cuanto antes y ya está. Pero no sabremos qué pasó ni por qué.

Hay un puñado más de ellos que son un poco flojos, de los de madre mía qué día tienes hoy, pero que tienen alguna cosa que se salva, a veces una escena o una ambientación muy especial. Son 11 relatos que he puntuado con 2 o 3 puntos.

Y luego hay 7 relatos que son increíbles, de querer volver a leer, con un equilibrio estupendo entre descripción y acción, que te llevan a un final en el que casi contienes la respiración y que no puedes dejar de leer hasta enterarte de cómo se resuelve el asunto. Son muy dinámicos y visuales, hacen sentir al lector el frío, el viento, la desazón de los personajes, la angustia. Dos de ellos han rozado la puntuación máxima, se trata de "La oración", que en realidad es un drama, muy intenso y sensible con un toque sobrenatural pero donde lo importante es el sentimiento, y "Las aguas torrenciales" que pese a ser sencillo y no excesivamente original es muy efectivo, y tiene un final de enmarcar.

Para terminar, mis favoritos, los que se han llevado el cinco, nada más y nada menos que 3 relatos que casi te dan ganas de llorar de lo buenos que son, de ojalá pudiera hacer algo parecido. Talento y genio para formar una historia a la que no le sobra ni le falta nada, perfecta. Y los elegidos son: "La historia de Salomé", un relato impregnado de tristeza pero con una ambientación espectacular, viajes y elementos muy llamativos y potentes a la hora de darle significado a la historia y un final inolvidable. Es de los románticos.
"La vieja casa de Vauxhall Walk" pone los pelos de punta y no es apto para los que ven las pelis de miedo poniéndose la mano delante de los ojos.

Y "La estación de Grove", atención a este porque es una maravilla, porque es tan inesperado lo que ocurre... En realidad sería como novela negra, que engancha desde la primera frase. Los personajes tienen más peso y están más elaborados que en los demás y son atractivos para el lector. El elemento sobrenatural le da una vuelta, lo transforma aunque solo aparezca como de refilón.

En conclusión, una recopilación que como suele ser habitual cuando son tantos cuentos alguno cojee un poco, o un mucho y otros suban la media considerablemente. Si te gusta el género te gustarán la mayoría.  La verdad es que merece la pena, mucho. Si vas a decir eso de "no soy de relatos", huye.

PUNTUACIÓN: De todo.





lunes, 6 de agosto de 2018

La investigación

PHILIPPE CLAUDEL


  • Traductor: José Antonio Soriano Marco
  • Tapa blanda: 240 páginas
  • Editor: PUBLICACIONES Y EDICIONES SALAMANDRA S.A.; Edición: 1 (5 de abril de 2018)
  • Colección: Narrativa
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8498388414
  • ISBN-13: 978-8498388411

                                                          MI OPINIÓN
"La investigación" es una metáfora, una narración cargada de símbolos que plantea pero no responde a preguntas muy importantes sobre la forma de entender la vida y la visión de la sociedad.

El Investigador llega a una ciudad en medio de ninguna parte para averiguar la causa de los suicidios que han tenido lugar entre los trabajadores de la Empresa.

En esta novela todo es abstracto, son todo ideas que podemos transformar en imágenes pero que hay que pensar, es un libro para leer entre líneas, despacio, sin pararse a descifrar la trama porque lo que ha pasado o está pasando no tiene importancia ninguna, lo que de verdad importa es por qué o para qué. 
Nos sitúa en una ciudad que puede ser cualquiera aunque no sea ninguna en concreto y así perfila un mundo despojado de personalidad, de características particulares en el que todo funciona según el plan de algo o alguien superior que desconocemos. Para evitar la pérdida completa del lector y el consiguiente abandono del libro, el narrador da las explicaciones justas, de vez en cuando reordena todo lo que ha contado y arroja un poco de luz para que se siga viendo un camino. Siembra duda y provoca el interés con sucesos tan extraños que acaban por resultar magnéticos.
Los personajes pueden ser todos el mismo porque también se ha perdido el carácter de cada uno, porque están como reconvertidos en autómatas sin capacidad de salirse de su camino marcado y que no se plantean opciones, todos son más o menos iguales excepto uno y la explicación a eso se queda en el cajón del piensa lo que te dé la gana.

El narrador va contando la historia de forma lineal, un narrador omnisciente que sigue al personaje principal, sin antecedentes que valgan, es un aquí y ahora y tirar para adelante sin saber a dónde, a veces incluso avanzando de lado. Se vale de capítulos muy cortos, frases que transmiten ideas muy concisas, es contundente y no pone ni una coma de más, sin adornos. Pero sí hay muchas metáforas que parecen lecciones y pensamientos, símbolos que representan ideas muy particulares.

Este es de esos libros que nunca hubiera leído de no ser porque la Cuentalibros, que es una lianta de marca mayor, lo expuso en su rincón bloguero y le hizo una reseña que sonaba a no lo toques, a psicología inversa de te digo que no para que te piques. Vale, esa no sería su intención pero a mí me provocó curiosidad y era Philippe Claudel, que puede ser raro, puede que no convenza del todo, pero malo sabes que no va a ser.

Me ha recordado muchas veces a Murakami por lo surrealista, porque creo que se le ha girado la chapa sobremanera queriendo reflejar un mundo que a todas luces se nota que no le gusta y que quiere sacudir a ver si las fichas cambian de lugar y se transforma en algo distinto. Aunque lo más importante al final es el sentido de la vida.
Es un libro del que podrías hablar eternamente y no ponerte de acuerdo con los demás lectores, admite tantas interpretaciones y vueltas como le quieras dar, incluso más de una y de dos por cabeza, así que simplemente creo que el autor lo deja así, sin explicar del todo para que cada uno piense lo que quiera porque tomar una opción u otra es un riesgo. Lo que expone es tan retorcido a veces que cualquiera de las opciones es rebatible y se le pueden encontrar tantos argumentos a favor como en contra, así que pienso que el hombre se ha curado en salud y lo ha dejado así.

Un libro que produce perplejidad, que expone ideas y se las presta al lector, para reflexionar y dar vueltas y que tiene un peligro: puede hacerte darte cuenta de cosas en las que no querías pensar.

PUNTUACIÓN: 4/5

lunes, 30 de julio de 2018

Le llamé Corbata

MILENA MICHIKO FLASAR

  • Traductora: Sandra Santana
  • Tapa blanda: 128 páginas
  • Editor: Siruela; Edición: 1 (10 de abril de 2015)
  • Colección: Nuevos Tiempos
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8416396086
  • ISBN-13: 978-8416396085


                                                                  MI OPINIÓN
"Le llamé corbata" es un poema hecho prosa sobre el poder de una amistad peculiar e inesperada con un final brillante.

Este libro es de los que no sabes nada y de repente te lo encuentras en un blog y te hacen los ojos chiribitas, pero es de esos libros que necesitan de un momento concreto y son ellos los que de alguna manera te vienen a la memoria cuando los necesitas. Yo lo encontré en el blog de Cazando estrellas.

Va de dos personas que se encuentran en un momento muy jodido de sus vidas, un adulto y un joven que no soportan más esos secretos inconfesables que provocan sentimientos que cuesta entender y tolerar y que nos enferman hasta que de alguna forma terminan saliendo. Trata de la amistad que poco a poco se va forjando entre los dos, una amistad que no juzga sino que les permite reconocerse y comprenderse en el otro.

El narrador es el protagonista, el joven Hiro. A modo de reflexión y casi de conversación consigo mismo empieza el día en el que en un parque conoce a Corbata y a partir de ahí va relatando momentos cruciales de su todavía breve vida que lo han llevado a la situación en la que se encuentra. Es un libro de lectura sosegada, que no invita a pasar páginas como si no hubiera un mañana sino al aislamiento y a deleitarse en cada una de las frases. Es un estilo poético, lleno de hermosas metáforas y pensamientos que contienen reflexiones que resultan muy interesantes acerca de la vida, de las decisiones, de lo que hicimos o lo que querríamos haber hecho y sobre todo de esa tortura que supone el "qué hubiera pasado si..." Esos momentos conforman historias todas ellas pasadas por el filtro de los sentimientos y así lo convierte en una novela que conecta al lector con los personajes sintiéndolos como alguien muy cercano. Los diálogos carecen de guiones y están dentro de la historia ya que forman parte de los recuerdos del narrador, es como si le oyéramos pensar.

La relación entre los personajes principales es muy especial, se respetan pero sobre todo se escuchan, sin interrupciones, sin opinar, pero con todos los sentidos, tratando de comprenderse y sin la ansiedad de que el otro termine para tomar la palabra. Es una historia en la que el tiempo tiene una velocidad muy peculiar.
A pesar de que parece breve, que son poco más de cien páginas contiene muchas vidas, no queda nada por decir, ni sobra nada.
Además de las metáforas para contar las historias personales recurre a descripciones muy evocadoras, que sobre todo se centra en los colores, utilizándose como símbolos en muchas ocasiones y dentro del contexto de la cultura oriental con todo lo que eso supone. Aunque encontrarás este libro dentro de la literatura alemana, el caso es que el estilo es el oriental, es muy Banana Yoshimoto, aunque al final y en la resolución sí que le sale la vena occidental. La autora es medio austriaca y medio japonesa pero escribe en alemán que es lo que ha estudiado.

"Le llamé corbata" es un libro precioso, un cuento que tiende la mano a los desnortados, una historia conmovedora tan bonita que te hará llorar de emoción en algunos momentos.

PUNTUACIÓN: 5/5


lunes, 23 de julio de 2018

Sabor a chocolate

JOSÉ CARLOS CARMONA

  • Nº de páginas: 160 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: PUNTO DE LECTURA
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN9788466322058


                                                                        MI OPINIÓN
"Sabor a chocolate" es una gran historia de amor y una vida contada con un estilo demasiado breve con una sorpresa final.

El protagonista es Adrian Troadec, quien se enamora de un flechazo de una chica al verla salir de la clase de música. A partir de ahí traza un plan para conquistarla mientras la vida, la Historia y el destino le traza otros, como siempre.

Tenemos narrador omnisciente en tercera persona para relatarnos este drama que cuenta con cien capítulos de los cuales, el más largo ocupa apenas dos páginas y la mayoría de ellos solo una. El libro es pequeñito pero la historia es muy grande, muy intensa y le faltan palabras aunque no información. A ver si aclaro esto. El estilo es telegráfico, a veces hasta el punto de elaborar frases de una sola palabra y el primer capítulo es complicado de leer porque cada punto supone un tropiezo y parece que no fluye. Luego un poco te acostumbras y un mucho la cosa mejora porque se vuelve más detallado, sin llegar a subordinadas ni de medio tamaño pero que permiten cierto ritmo y fluir de la lectura sin tanta pausa.  Sin embargo, aunque falta sustancia, como digo, no falta información. En esas pocas palabras nos lo cuenta todo y cuenta mucho, parece que en cierta manera las páginas y el texto se estiran para dar cabida a la trama.

Las descripciones y la ambientación también por breves recurren a ideas muy concretas y a lo ya conocido para definir el tiempo y el espacio (dos guerras, lo del medio y un poco más), Nueva York, Washington, Suiza...) en el que transcurre. Son efectivas y evocadoras pero no permiten al lector recrearse en ellas, ni sentirse en ellas, porque en un instante ya está sucediendo otra cosa. También va dejando alguna que otra información de los hitos históricos que coinciden con la trama, que la verdad, la mayoría de las veces no aportan mucho.

La trama es una gran historia de amor, ese amor que algunos no quieren llamar amor y que puede confundirse con obsesión, con no distinguir fantasía de realidad, pero por otro lado, ¿quién lucharía tanto por algo que no es de verdad? La cosa luego, sale como sale, porque como bien decía Lennon "la vida es todo lo que te pasa mientras tú estás ocupando haciendo otros planes". Y así surge una historia, la de Adrian y Alma, que hicieron planes y vivieron vidas que resultaron fascinantes y decepcionantes casi a partes iguales. Como símbolos están el chocolate y la música que hacen que la novela sea muy sugerente, sutil y bella.

Los personajes están definidos con la misma racanería literaria que todo lo demás aunque también con el mismo acierto. Es una novela cuanto menos peculiar porque no cuenta casi nada y al mismo tiempo cuenta muchas cosas. Son de los que cuando hablan sube el pan, porque el autor no le tiene miedo al "delete" y ha quitado todo lo demás. Los conocemos bien y responden a ciertos arquetipos pero sin caer en el cliché que los convierta en personajes acartonados. Se entienden bien e incluso se empatiza con algunos de ellos. Porque aunque no haya mucho sitio, aquí hay bastante gente, no solo ellos dos, hay hijos, hermanos, cónyuges, padres, familia política...

Casi al final del libro hay una sorpresa para el lector que aunque no cambia nada porque lo que pasó está muy claro, sí que le da otra perspectiva y una especie de valor emocional.

Este libro forma parte de una colección que se llama "libros acuáticos", el material es un poco raro y se supone que lo puedes mojar. Qué ganas paso de comprobarlo pero ¿y si no es verdad y me lo cargo? Bueno, ya os lo diré si me decido. Y sí, puede ser el libro ideal para llevar a la piscina o a la playa, pesa poquito pero vamos, que en el sofá de casa se disfruta igual.

La verdad es que es una historia preciosa que se merecía muchísimas más páginas, que atrapa y obliga a leer un capítulo más al verte tan cerca del final todo el tiempo y no querer quedarte pensando qué pasará. Viajes, amor, guerra, supervivencia, drama...vida.

PUNTUACIÓN: 4,5/5 nos la has dejado en el chasis, tío.

Gané un sorteo en https://elgatotrotero.blogspot.com/ el premio era otro y el libro vino de regalo. Muchas gracias.






lunes, 16 de julio de 2018

Todos los veranos del mundo

MÓNICA GUTIÉRREZ


  • Tapa blanda: 205 páginas
  • Editor: Roca Editorial (5 de julio de 2018)
  • Colección: Novela
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8417092927
  • ISBN-13: 978-8417092924

"Incluso los lectores de Tólstoi necesitan un tiempo en compañía de Carroll."
                                                                     MI OPINIÓN
"Todos los veranos del mundo" es una novela de bondad y nostalgia en la que los recuerdos de la infancia sanan el presente.

Helena es una mujer adulta que ha caminado toda su vida por el camino recto. Va al pueblo situado a los pies de las montañas donde su madre ha transformado la casa familiar en un negocio y donde piensa celebrar su boda. Allí se reencuentra con su familia, su madre y hermanos, amigos a los que hace tiempo que no ve y una serie de personajes que le van a cambiar la vida y sacarla del camino.

Si tuviera que contarle a alguien que no lo puede leer de qué va este libro no le contaría nada de esto. Porque lo que pasa en realidad no importa y sí, no es el colmo de la originalidad y aquí o allá más o menos ya lo hemos visto todo. Es una trama entretenida, tiene ciertas dosis de inquietud pero si conoces a la autora y ya la has leído sabes más o menos lo que va a pasar.
Le contaría entonces que es un libro de sensaciones, de contarlas y de provocarlas en el lector, donde hay personas de verdad, que sienten y mucho, que no saben arreglar sus vidas ni abordar soluciones por muy sencillas y claras que éstas parezcan. Algunas se sienten inferiores a veces, no siempre encuentran la forma de expresarse y les toca después asumir las consecuencias a pesar de que suelen ver lo fácil que es arreglar los problemas ajenos. Y las otras les ofrecen su hombro, les dedican su tiempo y les tiran la cuerda para salir del pozo.

Es Helena en primera persona la encargada de narrar este viaje vital que la lleva a recordar su pasado, a querer cambiar su presente. Y es en ese pasado donde la novela se hace grande, se te cuela dentro desde casi las primeras páginas. Porque si has tenido pueblo de vacaciones vas a volver, vas a sentir el calor, el tacto de las cosas de antes, los sabores, los olores y sobre todo las emociones. La sensación de libertad, de estar como en otra vida que parecía más de verdad que la del resto del año. Es un estilo muy cuidado, escrito como con cariño, con los elementos perfectos para conseguir ese viaje en el tiempo. La ambientación por lo tanto es impresionante, lugares evocadores, casi mágicos y que podrían parecer imposibles de encontrar, aunque los hay.
Si no has tenido ese pueblo, pues otra cosa tendrías, son esos veranos en los que siempre pasaban montones de cosas buenas. Y si aun así, no te identificas lo vivirás y de repente tendrás otra infancia más.

Pero no todo es narración y descripciones, hay mucho diálogo y ahí es donde se muestran realmente los personajes.

Los personajes son sin duda lo más importante y todos pasan por la mirada de Helena, por su relación con ella, lo que le cuentan, lo que le piden, lo que le hacen. Son todos básicamente buenas personas y sobre todo muy normales. Ni siquiera aquellos que la autora nos quiere hacer creer que son malos lo son, simplemente son diferentes, tienen otros valores y sí, alguno es un auténtico capullo pero sin maldad. Aunque predomine la bondad, todos meten la pata en mayor o menor medida.
Pero no es Helena mi personaje favorito, hace cosas que no estoy muy de acuerdo en la forma. Y parte de culpa la tiene la trama romántica principal que no me ha gustado mucho, es que este tipo de historias no me gustan, no me dicen nada, no sé, se me atraviesan, pero aunque no ensombrece tampoco el resultado de la lectura, si es el peaje que he tenido que pagar para disfrutar de esta novela, pues bien está. Tampoco ocupa mucho espacio. No quiero decir que sea imposible de creer, que no esté bien estructurada y justificada, tampoco hay exceso de almíbar. Es cuestión de gusto personal.
Yo me quedo con el librero.
Por supuesto no pueden faltar las referencias literarias, la librería, el cine que forma parte del estilo de la autora.

Lo único realmente malo de este libro es que cuando lo cierras es como cuando vuelves de un viaje,
te pegas una hostia con la realidad. Por lo demás es un regalo, un bálsamo, una huida cuando las
cosas se ponen insoportables y hay que relajar un poco y coger aire. Devuelve la fe en la raza humana. Y sobre todo sigue teniendo ese algo que lo hace diferente dentro del género.

PUNTUACIÓN: 4/5 A ver, Mónica, no, Casablanca nunca, nunca, puede estar antes que Lubitsch.

Gracias a la editorial por el libro.