- Traductor: Joan Josep Mussarra
- Tapa blanda: 352 páginas
- Editor: OZ; Edición: 1 (11 de octubre de 2017)
- Colección: Oz Nébula
- Idioma: Español
- ISBN-10: 8416224463
- ISBN-13: 978-8416224463
MI OPINIÓN
"Ríos de Londres" es una novela tan rara que te atrapa y te transporta a un mundo asombroso y muy entretenido.
Vi este libro en el blog de Lesincele, .http://viajagraciasaloslibros.blogspot.com.es/, y me llamó la atención, así que aproveché mi crisis lectora de narrativa contemporánea de realidad para embarcarme en esta aventura.
Si la continuidad del mundo dependiera de que yo fuera capaz de explicar el argumento de la novela, ya podéis ir recogiendo porque dejará de girar. En apariencia y si solo cuento una parte, es un caos sin pies ni cabeza pero la novela no lo es, y todo tiene sentido, incluso es relativamente fácil de seguir una vez te sitúas y te acostumbras al escenario.
El principio es el de cualquier novela negra al uso, asesinatos y un policía novato al que le toca investigar, con una compi que le mola y un jefe que no le mola tanto. Pero pronto empiezan a mezclarse los elementos extraños, que descolocan al lector desprevenido o poco acostumbrado al género de ciencia ficción y fantasía. Vienen los fantasmas, la magia, los lugares raros, otro mundo.
El protagonista, Peter, es el policía novato y el encargado de contar la historia desde su punto de vista. Se dirige al lector como si fuera el colega con el que está tomando una cerveza en el pub. Aquí tengo que decir que eso de que el narrador le hable directamente al lector no me suele gustar, pero en este caso me ha gustado, creo que también porque me caía bien el personaje, tiene carisma y además ese humor jocoso del que no abusa y que a mí me va. Emplea un lenguaje directo como no podía ser de otra manera, si con el toto que monta con la historia encima se pone a hacer experimentos con la estructura o el estilo, la novela podía haberse convertido en algo infumable.
Describe con mucha claridad los lugares y dibuja un mapa muy preciso y fácil de seguir de los escenarios en los que transcurre la trama. Eso ayuda mucho a transportarte a la historia y conseguir esa maravillosa evasión que buscamos cuando leemos.
Los personajes no son muy profundos, la verdad que tampoco tienen tiempo para eso con todo lo que se les viene encima. Aunque el protagonista-narrador es el centro, tampoco es un protagonista absoluto, más o menos todos están a la misma altura, incluso los que no son de este mundo.
En ese sentido diría que es una novela de trama, de acción, donde todo el tiempo el peso recae sobre lo que sucede y no hay lugar para la distracción. Es como un capítulo extenso de "Expediente X", ¿os acordáis? Te perdías una frase o parpadeabas más de un segundo y ya estabas perdido. Pues así. Es una lectura que requiere atención pero que te compensa con una aventura muy divertida, interesante y entretenida.
Como lectora novata del género tengo que decir que me ha parecido una novela asequible para los que están en la misma situación, además emplea elementos que particularmente me atraen mucho, fantasmas, magia, mitos, leyendas... Creo que debería leer libros de estos más a menudo. Es muy raro, montón de raro el libro pero merece la pena el esfuerzo y además me ha venido muy bien desentenderme de problemas mundanos durante la lectura.
Antes de irme tengo que aclarar que aunque en la portada se menciona a Harry Potter, me parece pura maniobra publicitaria, no tiene nada que ver, lo que faltaba, que ahora todo lo relacionado con la magia venga de ahí, como si no hubiera existido magia antes de Hogwarts, de verdad. Es más, si puede recordar vagamente a algo sería a "Los Magos" de Lev Grossman.
Aconsejado sin duda para hacer un viaje desde casa, pasarlo bien y salir indemne de la aventura. Para leer dejándose llevar, la verosimilitud está de vacaciones, no te lo vas a creer pero no importa, Ben Aaronovitch miente tan bien que es un placer escucharlo.
Por cierto, este hombre es el creador de la mítica serie Dr. Who.
PUNTUACIÓN: 4/5 No vuelvas a dejar que menten a Harry Potter en tus portadas.



