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martes, 23 de abril de 2019

Brooklyn Follies

¡¡¡FELIZ DÍA DEL LIBRO!!!

"...y cuando una persona es lo bastante afortunada para vivir dentro de una historia, para habitar un mundo imaginario, las penas de este mundo desaparecen. Mientras la historia sigue su curso, la realidad deja de existir."

Brooklyn Follies

Paul Auster
  • Traductor: Benito Gómez Ibáñez
  • Páginas: 320
  • Editor: Editorial Anagrama (2010)
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8433932195
  • ISBN-13: 978-8433932198



No es esta una reseña al uso, es más bien una declaración de amor, porque es mi libro favorito de mi autor favorito de todos los tiempos, el gran amor de mi vida literario. Y ya que no estaba, lo traigo a la cantina. ¿Qué mejor día que hoy, no?
Paul me empezó a gustar con "La noche del oráculo", es cuando lo ves por primera vez y dices, "uy, quién es este", y entonces empiezas a investigar, en este caso a leer, y empiezas a encontrar cosas que hacen que cada vez te guste más, así llegaron "La trilogía de Nueva York", "El libro de las ilusiones", y alguno más hasta que un día pasa eso tan especial, y eso pasó con "Brooklyn Follies", es perfecto y de repente te das cuenta de que te hace feliz y te sientes bien solo con leerlo.

Y ¿qué es "Brooklyn Follies"? Pues yo digo que Paul no escribe novelas, cuenta cuentos, y lo hace tan bien. En este caso nos presenta a Nathan, un hombre a punto de cumplir los sesenta, divorciado y exvendedor de seguros al que le dan fecha de partida y que se instala en Brooklyn a verlas venir. Pero como sucede a menudo, la vida tiene otros planes y de repente le pone por delante un montón de razones para seguir despierto y levantarse cada día con muchas ganas de vivir. Un sobrino que ha perdido el rumbo, una hija con la que no se aclara, una niña que lo necesita, un amor inesperado...

Si no has leído nada de Paul, creo que esta reseña o lo que sea esta entrada no te va a aclarar gran cosa. Quizás deberías empezar por este libro, pero es el mejor, todo lo demás se te quedará un poquito corto. Como dije antes, es un cuento, un cuento urbano. Leer a Paul es cerrarle la puerta en las narices a tu realidad y vivir en su libro, al menos en este. De repente te sientes allí, en Nueva York con los personajes, en lugares que son bonitos a pesar de la fealdad, personas tan imperfectas que te hacen sentir en casa, son como tú, aunque está claro que no todos te van a gustar, a algunos no te acercarías ni de broma y puede que hasta lleguen a caerte mal. Pero quieres estar ahí, pasear por las calles, ir a esa librería tan especial que aparece en esta novela, ir al restaurante a comer con ellos y participar en sus conversaciones. Ya no digo nada cuando se van de viaje y pasan unos días en un hotel muy peculiar donde van a conocer más gente que no está de paso.
Porque en las novelas de Auster no sobra nada. Aparentemente se dan muchas casualidades y el azar juega a favor de la trama pero cuando vas avanzando y sobre todo cuando llegas al final te das cuenta de que lo que ha pasado es que has hecho el puzzle. Lo entiendes como cuando entiendes cosas que han pasado años después y las ves en su conjunto porque antes solo estabas viendo piezas sueltas, algunas muy bonitas, intuías colores y formas, pero la verdadera imagen la ves cuando el puzzle está completo.

Su estilo es muy directo, llama a las cosas por su nombre, sin reparos, sin ambigüedades, hay lectura entre líneas pero en una clara dirección, no hay duda de lo que quiere contar. Apenas contiene adornos, algunas metáforas certeras, descripciones de lugares breves y concisas pero captando los elementos esenciales para que puedas estar ahí. Muchos diálogos, abiertos, espontáneos, sinceros, a veces incluso demasiado honestos pero tan necesarios como todo lo demás. Y sí, alguna cosa que no me gusta pero es marca de la casa, como la importancia que le da a la belleza de las mujeres. He dicho que es el amor de mi vida, no que sea perfecto ni que yo esté ciega.

La trama es la vida, si tuviera que definir este libro diría que es justo eso, un canto a la vida. No falta cierta dosis de intriga, incluso a ratos parece novela negra,  y mucho humor, un humor sarcástico sobre todo el de Nathan.

Pienso que si Paul Auster ve la vida igual que la escribe tiene que ser muy feliz, pero probablemente no lo sea tanto. Porque le saca algo especial a lo cotidiano, es una especie de realismo mágico urbano, totalmente creíble y que puedes verlo en algún momento en tu propia vida si te paras a mirar. No todo es bueno, ni maravilloso, las cosas no siempre van bien para Nathan y sus compañeros de vida, a veces les pega fuerte, hay piezas en ese puzzle que están defectuosas pero aun así tienen que encajarlas como puedan. Son esas cosas que yo siempre digo que no te enseñan nada, y que nadie tendría que vivirlas pero ahí están, las sobrevives y tiras.

Sé que hay gente a quien no le gusta esta novela, que piensa que el autor siempre va a parar al mismo sitio. Bueno, pues no digo que no tengan razón, yo veo y siento otra cosa. No sé cuántas veces la he leído ya, y cada vez me gusta más y vivo con la ilusión de que escriba otra como esta, llena de ternura, aventuras, traiciones, violencia y amor: vida.

                                                                                                                                                 N. B.