- Traductora: Marina Bornas Montaña
- Tapa blanda: 216 páginas
- Editor: Acantilado; Edición: 1 (19 de septiembre de 2011)
- Colección: Narrativa del Acantilado
- Idioma: Español
- ISBN-10: 8492649143
- ISBN-13: 978-8492649143
MI OPINIÓN
"El cielo es azul, la tierra blanca", es una sencilla historia de amor verdadero hecha de gestos y símbolos.
Tsukiko está sola, el Maestro también, juntan sus soledades y se transforman en una relación muy especial en la que hay poco espacio para las palabras, para las exigencias y apenas se crean expectativas, solo hay vivencias y momentos.
Siempre me ha parecido que los autores orientales tienen un don especial para crear historias extraordinarias con sucesos ordinarios, rutinas, esas cosas del día a día que terminan por resultar pesadas y anodinas, ellos consiguen darles una vuelta, y hacerlas bellas. Y eso es lo que a mí me engancha a ellos, porque cuando los lees te dan una visión nueva, que a veces no logras mantener pero mientras estás leyendo ves lo que te rodea de forma diferente. No necesitan tantas palabras como nosotros, ni etiquetar y clasificar todo, lo dejan fluir y le dan el valor justo.
Kawakami tiene la sensibilidad especial para ver todas esas cosas y plasmarlas en el papel en espera del lector. Un lector que necesitará calma para leerla y apreciarla, una calma que enseguida le proporcionará la misma lectura. Y con ellas construye la historia de una relación. La trama es el desarrollo de esa relación, sencilla pero muy lejos de ser simple. Cómo se juntan dos personas acostumbradas a estar solas y crean algo diferente que a veces les resultará complicado de llevar. Porque ninguno de los dos sabe estar acompañado y al principio lo único que hacen es vivir una soledad compartida.
La narradora es Tsukiko, con una prosa muy cuidada, con pocos adornos en la que sí destacan las metáforas que embellecen el texto al mismo tiempo que aportan intensidad a las sensaciones. Es sutil, tiene muchos detalles y sobre todo, símbolos. A veces insinúa más que contar, pero no queda nada por decir cuando termina la novela. Es de esos libros que asustan por su brevedad pero en él tiene cabida la historia completa, tanto de ella como del maestro y unos cuantos más personajes que son secundarios pero con una presencia justificada. Viajan, pasean, hablan... No falta nada, pasan todas las fases necesarias para que la narración esté viva y resulte perfecta.
Tan importante como el desarrollo de la relación es la ambientación de la novela. Muy sensorial, acude a todos los sentidos para transportar al lector, olores, sabores, sonidos, colores, texturas. Paseos y viajes que sientan bien a través de las páginas sin salir de casa.
Recomendada para todos, para los que no necesitan estar hablando todo el tiempo, disfrutan de los silencios y su contenido y también para los que prefieren libros con tramas trepidantes y millones de personajes, que de vez en cuando hay que descansar.
PUNTUACIÓN: 4,5/5 ¿Me vas a enseñar el truco?

