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lunes, 3 de abril de 2017

El murmullo de las abejas

 SOFÍA SEGOVIA



          "Encerraste esa realidad en una jaula, pero no tiraste la llave, y hoy llegó el día  de dejarla                            salir a la luz..."


  • Tapa dura: 528 páginas
  • Editor: Lumen; Edición: 001 (3 de septiembre de 2015)
  • Colección: LUMEN
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8426402429
  • ISBN-13: 978-8426402424


                                                        MI OPINIÓN
"El murmullo de las abejas", es una lectura sencilla y evocadora. Un cuento con un pellizco de realismo mágico que pasa por altibajos para llegar a un final de ternura inesperada.

El narrador es uno de los protagonistas, Francisco Morales, que mientras viaja en taxi le cuenta al chofer su vida y lo que ocurrió en su familia desde las primeras décadas del siglo XX hasta el momento actual en el que él vuelve a su lugar de origen. Es un relato que recuerda un poco a las novelas de Isabel Allende (las de antes, que tanto echamos de menos algunos) en el que se refleja la vida de una familia donde hay héroes silenciosos y algún personaje peculiar.

La narración es muy fluida, a base de largas frases bien elaboradas que dan riqueza a la trama pero sin que se pierda el sentido. La novela no pierde el ritmo pero sí que decae el interés al abordar detalles prácticos sobre cultivos, siembras, y negocios agrícolas. Gana muchos puntos cuando aborda las historias personales de los personajes, sus líos, sus sentimientos y expectativas. Aun así, es una novela que no se centra en sentimientos tanto como puede parecer al principio, un comienzo muy bueno, que engancha al lector y lo lleva a un mundo que se imagina lleno de luz y sensaciones.

Pero tras ese primer tercio más o menos, luego cambia, se vuelve demasiado práctica, se centra en los asuntos económicos y laborales del patriarca y deja de lado las emociones y sentimientos de personajes más atractivos. Una pena porque ese tramo me ha resultado pesado y aunque no puedo decir que aburra pero ha perdido el toque especial.

El realismo mágico está pero con medida y no abusa de él, así que los que no disfruten de este género tampoco deben preocuparse, es poco más que una pincelada que aparece sobre todo al principio y al final.

Los personajes son muy sencillos, básicamente normales, hay uno para echar de comer aparte pero le da un punto de intriga a la novela que la hace más atractiva. Están poco definidos, tienen unas características muy claras y se conocen por sus actos y decisiones pero solo ha conseguido llegarme Beatriz. Y la nana Reja también tiene su punto pero lo cierto es que lo importante de la novela es lo que sucede.

Hay que destacar la ambientación, dibuja los lugares con precisión pese a que las descripciones no son excesivamente elaboradas pero cuentan lo necesario para que el lector se traslade en tiempo y espacio. Otro factor a tener en cuenta es cómo se organizaba la vida en la época, en una hacienda azucarera, que más tarde se convertirá en otra cosa. Cómo eran las relaciones entre señores y trabajadores, aunque incide más en la clase acomodada por ser a la que pertenece el protagonista. También aunque en menor medida se refleja la vida social.

Me ha faltado información sensorial, en los libros de este género, el autor suele aportar muchos datos sobre olores, sabores y colores, pero aquí no ocurre.

Es la novela ideal para evadirse, para visitar tierras que uno imagina llenas de luz y colores intensos. Y pese a que hay tragedia y drama es una lectura que proporciona momentos de paz, de las que sientan bien. Y tiene un final precioso que la convierte en un buen recuerdo.

Recomendado para los que no tienen la cabeza ahora para libros complicados, ni para que vengan a revolverle la conciencia, y solo quieran disfrutar de una historia agradable que no añada más problemas.

"Porque sólo se ve a la perfección cuando echamos la vista atrás, y por eso la vida la llenamos de "hubieras".
"Diles que caminen por la sombra. Que escuchen con los ojos, que vean con la piel y que sientan con los oídos, porque la vida nos habla a todos y sólo debemos saber y querer escucharla, verla, sentirla."

PUNTUACIÓN: 3,5/5