ALFONSO DEL RÍO
- Editorial : Ediciones Destino; N.º 1 edición (24 noviembre 2020)
- Idioma : Español
- Tapa dura : 496 páginas
- ISBN-10 : 8423358283
- ISBN-13 : 978-8423358281
MI OPINIÓN
"El lenguaje oculto de los libros" es una muy buena idea que no aprovecha su potencial pero que se salva porque es entretenida y fácil de leer.
Un grupo de amigos que se llaman Tolkien, Lewis y de la Sota se reúnen en una taberna para hablar de lo humano, lo divino y sus creaciones literarias. Gabriel de la Sota está escribiendo El libro del Mal, en el que quiere hablar de los grandes temas, amor, justicia, libertad...pero será un libro en el que además se esconderá un secreto. Su enigmática hija Úrsula, ya huérfana y adulta busca la ayuda de un abogado londinense, Mark Wallace para descifrar las posibles pistas y encontrar una posible herencia perdida. Esta peculiar búsqueda del tesoro nos llevará a conocer los entresijos de la vida de Gabriel, vivir aventuras llenas de misterios pero también sangre, traiciones y pasiones.
Tenemos varias voces narrativas en esta novela que se divide en unos capítulos excesivamente breves en los que se va desvelando la información a cuentagotas. Al inicio de cada uno se nos indica el lugar y la fecha en los que va a suceder lo que nos cuentan, lo cual es muy útil porque el libro nos lleva a varios escenarios, Londres, Bilbao y Oxford, y distintas épocas. Para lo que concierne a la búsqueda de pistas y resolución del misterio contamos con Mark como narrador, el resto corre a cargo de un narrador en tercera persona omnisciente.
El autor en realidad tiene prisa, nos deja un relato en pijama y sin peinar, lo despoja de toda profundidad para centrarse en unos hechos que al final hacen que la novela se quede corta en relación a la complejidad que parecía tener el caso al inicio. Que su estilo sea sencillo, sin apenas adornos, no es ningún inconveniente, dando casi todo el espacio a los diálogos y la acción, hace que todo suceda bastante deprisa y que tengas incluso cierta sensación de mareo ante los constantes cambios de escenario y de tropezar con las frases que se reducen en muchas ocasiones a poco más que sustantivo y verbo, con párrafos de apenas tres o cuatro líneas. Las descripciones son también bastante escuetas y confía en la colección de imágenes que todos tenemos en nuestro imaginario de esos lugares aunque no lo hayamos visitado nunca.
Fichar a señores como C. S. Lewis y J. R. R. Tolkien es apostar fuerte pero si los vas a dejar sentados en el banquillo poco vas a sacar. Pese a que sí que van a tener un papel importante y van a hacer algo en la novela, los desaprovecha bastante y al final uno piensa que lo mismo podían haber sido personajes totalmente inventados y hubiera funcionado igual. Nos deja algo de información sobre la biografía de estos escritores pero creo que también bastante básica y es muy posible que ya la conozcas. El resto de personajes están al servicio también de la trama, de los acontecimientos y no vamos a conocer muy bien a ninguno. Muchos tienen en común una pérdida importante, haber sufrido por amor pero de su carácter vamos a saber entre poco y nada, al final podemos decir que los conocemos de vista. Cierto es que hay de todo, villanos, gente buena, gente regular, unos más inteligentes que otros y todos juntos forman un buen equipo.
La trama plantea un enigma de inicio que atrapa a cualquier lector porque además pone unos ingredientes que aportan un extra, los libros y los escritores. Comienza con una escena escalofriante que pone los pelos de punta pero que no se volverá a repetir. A partir de ahí empieza la acción, que si bien pierde algo de atractivo porque cae en bastantes tópicos, no decae en ningún momento por lo que va a resultar una lectura entretenida y de esos libros que ya puestos, quieres saber cómo acaba y quién hizo qué.
El final es del tipo del que a mí siempre me deja un poco fría. Y es que llega un momento en el que los personajes principales encargados de deshacer el entuerto están cansados y entonces viene el culpable, se confiesa y lo explica todo. Es un final coherente y tiene sentido pero para mi gusto, al personaje no le hacía falta liar la que ha liado pero bueno, hay gente a la que le gusta mucho complicar las cosas sencillas.
En definitiva, un libro de esos que no están mal, muy de verano diría yo, entretenido para cuando tienes las neuronas medio licuadas, pero que sabes que podía haber dado mucho más de sí.
PUNTUACIÓN: 3/5

