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lunes, 22 de agosto de 2022

La madre de Frankenstein

ALMUDENA GRANDES



  • Editorial ‏ : ‎ Planeta (4 febrero 2020)
  • Idioma ‏ : ‎ Español
  • Tapa blanda ‏ : ‎ 560 páginas
  • ISBN-10 ‏ : ‎ 8490667802
  • ISBN-13 ‏ : ‎ 978-8490667804

                                                                  MI OPINIÓN

 "La madre de Frankenstein" es el retrato de una época oscura y difícil con unos personajes excelentes y páginas de más. 

Germán vuelve a Madrid en la posguerra convertido en psiquiatra y entra a trabajar en el manicomio de Ciempozuelos donde coincide con doña Aurora, la asesina a la que se va a conocer como la madre de Frankenstein a quien conoció en su infancia en un episodio que le marcó de por vida y con María, una auxiliar de enfermería, una joven a la que la vida le va quitando las pocas opciones que tiene pero que gracias a la amistad con Germán podrá tener una última oportunidad. 

Quiso Almudena Grandes dejar constancia de la vida en aquella época, donde a la miseria y la pena de una posguerra se le unió un régimen dictatorial. Visto así, a cualquiera se le quitarían las ganas de vivir, pero la gente es peleona, se empeña en sobrevivir y por lo menos a los personajes de esta novela no les gusta quejarse, se aguantan con lo que tienen y siguen hacia delante. Para eso planeó esta serie de libros con historias y personajes diferentes a la que llamó "Episodios de una guerra interminable". 

Tres voces narrativas para esta novela un tanto deslavazada en cuanto al orden a la hora de contarla, se divide en varias partes cada una con su nombre pero los capítulos no están numerados, solo hay espacios en blanco y cambio de página entre ellos y nada indica a qué época vamos a saltar ni quién nos va a hablar, ya se apaña el lector solo con los narradores. Germán, con quien viajaremos también a Suiza, lugar en el que se pudo refugiar durante las Guerras, y volveremos a Madrid para seguir su historia como psiquiatra y más importante su relación con otros personajes. Aurora, la madre de Frankenstein, está basada en un personaje real, ella está recluida en el manicomio al que llega Germán, diagnosticada de esquizofrenia y culpable del asesinato de su hija, refleja el problema de la salud mental, cómo en aquella época eran gente desahuciada. Y María, que de niña vivió con sus abuelos en el centro sanitario donde ellos trabajaban y que le dio oportunidad de trabar una relación especial con Aurora durante un tiempo, después ya convertida en una joven como tantas otras sufre la opresión de la época, lleva una vida sencilla sin grandes expectativas hasta que se cruza con Germán.

El estilo de la autora es muy descriptivo, aunque no le falta interés a las tramas de los personajes ni tampoco a todo el entramado político y social, a veces resulta demasiado pesada, se entretiene en repetir cosas que ya ha contado. ¿Por qué en general los escritores piensan que los lectores somos tan olvidadizos? Y muy fan de un recurso que a mí personalmente me taladra el cerebro, la anáfora. Hay párrafos enteros así, con diez frases empezando con la misma palabra. Y si hablamos de párrafos hay que hablar de lo extensos que son algunos en los que habría que haber metido tijera y hacer el libro más ligero. 

Y hasta aquí la queja. Porque lo cierto es que esta mujer escribía muy bien y es un placer leerla si te gusta lo que va a contar. Los personajes son auténticas maravillas literarias, tanto los tres principales como los secundarios y eso es lo que más me ha gustado de la novela, saber cómo sienten, cómo piensan y cómo actúan, todo perfectamente consecuente y bien hilado. Es por eso que te mete en la historia y además, como siempre me pasa con este tipo de novelas, te despierta tus propios recuerdos, de lo que te contaban personas que ya no están, por eso me producen cierta melancolía. 

Está muy claro en qué bando se coloca la autora, no me parece mal que un autor no quiera ser imparcial, es su novela y tiene todo el derecho a tomar partido. Cierto es que en ambas partes hubo cosas que olvidar y esto no va de santos, pero bueno, ella lo tenía claro y así lo expresó. 

Y ahora voy a opinar de una cosa que seguro muchos no van a estar de acuerdo. Vale, entiendo que este tipo de novelas son necesarias, que la memoria es importante, por todo lo que se sufrió, porque gracias a que se peleó mucho se pudo salir adelante pero a mí, personalmente, me parece que para muestra un botón y que no hacen falta tantísimas como se publican, porque también es muy importante pasar la página. 

Es el único libro que he leído de esta serie y es más que probable que no vaya a leer más, pero teniendo en cuenta que no pensaba leer ninguno, ni tan mal. 

PUNTUACIÓN: 4/5






lunes, 16 de noviembre de 2020

EL verano en que mi madre tuvo los ojos verdes.

 TATIANA TIBULEAC



  • Traductora: Marian Ochoa de Uribe
  • Tapa blanda : 256 páginas
  • Editorial : Impedimenta; N.º 1 edición (11 marzo 2019)
  • Idioma: : Español
  • ISBN-10 : 8417553037
  • ISBN-13 : 978-8417553036

                                                                MI OPINIÓN

"El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes" es una bomba de compasión y tristeza que le estalla al lector en el corazón.

Antes de empezar: huid de la sinopsis de la editorial. 

A raíz de una tragedia la familia de Aleksy se desmorona, ninguno, ni su padre ni su madre saben manejar las emociones y acaban optando por la opción que peor les viene a todos. Aleksy se convierte en víctima y también paga las consecuencias a lo largo de toda su infancia y adolescencia lo que lo convierte en un auténtico capullo al que la vida le ha dado la espalda y él se dedica a darle patadas en el culo y de paso destrozar todo lo que le rodea. Pero entonces llega ese verano tan especial que transformará algunas cosas.

Seguro que a muchos les ha pasado como a mí, que han leído en montones de sitios los primeros párrafos de esta novela y han decidido no leerla, porque el narrador, que es el personaje principal, empieza diciendo cosas de muy mal gusto, es violento y odia a su propia madre por motivos superficiales como que es baja y gorda. Por fortuna hay gente que tiene más paciencia y va un poco más allá de las primeras impresiones y le da una oportunidad, luego lo comparte y te hace cambiar de opinión. Y fue así como al final he cedido y he podido disfrutar de esta novela que me ha estrujado el corazón como pocas.

A través de capítulos muy cortos, Aleksy nos cuenta por qué odia todo en general y a su madre en particular, por qué es tan violento y cada pocos segundos siente unos deseos casi irrefrenables de destrozar algo o mejor, a alguien. Lo hace con un lenguaje a veces soez pero justificado sin llegar a abusar de palabras y expresiones malsonantes. Detrás de esas frases contundentes late un corazón en el que todavía queda algo que salvar y cuando se va transformando, empieza a suavizar el tono. Sin embargo no pierde la frescura, la naturalidad ni esa sinceridad que hace que el lector se interese por su historia. 

Es un estilo profundo y aunque tenga esos pasajes violentos y crudos tiene otros muchos, la mayoría, cargados de una belleza ordinaria en los gestos, en ese lugar tan especial en el que pasan el verano, incluso en las personas. Esa belleza, las metáforas y el simbolismo, es lo que conmueve y la que si bien no siempre genera empatía, sí que consigue la compasión del lector, que entienda qué es lo que ha pasado y que tal vez no había forma de que sucediera de otra manera. 

La historia transcurre en un pueblo de Francia durante ese verano tan especial, los protagonistas viven en Londres pero son polacos y se nota esa influencia cultural sobre todo en la madre y la abuela, no se portan como ingleses, aunque Aleksy lo obvia porque siempre vivió en Londres.

Y también humor, humor negro de ese que después piensas, no debería haberme reído. 

Los personajes son antihéroes, no generan simpatía inmediata, ni él ni su madre, porque los dos tienen su parte de culpa, son a la vez víctimas y verdugos, pudieron elegir en cierta manera y eligieron aparantemente mal. La abuela es otro buen personaje aunque se le da poco espacio, pero es quizá el único que sí se gana la empatía y simpatía de primera mano. Lo más importante es sin duda el retrato psicológico de los personajes principales que son el pilar fundamental de la novela. Es un retrato pormenorizado y certero, el muchacho necesita exorcizar todo lo que lleva dentro y que le está quemando y lo expone sin ningún pudor y sin miedo. 

Esta sin duda es una historia dura y triste, donde ciertas cosas van a llegar tarde pero tiene tal capacidad de emocionar, que vale la pena pasar ciertos malos tragos. Además está tan bien escrita que es un placer leerla, de los de tener post it a mano todo el tiempo y de las que hacen reflexionar.

PUNTUACIÓN: 5/5