- Traductor: Gabriel Álvarez Martínez
- Tapa blanda: 160 páginas
- Editor: Tusquets Editores S.A. (7 de noviembre de 2017)
- Colección: Andanzas
- Idioma: Español
- ISBN-10: 8490664668
- ISBN-13: 978-8490664667
MI OPINIÓN
"Lagartija" es una colección de momentos cruciales en forma de relatos llenos de sensibilidad, ternura y esperanza.
Sé que los recelosos de los relatos ya han salido corriendo, un día vais a tropezar por ir tan rápido, luego vendrá el llanto y el rechinar de dientes. En fin, para los que se quedan tengo que decir que estos relatos tienen en común el descubrimiento de una respuesta a la búsqueda de un significado de la vida. Es un libro repleto de espiritualidad, en todos ellos se parte de un suceso, un hecho que cambia la visión que tiene el personaje protagonista en cada uno de la vida. Y lo hacen centrándose en el amor, en el sexo, el trabajo, en los recuerdos...según cada relato.
El estilo es el mismo en todos ellos, el propio de una autora que es de mis favoritas en lo que a oriental se refiere, por delante de Murakami que a veces no sé de qué va, con ella siempre me entiendo. Es de esas autoras con la que sientes que conectas y que aunque a veces sea un poco extraña por motivos culturales, sabes de lo que habla. Es un estilo directo pero amable, no esconde lo duro de la historia pero no busca noquear al lector con la crueldad ni tirándole la realidad a la cara con rabia, sino que la muestra, honestamente y dejando siempre esa famosa grieta por la que siempre se cuela la luz (gracias infintias, Cohen).
Son todos cuentos en los que predomina el simbolismo, tanto en lo que se refiere a trama como a descripciones y reflexiones de los personajes. En las descripciones a veces he echado de menos algunos elementos que formaran la imagen del lugar con más exactitud. Está claro que ella escribe con su forma de pensar, y de la misma manera que un occidental no se detendría a describir al detalle lo que es una iglesia pues ella no se para con los templos o lugares que nombra dando por hecho que cualquiera los conoce. Aunque también es cierto que esto no supone un problema para disfrutar de la lectura porque si bien en las descripciones físicas de lugares se queda corta, la creación de atmósferas es de matrícula de honor. Es increíble cómo logra conmover al lector y hacerlo sentir algo de lo que sienten los personajes y dentro de ella, hace que desaparezca todo lo que te rodea.
Y los personajes son complejos aunque ella los muestra de forma sencilla. Hace referencia a su aspecto solo si va a tener alguna importancia en la historia o en lo que quiere transmitir. Pero se detiene en su forma de sentir y pensar, en eso no escatima absolutamente nada y los muestra con todo detalle, los convierte en seres humanos de carne y hueso con los que es fácil empatizar.
No podía faltar el toque mágico de la literatura oriental. Ahí es donde Banana Yoshimoto se muestra soberbia, tiene un don para hacer que ese sentido sobrenatural cuadre perfectamente con la realidad, es imposible no creerla. Y es imposible no sentirse arropado por esa magia, por ese mundo que viene a suavizar y a dar luz. No es tampoco nada que lleve al extremo de lo surrealista, es a veces solo un toque sutil.
Solo hay seis relatos. Digo solo porque aunque a ninguno le falta ni media coma, lo peor de los relatos de esta autora es que siempre te deja con ganas de seguir leyendo más, más cuentos.
Mi favorito sin duda es "Sangre y agua", una historia de amor del que salva y ayuda a caminar y a sobrellevar las huellas del pasado.
El que menos, La espiral, en el que el personaje principal intenta olvidar de una forma un poco bestia. En este, le ha dado por poner los pies en el suelo, y no le pega mucho, para narraciones tan realistas prefiero otros escritores, un tal llamado Paul que anda por Brooklyn es uno de ellos, pero a Yoshimoto le ha quedado demasiado ácido y como apagado.
Y en el medio y con muy buena nota todos los demás, me rindo ante la ternura de "Lagartija" con su punto de thriller y secretos muy duros, el sabor a cuento navideño aunque no sea en esa época, de "Recién casados", y "Soñando con Kimchi", sobre las relaciones, el valor de lo cotidiano frente al riesgo de lo siempre nuevo.
En conclusión, unos relatos para dejarse mimar por la literatura y para dejar de decir: es que yo no soy de relatos.
(Oye, que yo a veces cedo y leo cosas de la Segunda Guerra mundial).
PUNTUACIÓN: 4,5/5 haz una novela de 700 páginas.
