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lunes, 2 de marzo de 2026

Bosques negros, cielo azul

EOWYN IVEY



  • Traductor: Pablo González-Nuevo
  • Editorial ‏ : ‎ Hoja de Lata Editorial
  • Fecha de publicación ‏ : ‎ 2 junio 2025
  • Edición ‏ : ‎ N.º 1
  • Idioma ‏ : ‎ Español
  • Longitud de impresión ‏ : ‎ 400 páginas

                             MI OPINIÓN 

"Bosques negros, cielo azul"  es un trágico y bello cuento oscuro para adultos con una paciencia extraordinaria. 

Birdie sobrevive con su hija de siete años Emeleen en Alpine, Alaska. Trabaja en un hostal y mata el tiempo y la ansiedad con fiestas y alcohol que la hacen descuidar a su pequeña. Pero un día empieza una relación especial con Arthur y decide mudarse con él y la niña a una cabaña de difícil acceso en lo alto de una montaña. Un cambio de inesperadas consecuencias. Un drama de supervivencia mezclado con elemntos de fantasía en un paraje tan hermoso como hostil. 

El libro se divide en tres partes y 35 capítulos y será un narrador omnisciente el encargado de contar la historia de forma cronológica y lineal. El estilo de la autora busca la belleza y el detalle y es ésta su principal virtud y también el defecto. Porque aunque no es recargado ni rebuscado, se eterniza con numerosos pasajes que ya no aportan nada a la historia sino que lo que hacen es lastrarla casi hasta el tedio como cuando se pasa cuatro páginas con el personaje limpiando una cabaña de 20 metros cuadrados o te describe el mismo lugar varias veces cuando no va a pasar nada significativo. Por ejemplo, ya me has dicho por dónde pasa el arroyo, así que no hace falta que vuelvas a hacer la descripción topográfica cada vez que el personaje sale de la casa. Pero es esa precisión y mimo con el que construye el escenario perfecto, la que te transporta a un lugar remoto y te hace sentir la dureza de la vida allí. Recrea también distintas atmósferas muy efectivas que van de lo bucólico y romántico a lo tenebroso y oscuro, con las que va jugando y por las que ha merecido la pena echarle paciencia. 

Los personajes han sido otra baza importante para no caer en la tentación recurrente de abandonar sobre todo en la segunda mitad de la primera parte y también en la segunda. La tercera parte es más ligera y como se viene el desenlace, es como la luz al final del túnel y ya no le apetece a uno ahogarse en la orilla. Emeleen es el personaje principal y es uno de esos personajes infantiles por los que sientes empatía y ternura no sólo por sus circunstancias sino porque es encantadora, inteligente y espabilada en la justa medida y acorde a su edad y no una niña repelente. Birdie, la madre, tiene más que echarle en cara y puede no caerte bien pero en parte sí la comprendes porque a ver quién es el guapo que nunca se ha preguntado "¿qué estoy haciendo?" y no se ha sabido contestar. Tarda la vida en tomar una decisión que puede ser cuestionable pero no tenía ya nada que perder. Y luego está Arthur, el personaje diferente con características muy especiales que da sentido a la historia. Les acompañan un puñado de secundarios simpáticos y bastante entrañables que suman esfuerzos en la lucha diaria por vivir en ese lugar.

La trama tiene una línea argumental interesante que engancha al lector preocupado por el destino de los personajes. Hay unos cuantos momentos claves. Sin embargo se atabala cuando se pone a describir la rutina montañera con tanto detalle. El tema principal es el amor y el instinto, escucharse a uno mismo para encontrar el propio camino.

Nos lleva a un final muy emotivo y satisfactorio en el que se alumbran todas las zonas oscuras que habían quedado. 

Una novela lenta y a ratos pesada que merece la pena por el paisaje, la conexión con la naturaleza y los personajes. Ideal para tardes frías y lluviosas de invierno.

PUNTUACIÓN: 3/5

lunes, 6 de octubre de 2025

El dios de los bosques

LIZ MOORE



  • Traductor: Javier Calvo Perales
  • Editorial ‏ : ‎ AdN Editorial Grupo Anaya
  • Fecha de publicación ‏ : ‎ 3 octubre 2024
  • Edición ‏ : ‎ edición
  • Idioma ‏ : ‎ Español
  • Longitud de impresión ‏ : ‎ 528 páginas

                                                                  MI OPINIÓN

 "El dios de los bosques" es un thriller de venganza entretenido, con trasfondo social y un final un tanto chapucero

En 1975, desaparece Barbara, la hija de los dueños del campamento Emerson en las montañas Adirondack. Empieza una búsqueda, encuentran ropa ensangrentada y más cosas en el coche de su novio, y aparece algún que otro sospechoso incluida la monitora encargada de su grupo, Louise. La detective Judit se encarga junto a su jefe de buscar pistas, que le van a llevar a relacionar el caso con otro ocurrido años antes, en el que también desapareció y dieron por muerto al hermano de Barbara, Bear, y del que acusaron a un hombre inocente. Al mismo tiempo, un peligroso asesino ha escapado de la cárcel y se oculta en los bosques. 

La novela se divide en siete partes cada una con un buen puñado de breves capítulos, que se acortan aun más según avanza la historia, siendo especialmente cortos, ni media página casi algunos en la parte final. Cada uno de los capítulos lleva el nombre del personaje en el que se centra la narración que corre a cargo de un narrador omnisciente y también nos indican la fecha ya que aunque lo cuenta de forma lineal hay un par de líneas temporales diferentes, 1961 y 1975. El estilo de la autora no pasa de correcto, directo y muy centrado en la acción, parándose solo en profundizar un poco cuando toca la parte sentimental. Describe lo justo para situar al lector, el peso de la historia lo tiene la acción, y aunque la brevedad de los capítulos y la acción hacen que tenga un ritmo ligero, a veces da alguna que otra vuelta de más o aporta información irrelevante. Los diálogos ayudan a entender motivaciones y el carácter de los personajes.  

Los personajes están al servicio de la trama, sencillos pero bien perfilados son los que le dan profundidad a la historia, y sirven para reclamar situaciones injustas como las dificultades de la detective para abrirse camino y ganarse el respeto en un ambiente laboral en el que es la única mujer, aunque tampoco se le ve pasar grandes apuros, sino que tiene más problemas en su propia casa. También hay espacio para denunciar la indefensión de algunas de ellas en situaciones de maltrato y opresión. Lo cierto es que la mayoría me han caído entre regular y mal salvo la señora Stoddard, que es la que más simpatía me ha despertado. En el grupo masculino se encuentran los villanos, de todo tipo, criminales al uso, y otros de maldad legal que son casi peores. Aunque también hay buenas personas, y otro de mis personajes favoritos, Vic Hewitt.

La trama viene cargada de acción, suceden muchas cosas, surgen varias subtramas que van conformando el puzzle. El tema central no es la desaparición de Barbara, que funciona más como detonante para que surjan otras historias y sobre todo se revuelva el pasado. La historia de la familia Van Laar, a la que Barbara pertenece, es el núcleo. Aunque la combinación de hilos temporales y de historias pueda parecer un poco farragoso, las indicaciones de fechas al principio de cada capítulo y la sencillez a la hora de contarlo, facilitan mucho la lectura. Como temas de fondo toca el maltrato, la enfermedad mental, el alcoholismo, la homosexualidad y alguno más que en algún momento da la sensación de que ha querido tocar demasiados. No faltan tampoco la venganza como motor, traiciones y pasiones ocultas.

El final es apresurado, aunque el lector atento lo ve venir mucho antes, a la autora le entra la prisa en los últimos capítulos y va resolviendo casi de forma telegráfica los últimos interrogantes. A poco que te fijes y quieras buscar, algunas de las tramas quedan cogidas con pinzas. El final de uno de los personajes importantes y el dios al que hace referencia el título no tienen según se mire demasiado sentido. 

Una novela para echar el rato que pierde fuerza según llega el final. 

PUNTUACIÓN: 3/5