CLAUDIA PIÑEIRO
- Editorial : ALFAGUARA; 001 edición (21 enero 2021)
- Idioma : Español
- Tapa blanda : 336 páginas
- ISBN-10 : 8420455598
- ISBN-13 : 978-8420455594
MI OPINIÓN
"Catedrales" es un puzzle que da como resultado una buena historia que viene con piezas repes.
Ana, la hija pequeña es asesinada cuando era una adolescente, una herida que romperá la familia para siempre. Cada uno intenta sobrevivir a su manera y por su cuenta. El libro le da voz a todos los implicados para esclarecer la historia y de paso desahogarse y en cierto modo justificarse.
Dividido en tantas partes como protagonistas y por lo tanto, narradores van a intervenir. Salvo Marcela, que por exigencias del guion tiene una diferencia notable en sus primeros capítulos, el resto tienen todos una voz parecida. Lo cierto es que sabes que cambia el narrador porque te ponen el nombre antes de empezar. Esto es algo que suele pasar muy a menudo en este tipo de estructuras narrativas. En total son siete personajes los que van a dar su versión de los hechos.
Los personajes se descubren al lector sin reparo. Confiesan sentimientos que a menudo, en el mundo real no se cuentan y que uno se suele guardar para sí, por pudor, porque no es necesario contarlo todo y porque de alguna manera tenemos que convivir los siete mil millones de personas en este planeta. Por eso las novelas como esta tienen algo que me gusta mucho y es que conocemos el lado oscuro y controvertido de los personajes. El acierto de Claudia Piñeiro en esta historia es que cada uno de ellos tiene luces y sombras, son buenos, se han portado mal y tienen remordimientos. Aunque también cargan con una buena dosis de tópicos, lo que los hace únicos es suficiente para tener al lector atento y que supere esas partes repetitivas y cansinas.
El estilo es muy bonito, con frases largas, muchas subordinadas y pocos diálogos, está lleno de citas para enmarcar, de esas que quedan muy resultonas con una foto de un atardecer de fondo. La autora es intensa, sus personajes lo son. Mis favoritos, aunque no porque me han caído bien sino por que son más complejos y por tanto más interesantes han sido Lía, Marcela y Julián. No os voy a contar quién es cada uno porque esa es la gracia del libro, ir descubriendo los lazos de cada uno. Lo más bonito desde luego es la razón de por qué el libro se titula Catedrales.
Asumimos que como van a hablar todos del mismo acontecimiento algunas cosas se van a repetir, los hechos son los que son, pero mi queja va para lo que cuenta cada uno personalmente que está lleno de repeticiones innecesarias. No aporta nada nuevo a una situación que se resuelve demasiado pronto, y luego solo es dar vueltas a lo mismo. El caso en sí respecto a lo que le pasó a Ana se ve venir de lejos, y muy pronto, por lo que si lo lees buscando una novela negra es probable que te lleves un chafón. Probablemente la parte más encajada en ese género sea la de Elmer, el criminalista, que a mí me ha sobrado, porque lo que aporta y nada es todo lo mismo y sinceramente, su vida no tiene para mí ningún interés.
Y en vez de entretenerse tanto venga a repetir y repetir, podría haberse centrado en algunas cosas que deja ahí al aire, de refilón y que no resuelve, como lo que están viviendo en la actualidad Mateo y Lía y un final medio abierto. Pero claro, aquí me puede decir la señora Piñeiro que ella escribe lo que le da la gana y sobre lo que le sale de la pluma. Y en este caso, uno de los temas claves va a ser la religión y cuestiones de la fe. Cualquier religión mal entendida puede generar monstruos o servir de excusa para actitudes deleznables. En este caso, le ha tocado a la religión católica, tira a dar, pero no deja de ser una novela y unos personajes, tampoco es cuestión de ponerse ahora en plan ofendidito.
El final es un poco abrupto y descafeinado y faltan cosas que podrían haberlo redondeado como ciertas reacciones de algunos personajes.
PUNTUACIÓN: 3/5
