Mostrando entradas con la etiqueta nair. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta nair. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de julio de 2015

El guardián de la luz

ANITA NAIR



Datos del libro

  • Nº de páginas: 432 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: DUOMO EDITORIAL
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788492723607
  • Año Edición: 2015
                                                                MI OPINIÓN
"El guardián de la luz" es un cuento para mayores de trece años que a través de un viaje nos relata la historia de tres personas y el vínculo que las une.

Esto va de un hombre somalí que se llama Idris que tras una noche mágica engendra un hijo al que va a buscar nueve años después porque Idris es de los que llega, se lo pasa bien pero luego coge las de Villadiego con la excusa chabacana de que su alma es inquieta y lo empuja a herrar por el mundo. O lo que es lo mismo, un caradura que se las da de místico, cualquier cosa menos honesto. El caso es que él se cree de verdad su excusa, de hecho tiene bellos sentimientos y una mentalidad adelantada a su tiempo ya que vive en el siglo XVII y es capaz de ver la barbarie de algunas costumbres de su época y tener mentalidad del XXI que para algunas cosas no es precisamente un piropo, pero en fin.
El caso es que él vuelve a buscar a su hijo y se lo lleva de viaje durante un año en el que pretende enseñarle cosas de la vida.

Vamos a ver. En esta novela se mezcla la crónica de la sociedad de esa época con el relato íntimo de la vida de sus personajes principales. Resulta muy interesante, los ritos, tradiciones y la mentalidad que tenían, cómo se estructuraba todo en base a la familia y al sistema de castas. Tiene un ritmo pausado, para leer con calma pero no requiere pararse demasiado, lo único que hay palabras indias escritas en cursiva que hay que buscar en un glosario al final del libro, pero en sí el libro es de muy fácil lectura.
Ayudan mucho las descripciones para situarse tanto en el lugar, la India, como en el tiempo y entrar en la historia. Son muy efectivas y muy visuales, algunas llegan a ser también evocadoras y pintan situaciones bucólicas y hermosos paisajes. No abusa de adjetivos ni comparaciones, tampoco sobran adornos, más bien se vale de la habilidad para escoger las palabras adecuadas por lo que no se hace pesado.

Los personajes son la base de una novela que a ratos pretende ser relato iniciático del niño Kendavar, el hijo de Idris, y aparecen varias lecciones o enseñanzas como parábolas que parecen cuentos dentro de la misma novela. Son muy cortas pero dejan alguna que otra reflexión de regalo para el lector. Estos personajes están muy bien perfilados aunque al final la sensación no ha sido tan buena como prometía al principio y aquí es donde aparece mi gran pero a esta novela.

Idris acaba resultando ser una mezcla extraña, por un lado va enarbolando su espiritualidad y su búsqueda de la esencia humana junto con los valores que pretende transmitir a su hijo y por otro, es el amante infalible, va de profundo pero lo único que quiere es una mujer hermosa o como se diría hoy en día, una tía que esté muy buena para revolcarse, porque aunque él dice que se enamora y que ve más allá. A fin de cuentas va a lo que va y pese a que la autora quiere convencernos de que es diferente con una mujer que con otra no es así, ella lo cuenta igual y pasa lo mismo, ahí creo que ha fallado, si quería transmitirnos algo distinto tendría que haber escrito algo distinto.
Las escenas de sexo son como anuncios de colonia pero con detalles, sí, amantes perfectos con la luz perfecta, a ratos va a parecer que se quiere poner sensual pero no, no es eso. Ellas son perfectas y él es esa criatura mágica que mezcla el porte de macho alfa con un saber hacer increíble, que no más las mira y ya sabe lo que quieren las mujeres cuyo placer le importa más que el suyo propio y echa unos polvos épicos. Y claro, ahí caen rendidas ellas que ya no pueden vivir sin él después de semejante encuentro. Pero digo yo, ¿ no daría un poco de miedo que alguien que te ve un rato ya sepa todo lo que quieres en un tema tan íntimo?

Los personajes femeninos quedan un poco diluidos, tenemos a la mamá del chico que refleja a la
mujer tradicional de la época a la que le pasa algo también muy tradicional en las leyendas y cuentos
de aquellos tiempos pero que están descritas aquí con habilidad danto un toque mágico a la lectura. También tenemos a una prostituta que pasaba por allí y a una mujer que va de independiente pero está deseando pillar maromo que la ate. No hay personaje ni persona que más me enerve que estos independientes de postureo, caray, donde haya una persona honesta...¿qué de malo hay en reconocer que quieres compañía? Nada, otra historia es lo que quieras sacrificar por ello.

El niño está bien, es un niño y no molesta, se comporta como tal y así actúa. También los amigos que se echan por el camino.

El final es un final de cuento y no esperaba menos así que por ese lado he salido contenta. Lástima del tramo que hay un poco antes de ese final en el que se me han hecho un poco pesados y repetitivos los pasajes llegando a sobrarme alguno de ellos. No, no me refiero a los encuentros amorosos sino a lo que hacen los que van de viaje.

Sin duda alguna me quedo con la autora cuando escribe historias de hoy, como El vagón de las mujeres, Lección de olvido o Las nueve caras del corazón.

En resumen, un libro que en cierto modo se ha quedado corto porque en un principio parecía que iba a ser más profundo pero va perdiendo densidad según avanza. Lo recomiendo como lectura entretenida y si te interesa la ambientación india y el estilo de cuento.

PUNTUACIÓN: 3/5 Anita, ¿te acuerdas cuando defendías a las mujeres? Pues eso, vuelve.