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lunes, 18 de julio de 2016

El relojero de Filigree Street

NATASHA PULLEY


  • Traductor: Aurora Echevarría
  • Tapa dura: 416 páginas
  • Editor: Lumen; Edición: 001 (11 de febrero de 2016)
  • Colección: LUMEN
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8426402615
  • ISBN-13: 978-8426402615


                                                                  MI OPINIÓN
"El relojero de Filigree Street" es una aventura clásica y a la vez original, una lectura agradable que contiene un misterio cocido a fuego lento para disfrutar.

Tenemos funcionario de vida aburrida que un día al llegar a la pensión en la que vive se encuentra con un objeto tan cotidiano como un reloj pero que trae consigo un misterio y un cambio de vida para él, de la mano del relojero Mori, un japonés misterioso que fabrica artefactos peculiares y tiene un don, y una mujer rebelde llamada Grace.

Esta es una historia de marionetas, la mano hábil de la autora mueve las cuerdas de sus personajes para dar vida a una trama muy especial, que tiene elementos fantásticos y que lleva a rememorar las clásicas aventuras de antaño, aquellas que iban surgiendo poco a poco, que hoy resultan más complicadas de encontrar porque tienen más éxito la narración vertiginosa y los libros en los que suceden quinientas cosas en cada página. Aquí tenemos tiempo de ubicarnos en un espacio muy concreto, dibujado con breves pinceladas, el Londres victoriano en el que la mujer empieza a luchar por recuperar derechos y el Japón tradicional.
Del Londres victoriano, pese a no estar detallado tenemos más información porque suele ser un habitual en la narrativa. Así que quien espere encontrar una minuciosa ambientación que le transporte a ese pasado remoto, aquí que no venga, porque no la hay. Esto se hace más evidente y deja la novela un poco coja cuando nos traslada a Japón, un Japón que calculamos no es como nosotros lo conocemos, te habla de Ginza y Shibuya y si bien das por hecho que no hay una gigantesca tienda de Apple ni un Starbucks para observar desde su terraza el cruce más transitado del mundo, tampoco  nos describe cómo es. Solo se detiene en los lugares pequeños, como las casas y teatros o las calles en las que transcurre la acción. Estos pequeños espacios sí están detallados y te dan una imagen clásica del entorno, muy bonita y evocadora.

De los personajes, como apuntaba al principio son marionetas, no tienen demasiada profundidad y se limitan a hacer cosas. No se muestran apenas, no se abren al lector que se tiene que conformar con un par de características. Aunque me hubiera gustado que estuvieran más trabajados, esto no ha impedido que disfrute muchísimo con esta lectura.

Con gran precisión, poco a poco, van encajando las piezas que vamos encontrando por el camino en esta novela, y al final tenemos una historia entrañable, conmovedora en su esencia final y que deja una puerta abierta a una continuación pues si bien queda todo resuelto, todos los por qués tienen su respuesta, aún quedan hilos de los que tirar si la autora quiere.

Poco más que añadir de esta encantadora novela que a dios gracias (o a quien corresponda), nos trae algo nuevo, distinto, muy bonita, evocadora y no diré que exige pensar demasiado pero sí cierto grado de atención. Contada por un narrador omnisciente en tercera persona y dividida en tres partes con capítulos cortos, es una opción ideal para pasar un buen rato de lectura. Por si a alguien le resulta útil, diría que se parece a los libros de Félix J. Palma.

PUNTUACIÓN: 4/5 no seas vaga.