- Traducción: Xavier González Rovira
- Tapa blanda: 472 páginas
- Editor: ALFAGUARA; Edición: 001 (15 de junio de 2017)
- Colección: LITERATURAS
- Idioma: Español
- ISBN-10: 842042644X
- ISBN-13: 978-8420426440
MI OPINIÓN
"La sustancia del mal" es una novela entretenida tan fácil de leer como de olvidar.
Después del excitante viaje a Macondo y de tener el corazón arropado y calentito con Mereusse y su Levedad, tocaba dejar las emociones un poco tranquilas, que solo tenemos uno y no es cuestión de estar todo el día dándole estrujones. Así que busqué una novela que me llamara la atención pero que no me exigiera ni esfuerzo ni emociones intensas. Así, "La sustancia del mal" fue elegida, por tener historia más o menos original, pero sobre todo por la ambientación, y es que hay que ver lo que me gustan a mí los dramas rurales y el pueblo pequeño, infierno grande.
El caso es que a un pueblo situado en Los Dolomitas llega un director de cine con esposa y nena, y se pone a investigar unas muertes extrañas acaecidas en esas montañas hace años, que nadie investigó lo suficiente y que desencadenaron una serie de tragedias. Es el típico personaje que se da cuenta de todo lo que los demás no ven aunque lo tengan delante de las narices, que sabe atar cabos pero bien, no pasa nada, no lo digo como queja ya que esto era lectura pasatiempo.
El encargado de contar la historia es el propio director, un lenguaje muy sencillo, inmediato, sin apenas adornos para ir describiendo hechos, los pasos que da en su investigación y lo que hace con sus descubrimientos. Tengo que decir que los lugares los describe muy bien. En cambio las atmósferas le quedan un poco cortas, incluso en momentos en los que tiene que haber gran tensión, resulta un poco descafeinado, no llega a agobiar y eso le viene en contra por ser el tipo de novela que es, no llegas a sentir el peligro. Esto corresponde a lo que es la parte narrada, en los diálogos se maneja mejor y lo debe saber porque la proporción es mucho mayor. La historia en gran parte se desarrolla a través de ellos.
Los personajes son marionetas. El personaje principal se retrata sin querer porque todo el tiempo está hablando por lo que se ve cómo es y la verdad es que ni frío ni calor, tiene cosas que es para darle con un calcetín sucio, si conociera a Annalise, la mujer, le diría eso de "bueno hija, si a ti te gusta...", no me ha despertado ninguna emoción en concreto. Annalise, la esposa tampoco, a veces me daba un poco de pena pero como no la conoces bien no sabes si lo mismo ella es todavía peor. La niña, es una niña, sin más, podía estar como no estar. Y las víctimas pues lo mismo, como cuando las conoces ya están muertas no te revuelve demasiado, quiero decir que no se trata de una pena grande que desgarre, es más, "oh, vaya por Dios, lo que les fue a pasar" y ya está. En ese sentido yo estoy contenta porque no tenía ninguna gana de pasarlo mal, así que me ha venido bien el desapego. El resto de personajes, tienen cada uno su papel, y lo cumplen bien sin profundizar en ellos aunque hay un secundario que me ha gustado bastante.
Respecto a la trama, en principio es muy interesante, y creo que cuanto menos sepas antes de leerlo, mejor. Plantea algunas cosas que dan que pensar un poco. Mantiene bastante bien la intriga. Le sobran quizás un par de vueltas de tuerca al final, para mí hubiera quedado bien sin ellas pero bueno, si el escritor quiso hacerlo así, pues bien está. Por lo menos no deja nada abierto, y eso siempre es de agradecer. Lo que ya no es de agradecer tanto es que haya metido cierto elemento que para mi gusto estropea el conjunto, yo hubiera preferido humano donde él pone cierto tipo de animal. Me chirriaba bastante. Tampoco el momento culebrón Televisa me ha emocionado especialmente pero no me ha molestado tanto como lo otro.
En conclusión, un libro para pasar el rato, para dejar descansar la cabeza y el corazón. No es ni bueno ni malo a mi entender, es uno más.
PUNTUACIÓN: 2,5/5 No tengo nada que decir, Feliz Navidad.
