lunes, 26 de septiembre de 2016

El método 15/33

 SHANNON KIRK


  • Traductora: María José Díez
  • Tapa dura: 368 páginas
  • Editor: Ediciones B; Edición: 00002 (6 de julio de 2016)
  • Colección: NB LA TRAMA
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8466658785
  • ISBN-13: 978-8466658782
 
                                                          MI OPINIÓN
"El método 15/33" es un thriller con altibajos y un personaje principal poco creíble al que hay que reconocerle un punto de originalidad que es suficiente para querer terminar la lectura.

Una panda de torpes (en este caso es necesario para que cumplan sin pensar) secuestran a una adolescente embarazada que está muy lejos de ser la chica indefensa y vulnerable que se supone que es. Un agente del FBI y su compañera intentan resolver otra desaparición relacionada con ese caso.

Los dos personajes principales, Lisa, la adolescente secuestrada, y Liu el agente del FBI van a ir contando la historia en primera persona repartiéndose los capítulos. Los dos narran de la misma forma, con el mismo tono y los mismos recursos por lo que únicamente vamos a notar el cambio de narrador por la trama. Lo cuentan en pasado, por lo que ya sabemos parte de lo que va a suceder y se supone que el cómo tiene que ser suficiente para mantener el interés del lector. Tengo que decir que lo es, pero hay que poner también un poco de empeño.

Este libro ha cosechado muy buenas reseñas, y casi todas destacan la originalidad. Sí, es algo muy positivo encontrar cosas distintas en géneros y en historias tan trilladas como esta. Eso es un mérito que hay que concederle a la autora. Y esa originalidad la encontramos sobre todo en el personaje principal, Lisa. Una chica fría y calculadora que reconoce una característica de su forma de ser que le va a resultar muy útil para resolver lo que le toca vivir. Pero para mi gusto esto se ha convertido en un alma de doble filo. ¿Por qué?
Porque al personaje le falta credibilidad, porque hay que estar muy por la labor para creer que una chavala tenga mentalidad de Navy Seal, que además estando embarazada las hormonas y esa hipersensibilidad que se le supone no aparece por ninguna parte. Y qué caray, porque a mí me ha caído fatal. Empatía 0.

Sin embargo me ha gustado el personaje del agente del FBI y su historia, es la que más me interesaba, me ha parecido mejor elaborado y más humano. La verdad es que prefiero con diferencia sus capítulos a los de la chica que me han resultado pesados sobre todo mientras dura el secuestro y empieza a detallar rutinas y recursos. Estaba deseando que se escapara ya o se la cargaran de una vez para que avanzara la historia. Creo que la autora ha querido detallarlo tan bien que se ha pasado, es como cuando alguien que miente da muchos detalles porque piensa que así la cuela mejor.

A partir de la página 200 más o menos ya cogen ritmo ambas tramas y creo que es lo mejor del libro que me ha parecido bien resuelto.

En conclusión, una lectura un poco diferente para cuando no sabes muy bien qué leer y tampoco te apetece pensar ni sentir demasiado.

PUNTUACIÓN: 2,5/5 Lo mejor es la mirada de cabrona de la chica de la portada.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Anna

NICCOLÒ AMMANITI

                         

  • Traductor: Juan Manuel Salmerón Arjona
  • Tapa blanda: 304 páginas
  • Editor: Anagrama; Edición: 1 (8 de junio de 2016)
  • Colección: Panorama de narrativas
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8433979604
  • ISBN-13: 978-8433979605



                                                      MI OPINIÓN

"Anna" es una preciosa historia de amor dentro de un terrible cuento con un final complicado.

Anna solo tiene trece años y vive en un mundo donde a los catorce se acaba todo, los adultos no sobreviven a causa de un virus que se ha extendido por todo el mundo. Junto a su hermano Astor y un perro, y con el libro que le dejó su madre, "Cosas importantes", emprende un viaje lleno de peligros y dificultades que deberá afrontar con mentalidad de adulto, para buscar una oportunidad de sobrevivir.

Este libro suena a muchas cosas, a distopía, a mundo postapocalíptico, a viajes o mejor dicho odiseas sin garantías y es todo eso pero sobre todo lo que parece que Niccolò Ammaniti pretende es dar un tirón de orejas a los adultos, llamar la atención sobre lo que estamos haciendo y el mundo que estamos dejando y que parece que estamos estropeando sin piedad porque a nosotros nos vale y más tarde no vamos a estar.
Pero sin desdeñar esta reflexión, esta llamada de atención, yo me quedo con Anna. Con esa niña entrañable que te apetece arropar cuando exhausta se echa a dormir. Obligada a tomar decisiones y a vivir una realidad que todavía no le corresponde. Que arrincona el miedo y tira para adelante con decisión, casi de forma temeraria en ocasiones. No tiene tiempo a sentir la soledad en toda su dimensión, no se lo puede permitir porque lo que quiere Anna sobre todo es vivir, y además con su hermano. Anna tiene esperanza y no se rinde.

Para llegar hasta ella tenemos de guía a un narrador omnisciente en tercera persona que nos habla como si nos estuviera contando un cuento. Describe lugares con mucha precisión, devastados que se antojan feos pero envueltos en melancolía por lo que fue, por lo que ya no va a poder ser. Describe con la misma habilidad los hechos, la trama está cargada de tensión y en algunos momentos se vuelve angustiosa porque da mucho miedo pensar que algo puede salir mal.
Y algunas cosas salen mal, no todo, no es una ristra interminable de desgracias porque además de dolor también hay esperanza, optimismo, y amor en letras mayúsculas que hace latir la historia.

Una historia que sin Anna no es nada, pero donde también son necesarios, Astor y Pietro, cada uno con sus vivencias y también con un pasado a cuestas. Apenas hablan, no hay muchos diálogos pero los que hay aportan dramatismo y vitalidad a unos personajes impecables que han venido para quedarse.

Ocurren muchas cosas en una novela que en ningún momento pierde el ritmo, que tiene sus puntos álgidos pero que en ningún momento aburre. Se puede leer como mero libro de aventuras distópicas, tipo "La carretera". Pero entre líneas hay mucho más para aquellos a los que les gusta buscar algo más.

Tengo que decir que en mi primer impulso justo después de terminarla escribí "un final de mierda", me sentí estafada, demasiadas alforjas para tan poco viaje, leído por el castellano recto no sabe a nada, no resuelve nada, no cierra la novela dándole una coherencia. Pero luego lo dejé reposar, me pregunté :¿por qué has hecho esto? Los lectores no se merecen un final así, los personajes tampoco.
Y luego encontré mi respuesta y así me reconcilié con la novela.

En resumen, una de las mejores novelas que he leído últimamente, que me ha conmovido, que me ha regalado un personaje magnífico y que no dudo en recomendar a todos, incluso a los que siempre intentamos no leer hisotrias ambientadas en un futuro tan tenebroso. Porque Anna es mágica.

PUNTUACIÓN : 4,5/5 ¿Tanto te costaba poner dos cajas?

lunes, 12 de septiembre de 2016

El cazador de la oscuridad

DONATO CARRISI


  • Traductora: Maribel Campmany
  • Tapa blanda: 480 páginas
  • Editor: Duomo; Edición: 1 (25 de enero de 2016)
  • Colección: Los Imperdibles
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8416261873
  • ISBN-13: 978-8416261871
                                                      MI OPINIÓN
"El cazador de la oscuridad" es una novela trepidante y magnética que mantiene pegado al lector hasta el final a pesar de ciertos errores y manías de escritores de novela de suspense.

Lo reconozco, donde haya demonios de por medio, el Vaticano, religiones varias y todo lo esotérico ahí voy, eso sí, con un poco de calidad, tampoco me leo cualquier panfleto. Y en este caso tenemos a un Penitenziario que es una especie de policía secreta más o menos, dentro del Vaticano que se encarga de asuntos gordos, (sería como una CIA o algo así), que tiene que investigar unos crímenes horribles. Imagina que Jason Bourne es cura y que en vez de pelearse con sus jefes se dedica a investigar, pues muy parecido. Y luego está Sandra Vega que parece que se ha dado un golpe en la cabeza (luego explico eso), que es una fotógrafa que colabora con la policía. Para rematar tenemos a la policía, que anda dando palos de ciego y al asesino que se va a acabar muriendo del aburrimiento.

La novela empieza con escenas muy potentes y un ritmo endiablado pero muy fácil de seguir que atrapa al lector desde la primera página. El narrador omnisciente y en tercera persona va contando absolutamente todo, por lo que el lector maneja mucha más información que los investigadores pero en ningún momento sabe lo que va a pasar. Tiene muchos giros pero coherentes.

Define muy bien los espacios en los que transcurre la acción y supongo que los que conozcan la ciudad reconocerán los lugares fácilmente, a los demás todo nos suena de verlo en la tele y en el cine. Lo mejor sin duda es la ambientación y la inclusión de ciertos símbolos que en ocasiones llegan a crear una tensión que pone los pelos de punta. No es desde luego un libro de terror pero tiene un par de escenas o tres que sí que dan mucho reparo y os lo dice alguien a quien la literatura de terror no suele asustar.

Los personajes son muy sencillos, básicos, pero eso no importa en absoluto porque la trama es tan rica y tiene tantos frentes abiertos que mantiene la historia por sí sola. Sería demasiado enrevesado creo, además ponerse a profundizar con ellos y desviar la atención.

El libro se divide en cuatro partes cada una con su título y un epílogo. También incluye unas páginas en cursiva que suelen estar al inicio de cada una donde va explicando cómo formaron a Marcus para ser el Penitenziario, y las lecciones que le impartía su maestro Clemente para tal fin. Y también explican lo que es el Archivo de los pecados, y el Abogado del diablo. Además incluye al final, una entrevista con el autor que aclara que sí existe tal archivo y cuerpo y nos ahorra una visita al google.

A través de todas esta intensa trama la idea del autor creo que fue hablar del mal en estado puro y poner sobre la mesa cierto debate religioso, eso ya para quien le apetezca, si no, pues a "disfrutar" de la lectura.

Tengo que confesar una cosa, (no vaya a ser que me metan en ese archivo), me he saltado unos párrafos. En ellos se iban a narrar con todo lujo de detalles ciertos crímenes cometidos por unos niños con otros niños como víctimas así que en cuanto empezaba el relato con "Pepito cogió la caja de cerillas" saltaba directamente al párrafo siguiente. A ver, son tres o cuatro casos de unos expedientes que alguien lee en un momento de la novela. Y también hay que decir que no escatima en detalles cuando se trata de los asesinatos que están investigando, los de adultos, eso sí que los leí. Es que con los niños soy muy débil.

Pero ahora vienen las pegas, porque estaba yo pasándolo en grande con la lectura que no veía el momento de soltar el libro, cuando la cosa empieza a torcerse un poco. Y esta es mi gran reclamación: los policías son tontos. Yo calculo que los policías no deben de leer este tipo de novelas y lo entiendo (yo tampoco leo las de mi gremio), pero si lo hicieran, más de un autor tendría serios problemas. Es que no pueden ser más torpes, siempre van no un paso por detrás del asesino sino quinientos pasos por detrás. Comenten los errores más absurdos, de novato y de gente que nunca vio una peli y no sabe que uno no debe ir solo a coger el hielo de la máquina del parking de un motel, y que si se va en grupo no te tienes que separar ni para mear detrás de un árbol. Pues eso hace esta gente, arrastra una empanada...Y encima son la élite, vamos, que si estos son los listos imagina cómo serán los otros.
Y ya, la Sandra para qué decir, por eso digo que no sé si se dio un golpe en la cabeza porque tarda la vida en ver lo que tiene delante. Pongo un ejemplo que no tiene que ver con la novela para no dar pistas: imagina que tu mejor amigo vive en un pueblo grande, y de repente ves en la tele que ha tocado allí el Euromillón y además tu amigo te acababa de decir que había ido a comprar un boleto en la administración que vendió el billete premiado. ¿A que se te pasa por la cabeza que ha podido tocarle? Venga, no digáis que no. Pues a Sandra no.
Y otra pega pero más pequeñita se la pongo a Max, que el pobre pasaba por allí y acaba haciendo algo que no le cuadra al personaje.

Vale, pese a esta enorme pega que me ha dado mucha rabia por momentos tengo que decir que yo a este autor le seguiré la pista. Este no es su primer libro donde aparecen Marcus y Sandra pero creo que se entiende todo muy bien sin haber leído el anterior porque el caso es distinto y además queda resuelto. Si hay más yo me apunto.

En conclusión, excelente novela para los que disfrutan de estas historias truculentas mezcladas con religión, bien constuida y que no decae en ningún momento.

PUNTUACIÓN: 4/5 A ver si mandas a estos a clase y están más espabilados la próxima vez.



lunes, 5 de septiembre de 2016

La mujer de Strasser

HÉCTOR TIZÓN



DATOS DEL LIBRO
  • Nº de páginas: 103 págs.
  • Editorial: VEINTISIETE LETRAS
  • Lengua: Español
  • ISBN: 9788492720187


                                                       MI OPINIÓN
"La mujer de Strasser" es un caramelo envenenado, de sabor intenso, tan bello y dulce por fuera como cruel y triste por dentro.

A mí me mandan y yo obedezco, "leé este libro" y yo voy a la biblioteca y me lo traigo a mi casa y lo leo. No siempre, es verdad, pero esta vez ha coincidido. Pasa solo cuando la orden coincide con mis deseos.

En esta pequeña joya cabe mucho dolor pero también mucho deseo, traiciones, esperanzas, quizás alguna oportunidad para los tres personajes principales que son Helda, su marido Strasser y el húngaro Janos, sí, mala combinación, tres son multitud de problemas. La historia arranca cuando Strasser viaja al último lugar de Argentina con el encargo de construir un puente que no parece llevar a ningún sitio y el objetivo de escapar de una guerra. Strasser es un hombre que no sabe lo que quiere y anda dándose cabezazos contra la pared y ya puestos contra todo lo que se ponga por delante, Helda quiere cosas, le faltan, tiene deseos pero lucha contra ellos, se debate entre lo que piensa y lo que siente y se pelea consigo misma, Janos está.

Y así, durante apenas cien páginas nos metemos en el corazón y el sentir de estos tres personajes y en sus vidas, recorriendo parte de su pasado. Con la construcción del puente como metáfora, (cada uno le dará el significado que quiera), asistimos a dos años de sus vidas donde todo está a punto de estallar, de cambiar y no se sabe en qué sentido.

La historia la cuenta otro personaje, en primera persona pero cuya identidad no vamos a conocer casi hasta el final del libro, como golpe de efecto que creo que no le hacía falta pero que te obliga a pensar en lo que has leído y buscar respuestas en lo que se quedó en ti de la lectura para darle coherencia al relato.
Destaca su prosa poética que obliga a leer despacio para deleitarse con palabras olvidadas, porque cuando nos encontramos con textos tan elaborados parece que descubrimos de nuevo nuestro idioma, ¿no os pasa? Y además el autor lo hace muy bien, aunque usa los adjetivos con cierta generosidad tampoco se monta la gran fiesta del adjetivo sin mesura, están donde tienen que estar y hacen que las frases suenen perfectas, como una melodía. También hay que decir que algunas frases son demasiado largas y asfixian un poco aunque nunca se pierde el significado.

Escasean los diálogos, pero la verdad que cada vez que abren la boca sube el pan, los personajes acostumbran a soltar frases lapidarias que hacen que el interlocutor a veces piense "para qué habré preguntado".
Además del trío protagonista hay un personaje, una mujer mayor que lo sabe todo, de esas que todo el tiempo da sabios consejos y suelta verdades como pedradas. Sí, a veces también sería mejor no haber preguntado pero merece la pena.

El ambiente está perfectamente descrito, también el contexto social, el choque cultural entre los indígenas y los que vienen de fuera "a comerse su pobreza". Me he tenido que aguantar con los pasajes bélicos de la Civil española y ciertas batallas conocidas pero bueno, es poco y se lleva bien.

Sin duda lo más importante de la novela son los tres personajes y sus sentimientos y pasiones, es admirable la forma en que el autor consigue describirlos, allí donde otros buenos escritores ya no llegan y acaban recurriendo a la trampa de "era imposible de describir", Héctor Tizón llega, y vaya si lo hace. La verdad es que el hombre era un genio con las palabras, emociona y hace que casi quieras volver a leer el libro una vez has llegado a la última página, como cuando te gusta mucho una canción y la escuchas varias veces.

En conclusión, una joya para cualquier lector que guste de emocionarse leyendo, saboreando palabras aunque dejen regusto amargo, y no recomiendo solo leerla sino releerla y me parece muy apropiada para debatir en los clubs de lectura.

Gracias Marcelo por descubrirme a Héctor.

PUNTUACIÓN: 4,75/5 Tócala otra vez, Héctor.

Nota: ya sé que en el original nadie dijo nunca eso de "tócala otra vez, Sam".

lunes, 29 de agosto de 2016

El noviembre de Kate

MÓNICA GUTIÉRREZ 


  • Tapa blanda: 320 páginas
  • Editor: Roca Editorial (7 de julio de 2016)
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8416498156
  • ISBN-13: 978-8416498154
                                                                     MI OPINIÓN
"El noviembre de Kate" es un precioso cuento para adultos que actúa de bálsamo para los malestares de la realidad cotidiana.

Kate es una joven adulta con una vida normal, que puede resultar aburrida o que simplemente se ha quedado corta. Kate quiere cambiarla y por eso aprovecha, no sin cierta desgana y una dosis necesaria de miedo, la oportunidad de participar en un programa de radio con unos peculiares compañeros.
Don es un hacker con amigos frikis que tienen una misión importante y que coinciden en el Bar escondido del Hotel Ambassador.
Las vidas de Don y Kate transcurren en la localidad ficticia de Coleridge.

Tanto Kate como Don van a ser los narradores en primera persona de su historia, complementándose y ofreciendo dos tramas que si bien se van cruzando son diferentes. Creo que desde el punto de vista literario sí están equilibradas, las dos muy cuidadas, tanto la introspectiva y sensible de Kate como la de acción de Don, pero también es verdad que la de Don no diré que me ha sobrado pero no me ha interesado demasiado.
Aunque al inicio de cada capítulo, después del título, nos indican quién es el narrador, se nota muy bien la diferencia, Don es mucho más directo y más divertido, me ha gustado su punto de humor sarcástico. Mientras que Kate es más dramática. Aun así, he empatizado mucho con Kate. Es una mujer en la que podemos o bien reconocer a alguien cercano o incluso a nosotros mismos.
También hay algunos pequeños capítulos contados por el meteorólogo William, que bueno, ahí están aportando lo justo.

El ritmo y el tono de la narración es el adecuado para la historia, con una buena proporción entre narración y diálogo, unos diálogos muy dinámicos y que reflejan la personalidad de los que hablan. En ningún momento aburre pese a que no sea un libro en el que sucedan muchas cosas ni a gran velocidad, ni falta que le hace. Es una lectura para detenerse en ella, para disfrutar sin prisas.

Mención especial se merecen los lugares en los que transcurre la acción, todos descritos con precisión, con muy buen gusto y con ese encanto marca de la casa de la autora. Que sean lugares ficticios favorece mucho al tipo de novela que es, ya que ayuda mucho al lector a creerse lo que sucede, le ayuda a entrar en un mundo casi idílico donde todo puede suceder.
Y aunque no hay sorpresas inimaginables, tengo que reconocer que hay parte de la trama que me ha sorprendido ya que creí que la autora iba a tirar por otro camino.

Los personajes son todos gente majas, alguno igual es un poco petardo como la madre de Kate pero sin maldad. Quizás me ha faltado un poco de réplica en ese sentido, algún personaje algo retorcido que le echara algo de sal pero la verdad que para qué estropear lo bonito que es todo. A veces parece un paseo por Disneylandia, con tanta gente amable sonriendo por todas partes.

Tiene su punto ver crecer a una autora, no siempre es así ya que cuando publican por primera vez, la mayoría de los autores llevan muchos años de trabajo a las espaldas y lo que ofrecen ya es una obra bastante madura y depurada (no entran aquí, por supuesto, los productos de laboratorio). En este caso, conocemos a Mónica desde sus inicios gracias a la autoedición en Amazon, con sus anteriores obras, Cuéntame una noctalia y Un hotel en ninguna parte, que seguro no es lo primero que ha escrito pero bueno, ya me entendéis, son pasos previos que de normal no vemos. Es por eso que con esta novela ya mayor, la chica se nos gradúa saltando al mundo editorial y lo hace con nota y además se ve ese crecimiento, cómo se van puliendo cosas y las obras adquieren mayor entidad.

En conclusión, una novela muy recomendable para dejarse llevar, para relajarse, para escapar de la rutina y de la realidad un rato. En especial para los que creen que en la vida solo hay un camino y además recto y no contemplan otras opciones ni para ellos ni para los demás.
Un viaje muy bonito para irse de vacaciones en días laborables.

PUNTUACIÓN: 4/5 ¿por qué no te los traes a España?

lunes, 22 de agosto de 2016

La musa oscura

 ARMIN ÖHRI


  • Traductora: Paula Aguiriano Aizpurua
  • Tapa blanda: 288 páginas
  • Editor: Impedimenta; Edición: 1 (25 de abril de 2016)
  • Colección: Impedimenta
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8416542376
  • ISBN-13: 978-8416542376

                                                    MI OPINIÓN              
"La musa osccura" es una historia cruel, apasionada y crítica que lleva a la reflexión y suavizada por un bonito romance.

Albretch y Julius viven en una pensión en Berlín en 1865, el primero es fotógrafo y el otro dibujante  que estudia Derecho  al mismo tiempo, colaboran con la policía. Así es como tienen conocimiento del asesinato de la prostituta Lene Klum, un caso que parece resuelto desde el principio por la confesión de su autor. Pero esto solo es el principio. Asistiremos al juicio que se llevará la mayor parte de la narración y a la investigación de los jóvenes detectives todo ello enredado con su vida privada.

Después de un inicio impactante, la novela se centra en el juicio al asesino confeso que con muy malas artes empieza a retorcer las cosas para burlarse de la Justicia y las leyes morales. Se inicia así un interesante debate sobre el bien, el mal, donde entrará también la religión.
La parte de investigación es muy entretenida y viene cargada de acción y giros argumentales que mantienen el interés del lector para llegar a un final de infarto.

Algunos ya lo habréis pensado porque los clientes de la cantina son muy listos y sí, esto se parece mucho a Sherlock Holmes y por ahí van los tiros, solo que en vez de la Inglaterra vitoriana nos encontramos en la época del imperio prusiano, que para el caso patatas, porque es muy parecido. El cambio de escenario es un acierto porque le da otro color a la historia y aporta una cosa muy valiosa, la novedad. Y sí, ya me imagino que en Alemania andarán hartos de estas historias pero por aquí no, al menos yo no me había encontrado ninguno.

La ambientación es genial, tanto en el contexto social, muy determinante en la trama y con un toque reflexivo que enriquece la novela, como el político, la moral y cómo no los escenarios. Las descripciones de los lugares son muy precisas pero mejor aún es la creación de una atmósfera muy tensa que lleva al lector a hablar con los personajes, a querer meterse entre las páginas para advertirles de los peligros que les acechan.

Para conseguir esta implicación del lector, el autor echa mano de unos personajes que en ningún momento causan indiferencia, el dúo protagonista tiene carisma, no son perfectos pero sus imperfecciones los hacen cercanos y muy creíbles. El resto del reparto también está muy bien trabajado, cada uno en la profundidad que necesita. Los secundarios funcionan bien pero el autor no se entretiene con ellos.

La novela es muy dinámica, alterna tramos de narración más densos, en algún momento fugaz un poco tediosos, con otros de acción que ponen los pelos de punta. Prima la narración sobre los diálogos pero tengo que resaltar que aunque es una historia narrada al estilo moderno, normal, que es un chaval el autor, sí que ha respetado ciertas pautas y por suerte no los hace hablar como lo haríamos hoy en día, un error que a veces es muy común en este tipo de novelas. En este caso Armin Öhri, ha puesto especial cuidado y aunque cuando se desata el trepidante final el libro cobra cierto aire a capítulo de Hawaii 5.0, el resto del tiempo sí que logra crear una historia clásica de detectives.

Como ya he dicho, es un libro de hoy, un narrador omnisciente y en tercera persona va desgranando la aventura sin ahorrar ningún detalle, y lo de ninguno es literal, por lo que el momento asesinato, autopsia y alguno que otro puede dañar sensibilidades. Tampoco escatima con los sexuales así que igual alguno se va más contento de lo normal, según gustos.

Pero soy idiota, como no leo casi las sinopsis, solo un poco por encima, pues no me di cuenta de que este es el primer volumen de lo que se supone será, una saga, sí, porque el caso se cierra, se resuelve y no quedan cabos sueltos pero la historia personal no, en especial la de amor, que me tenía a mí en un ay. Me agarré una rabieta cuando vi ese asterisco (en la nota decía eso de continuará en el siguiente caso) al lado de la palabra Fin, que me duró por lo menos treinta segundos. Porque la verdad que sí que quiero saber si la cosa funciona o no, y ahora tengo que esperar, porque haber ya hay otros dos, veremos si Impedimenta tiene a bien publicarlos y los compran en la biblio, si no, ya me veo en las librerías leyendo finales, que me conozco.
Así que avisados estáis los que como yo tratan de evitar colecciones.

En conclusión, muy recomendable la lectura para los que gustan de resolver casos con el estilo deductivo y de historias de detectives de finales del XIX. Una historia apasionante en la que se mezcla la acción, la reflexión, el amor y el sexo.

PUNTUACIÓN: 4/5 Norah, eres tonta. Espabila.





lunes, 15 de agosto de 2016

Cinco Esquinas

MARIO VARGAS LLOSA


  • Tapa blanda: 320 páginas
  • Editor: Alfaguara; Edición: 001 (3 de marzo de 2016)
  • Colección: HISPANICA
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 842041896X
  • ISBN-13: 978-8420418964

                                                                      MI OPINIÓN
"Cinco esquinas" es un ajuste de cuentas, con una estructura impecable, un mensaje muy claro y una historia arrolladora.

Marisa y Chabela se aburren y descubren el sexo juntas, sus maridos, un poderoso empresario y un abogado muy importantes en el Perú de Fujimori, tratan de salir del jardín en el que el empresario se metió por ir a una fiesta. Este lío va a implicar además de estos cuatro personajes de las altas esferas a otros tantos de los barrios bajos.

Como digo al principio, esta historia tiene cierto aroma a venganza tardía, a despacharse y quedarse a gusto, por lo que atañe a la vida personal del autor en aquellos tiempos no tan lejanos. Pero eso lo he descubierto después de leerla.

Sin saber demasiado del tema de Fujimori y sus compinches, la historia trata de venganzas, traiciones, sexo, aburrimiento y mucho coraje. Se lee muy rápido porque no te deja irte, no sé qué tiene en realidad para atrapar de esa forma. La trama no es tan novedosa, se le ve venir pero sí que es cierto que aunque sabes de mano quién y por qué, el cómo es el quid de la cuestión. Este libro me ha durado lo que tardó ayer Nadal en perder su semi con Del Potro, las chicas de hockey ganar a las coreanas y los de baloncesto arrollar a los lituanos. Todo eso sonaba de fondo mientras yo me embarcaba en esta peligrosa historia que no me dejó levantarme de la silla hasta que llegué al final. Su ritmo endiablado, la narración en la que nada sobra más que un par de páginas que pretenden crear una tensión que ya traíamos de antes y alargar el momento de espera previo a uno de los puntos álgidos. Capítulos cortos y un narrador omnisciente que va cambiando de punto de vista, ofrecen toda la información necesaria para conocer a los personajes, dibujar un momento político y social muy concreto del que oímos muchas cosas. Lo cuenta muy claro como si no quisiera dejar lugar a dudas, parece muy objetivo pero se empeña en crear una opinión muy concreta en el lector. 

Chabela y Marisa son tontas de Manual, ya de primera mano me cayeron mal y generaron en mí antipatía, desde la primera página del libro ya que son ellas las que abren la historia. De verdad, a Mario Vargas Llosa le debe estar  echando fuego la cabeza, menudos personajes, tan complicados y enrevesados (nótese el sarcasmo), son planos como galletas aplastadas con un cucharón. No hacen nada y encima tienen ese tipo de conversación absurda y tonta acerca de sus maridos y sus momentos íntimos con ellos. Son cínicas, frívolas y la verdad es que no les he deseado ningún bien en toda la lectura. Los maridos no es que sean mucho mejores, de hecho son bastante parecidos a ellas. Representan esa clase social que tanta pereza me da, donde todo es tan falso, tan de postureo como se dice ahora, y da tanta rabia que la verdad, mejor no ser rico. Aunque bien es cierto que puedes tener mogollón de pasta y pasar de todo eso y ser guay.

Para compensar esto, están los personajes que valen la pena, los que de verdad le dan vida a la historia y por los que merece la pena quedarse con el libro pegado a las manos media tarde y una noche. Porque La Retaquita y Juan Peineta son de verdad, son humanos, los reconocemos porque sienten y padecen, porque luchan por lo que creen incluso alguno sabe lo que es el amor de verdad.

Otro puntal de esta novela es el periodismo, hace una clara diferenciación entre el amarillismo y el periodismo de verdad, el que sirve para algo, el que no entiende de miedos. Le echa un capote a los periodistas que se la juegan tomando el camino difícil aunque no siempre eso sea posible.

Y ahora tengo que quejarme. Sí, es que si no, no me voy contenta. Vamos a ver. La novela empieza con un encuentro erótico entre dos mujeres, impregnado de sensualidad y con buen gusto. Y aquí es donde acaba todo. Porque cuando recupera esta parte de la historia cae en la típica fantasía sexual de adolescente de película USA, de esas de hermandades universitarias tipo American Pie. Pues así, el problema es que nuestros personajes ya deberían haber dejado ese pavo atrás. Las escenas sexuales que nos narra después son muy gráficas, simplonas y demasiado vulgares. Y luego está lo de referirse a las prácticas sexuales como "cochinadas" o "guarradas", pero vamos a ver, hombre, que eso es de abuela de la posguerra. Anda que no está trasnochado eso. Aparte trata de vendernos un apaño que no cuaja, que también es muy de postureo. No me ha gustado nada esta parte de la trama, la suerte es que no se lleva demasiado espacio y supongo que está ahí para cumplir, por mandato.

Tampoco he entendido a qué viene el toto que monta en el capítulo XX, que ya avisa en el título que va a ser una montonera de escenas que ya puedes estar atento, porque salta de una a otra sin previo aviso, cambiando de personajes y situación. Imagino que quería dar a entender que todo eso sucedía al mismo tiempo pero descoloca y pone distancia entre el lector y el libro.

De Vargas Llosa he leído La fiesta del chivo, libro duro donde los haya, y El sueño del celta, que tampoco se queda corto. Parece que a este hombre le gusta lanzarles pedradas a sus lectores, en este caso se ha cortado un poco. De los tres, me ha parecido este el más fácil de leer, casi como una lectura de verano, pero no es el que más me ha gustado.
Para ser un nobel me parece muy asequible, ya que no suelo entenderme muy bien con los premiados, le reconozco el mérito de acercarse al gran público sin perder calidad literaria.

En conclusión, una lectura apasionante, que atrapa, muy recomendable para olvidarse de todo durante un buen rato y enterarse de muchas cosas. Para dejarse llevar por el Perú de los noventa, por el contraste entre los que viven bien y los que sobreviven a base de coraje.

PUNTUACIÓN: 4/5 ¿Chabela viene de Isabel, no? Pregunto...