lunes, 17 de julio de 2017

La regata

 MANUEL VICENT



  • Tapa blanda: 240 páginas
  • Editor: Alfaguara; Edición: 001 (6 de abril de 2017)
  • Colección: HISPANICA
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8420426717
  • ISBN-13: 978-8420426716
                                                     

                                                                  MI OPINIÓN
"La regata" es un desahogo del autor a través de una magnífica colección de fotos literarias llenas de color y sensaciones.

Comienza la regata que no es otra cosa que una excusa para juntar gente y gentuza de todo tipo en un viaje de diversión y ocio, lo importante no es quien gana sino quien menos pierde. Porque durante los días que dura la travesía, el lector descubrirá vida y miserias de estos personajes, se embarcará con ellos y volverá a tierra feliz de no tener que compartir la vida real íntima con semejante fauna.

Madre mía este hombre, ha cogido la pluma, se ha puesto a disparar y se ha quedado más a gusto que un ocho tumbado. Ha caído de todo, empresarios, abogados, financieros, pijos, corruptos, mujeres florero. Por ahí se ha colado un escritor joven que va de invitado con la idea de hacer luego una novela, paga la novatada, claro está y también hay una mujer bastante lista que tiene la trama más entretenida.
La novela es un collage, como un instagram chulo de las vacaciones de alguien que se lo pasa mejor de lo normal. Esas fotos que miras con recelo porque te dices que no puede ser que tu vida sea tan normal y la de otros tan increíble y maravillosa, sabes que en el fondo hay gato encerrado y eso es lo que hace Manuel Vicent, sacar el gato a pasear y mostrarlo en todo su esplendor.

En "La regata" encontramos varias tramas, las que corresponden a los participantes, y tengo que decir que restando la del asesinato, las demás son muy predecibles pero me ha gustado cómo está contado. Con mala baba pero con mucha elegancia.

Lo mejor sin duda es la ambientación. Logra que te sientas como si realmente estuvieras navegando en sus barcos, que te queme el sol y te relajes mirando las estrellas. Es muy intenso, las descripciones de sensaciones son muy potentes y te transporta a ese restaurante de lugareños entre olivos desde el que se ve el mar donde saboreas un plato exquisito.
Mira que no me gustan las recetas en los libros pero en este caso no me ha molestado que me describa algunos de los manjares que degustan los personajes aunque sea de platos que nunca comería. Se centra sobre todo en los sabores y en los colores.
Y por supuesto los lugares que visitan, son de postal también. En especial los que todavía conservan el encanto original y que la mayoría de nosotros no tendrá la oportunidad de visitar nunca.
También se entretiene de vez en cuando con descripciones sobre el manejo de barcos, y hay bastante vocabulario marino que por el contexto se sobreentiende.

Los personajes son muy básicos, arquetípicos, y están para lo que están, para que este hombre se desquite, los ponga de vuelta y media y denuncie todo lo que se le ha venido en gana. Mi favorito sin duda son el mecánico y el escritor, y la actriz un poco también. Los demás, es que me da mucha pereza. Las tramas se resuelven de forma muy sencilla y tampoco cabe esperar mucho más.

En conclusión, un buen libro para pasar unos días en el mar, visitando lugares mágicos y ocultos, ideal para los que no vamos de vacaciones. Y para desenmascarar esas vidas que parecen tan ideales.

PUNTUACIÓN: 3,5/5 si necesitas una guillotina para la próxima...

La chica que dejaste atrás

JOJO MOYES  

  • Traductora: Ana Momplet Chico
  • Tapa blanda: 528 páginas
  • Editor: Suma De Letras; Edición: 001 (16 de marzo de 2017)
  • Colección: FUERA DE COLECCION SUMA.
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 849129080X
  • ISBN-13: 978-8491290803


                                                            MI OPINIÓN
"La chica que dejaste atrás" es una historia muy conmovedora, que no escatima en tragedias pero que deja abierta la grieta por la que se cuela la luz.

Jojo Moyes no se complica la vida y tira de lo ya conocido para montar una novela que sin embargo funciona, que a pesar de sonar a deja vu casi constante tiene ese toque que la hace diferente y por eso merece un aplauso.  Historia terrible en un pueblo de la Francia ocupada en la primera guerra, alemanes que vienen a coger sitio y mujeres solas que tienen que salir adelante como pueden con el corazón encogido por la incertidumbre de no saber qué suerte corren sus grandes amores. Y por otro lado, historia actual, una joven viuda que intenta rehacer su vida y es la dueña de un cuadro que es el nexo de unión entre las dos tramas.

Tenemos dos narradores. Para la historia del pasado es la protagonista la encargada de relatar su dura historia. Lo hace desde el corazón y consigue la empatía del lector al instante como lo haría cualquier víctima inocente. Emplea un lenguaje sencillo sin demasiados adornos, directo y que se apoya más en el diálogo que en la narración. Algunos pasajes son bastante crudos pero son llevaderos para los más sensibles porque están contados con delicadeza y elegancia para que no parezca una peli de Tarantino.
En el caso del presente, esta tarea recae sobre un narrador omnisciente. Pero una vez más, gracias al perfil de la protagonista, el lector vuelve a desearle paz y amor y que todo le vaya bien. Nos da todos los detalles, describe a los personajes sin demasiada profundidad pero enseguida nos encajan en el perfil que les toca y no necesitamos saber más. Son viejos conocidos todos. También sigue habiendo mucho diálogo y se mantiene el ritmo constante y fluido que ya había en la parte del pasado que fue la que abrió la novela.

Tengo que decir que abordé esta novela convencida de que me iba a gustar más la trama presente, todo el lío del cuadro que si mío, que si tuyo y que a ver cómo sigo para adelante con mi vida pero no ha sido así. La parte del pasado es mucho más profunda, más emotiva, tiene más elementos atractivos. Una ambientación muy evocadora y muy potente, que a veces pone los pelos de punta y otras provocan una ternura inesperada. Todo eso gana por la mano a la historia del presente que tiene su punto flojo en la trama romántica. Sí, a cualquiera le pasa que le roban el bolso y al día siguiente viene un mirlo blanco a devolvértelo, es un tío guay, que está buenísimo, guapo como él solo, que encima es buena gente, listo como una ardilla y tiene un trabajo molón y cómo no, cae rendido a tus pies justo en el momento en el que te ve y contigo pan y cebolla. Nos podríamos haber tragado esto si solo fuera un mero complemento a la trama principal que es la del cuadro y la vida de la protagonista, Liv. Pero no es así, y hace cojear toda esa parte.

Respecto a la trama, aunque es muy previsible, y ya ha habido muchas historias como esta, mantiene el interés del lector por saber qué pasó con Sophie y cuál fue su historia. Es por eso que lees los capítulos del presente con impaciencia y ganas de que Sophie retome la palabra aunque lo que va a contar no sea precisamente agradable, pero su historia vale mucho. En pocas ocasiones vuelve a pasar esto por lo que la trama presente ocupa mucho más espacio y casi todo el misterio se desvela hacia el final con la aparición de algunos personajes inesperados.

Está muy claro quién es quién, qué papel cumple cada uno, y la autora ata todos los cabos con nudos marineros para que al lector no se le pase por la cabeza pensar que a lo mejor este o el otro podría ser algo que no es, para que quiera que suceda lo que va a suceder en el libro.
El epílogo final no es de los peores y aclara alguna cosa más aunque termina con una frase ambigua que puede tener distintas interpretaciones, incluso pensar que si le va bien con esta novela tirará del hilo para hacer como con las anteriores, la de "Yo antes de ti" y su secuela que surgió a raíz del éxito de la anterior.

En resumen, un libro que provoca sobre todo compasión y cierta ternura. Una historia como otras tantas pero que merece la pena porque está bien contada y tiene su encanto. Para fanes de las historias de la primera guerra, de la autora y de lo romántico.
Y hablando de la autora, no es por ir de guay pero yo la había leído antes de su pelotazo y tengo que decir que me gustaba mucho, y mis favoritos son "La casa de las olas" y "Regreso a Irlanda", por si alguien se pregunta qué más podría leer de ella.

PUNTUACIÓN: 3/5 ¿de qué planeta vienen los que tienen un aliento dulce por la mañana?




lunes, 10 de julio de 2017

Agonía y esperanza

FERNANDO GARCÍA PAÑEDA  

  • Tapa blanda: 322 páginas
  • Editor: Tandaia S.C.; Edición: 1 (15 de mayo de 2017)
  • Colección: Crianza
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8416832528
  • ISBN-13: 978-8416832521

                                                          MI OPINIÓN
"Agonía y esperanza" es una caja de tus dulces favoritos, un placer visual que esconde una historia romántica muy bonita y clásica.

Fred y Ana tenían la relación perfecta hasta que ella la rompió por presión familiar y social. Ocho años después de ese trago, se encuentran de nuevo en Venezia y con unas cuantas casualidades a favor podrán tener una segunda oportunidad.

Esta novela nació como una especie de versión moderna de la obra de Jane Austen Persuasión y aprovechando que cumplen bicentenario tanto autora como obra, Fernando ha compartido con nosotros su homenaje. Sin embargo tengo que decir que Agonía y esperanza tiene su propia personalidad.

Un narrador omnisciente cuenta todo lo que va sucediendo, describe a los personajes con pocas palabras y se centra sobre todo en los sentires y pesares de la pareja protagonista. Son ellos dos los que mejor vamos a conocer, y son dos bombones de personajes, encantadores, muy normales y con los que es fácil empatizar. Su historia sigue el esquema tradicional de estas novelas pero en un ambiente tan maravilloso que cuesta despegarse de sus páginas. No faltan los líos entre personajes, unos secundarios perfectos, que cumplen su papel proporcionando subtramas muy entretenidas. Cada uno tiene un bagaje vital que le condiciona a la hora de actuar. Tengo que decir que hay un grupito de mujeres que dan el perfil de tontitas de la alta sociedad que son para dar de comer aparte, hay que sumar algún mamarracho y un puñado de buena gente que son los que se ganan el favor del lector pero todos ellos son necesarios porque enriquecen la novela, dan diferentes visiones de las cosas y porporcionan algunos momentos muy divertidos.

Una mención especial se merece el Lugar donde transcurre la mayor parte de la novela, Venezia, nunca he estado y vale, ahora voy a parecer una simple pero siempre que pienso en Venezia me viene la idea de que huele mal y que los canales deben tener mierda del año que la quieras. Bien, es un prejuicio como otro cualquiera, lo sé. Pero la Venezia que trae Fernando es preciosa, te la imaginas llena de sensaciones sobre todo visuales, pero también en cuanto a sabores, sonidos y en especial la luz.  La verdad es que ha sido como un viaje de vacaciones. Porque consigue que te traslades al lugar con los personajes, vayas con ellos al café, a los restaurantes, a los palacios. Lo cuenta con tanta naturalidad, habla de calles y de formas de moverse por la ciudad y lugares de tal forma que aunque el lector no los reconozca todos es como si viviera allí.

La prosa es bonita, cuidada, bien elaborada, con frases largas y un lenguaje muy rico. Eso creo que ha ayudado a captar la esencia del original y a que este nos suene a las novelas de entonces. El ritmo es pausado, pero no decae en ningún momento, es el apropiado para el tipo de libro que es. Tan solo sobran un par de repeticiones de conversaciones sobre cierto tema que creo que se podrían haber agrupado.
Los diálogos hacen avanzar la historia, además algunos son muy ingeniosos y otros divertidos.

Hay una cosa que me ha despistado y es la época en la que sucede. Quiero decir que de mano sabes que es ahora pero luego cuando empieza la aventura en Venezia te metes en la historia y se te olvida. La falta de ciertos detalles nos hace dudar, a veces parece que están a principios del XX o algo así, pero claro, luego a alguien le vibra el móvil y ya te recolocas y recuerdas que estás en la época actual.

No recuerdo mucho de la novela de Austen, la verdad, pero la esencia la tiene y el estilo también. En lo que gana la de Fernando, es que la protagonista femenina me cae muchísimo mejor, pero de largo, que alguans de las protagonistas de Austen y no miro para nadie, Lizzy.

Para una grinch del género romántico almibarado como yo, una novela así se la juega. Pero esta ha salido bien parada, porque la historia es bonita pero sin ser empalagosa ni tan perfecta de esas que dan más rabia que otra cosa. Es un cuento, en realidad, y he disfrutado mucho con la lectura.

Recomendada sin duda a los que gusten de historias bonitas, sencillas, que suenen a clásico. También para los que siguen a Austen, a falta de más novelas suyas, esta podría servir. Y para los que no tenemos vacaciones o no podemos permitirnos viajes fabulosos.

PUNTUACIÓN: 4,5/5 Agradezco al autor la valentía de enviarme el ejemplar aceptando mis condiciones.

lunes, 3 de julio de 2017

La noche que no paró de llover.

LAURA CASTAÑÓN





  • Tapa blanda: 512 páginas
  • Editor: Destino (27 de abril de 2017)
  • Colección: Volumen independiente
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8423352331
  • ISBN-13: 978-8423352333

                                                      MI OPINIÓN

"La noche que no paró de llover" es una novela emotiva, emocional, bella y humana, sobre la vida normal. Una historia que a veces da demasiadas vueltas pero que merece la pena escuchar.

Ahora os cuento mi vida así que si no te interesa, pasa al párrafo siguiente. De las cuatro cosas que sé sobre escribir, dos me las enseñó esta mujer, Laura Castañón. Asistí a un taller suyo hace años, cuando todos éramos tan jóvenes...ay, en fin. Mucho tiempo después apareció su primera novela, "Dejar las cosas en sus días", pero es que era guerra y no fui. Y ahora sale esta nueva, que algo de eso también tiene pero me pareció que menos o al menos tenía poco protagonismo y me animé. Encima vino a la ciudad a presentar el libro y qué mejor oportunidad. Ya sabemos lo que nos gusta a los lectores un libro dedicado, cómo resistirse. Así que después de la presentación allí estaba yo, en la fila pensando si le diría o no que a primeros de siglo nos conocimos, pero igual no le digo nada que no se va a acordar y se me quedará cara de tonta, que anda que no habrá conocido gente en todo este tiempo y tampoco entonces nos vimos tanto. Pero sí, anda díselo, qué más te da, se ve maja. Y llegó el turno y me agacho para decirle mi nombre porque el lince que organizó el evento puso una silla muy bajita, y se me adelanta ella con su sonrisa y me dice Hola, ... Y me quedé en blanco, la dejé escribir su dedicatoria. Y luego no sé qué cable se me cruzó que le digo: Te he hecho una foto ¿puedo ponerla en mi blog?

¿Por qué mencioné mi blog, qué necesidad había? No lo sé. Y la mujer toda contenta que claro, que cómo no y que la busque en facebook y luego lee la reseña. Así que me fui, encantada de la vida porque se acordaba de mí, (es que tengo un nombre muy raro, igual por eso), pero me duró un segundo cuando me di cuenta de lo que había hecho. ¿Y ahora que hago si el libro no me gusta? Porque ya sabéis cómo van aquí las reseñas, y mentir ni me lo planteo, así que no me decidía, y pensé pues si no me gusta no le hago la reseña, pero tampoco es plan, o me hago la loca y no le digo nada por el face para que no la lea. Hay que ver lo guapa que está una callada. Lo bien que me habría ido decir un gracias, hasta luego y mucha suerte.

De la sinopsis os dejo lo que dijo ella en la presentación: "Quise escribir la vida. En el eje de la novela está el mal, las cosas malas que se hacen y las repercusiones que tienen a lo largo de la vida, y cómo unas van siendo consecuencias de otras, algo así como lo de la mariposea que aletea y hay un huracán no sé dónde. Los personajes son mujeres porque Valeria tenía que ser mujer igual que Gadea y tenía que ir a una psicóloga también mujer y así salió Laia que tenía una relación con otra mujer, Emma y así...no se trata de ninguna reivindicación de nada, la historia lo quiso así."

Y Laura lo consiguió. Ha escrito la vida. La de todas estas mujeres que deambulan por su novela y unos cuantos hombres que se pasaban por allí y se quedaron un rato. Valiéndose de distintas voces, en primera persona en el caso de Valeria que hace terapia y Emma que escribe un diario, y un narrador omnisciente para lo demás nos descubre las circunstancias de los personajes, cómo se manejan para vivir con lo que hicieron, para decidir qué hacer a continuación, para conciliar sus expectativas y sus deseos con la realidad, que a veces es brutal y siempre exigente, que apenas hace concesiones. El gran acierto es que tienen voces muy diferentes. Aunque el personaje no me terminó de gustar, Valeria es la que más me ha conmovido. Porque habla como hablan todas las personas de su tiempo, me ha recordado mucho a personas que ya no están y que ya no pueden contarme sus historias y a ratos me ha dado mucha pena porque los he echado de menos más que de costumbre. Me ha reavivado el recuerdo y también las sensaciones. Mi personaje favorito es uno de los que menos espacio tiene, Feli, una mujer que trabaja de limpiadora en una residencia de ancianos y quiere escribir una novela, tiene una vida dura y sus sueños penden de un hilo. Su pareja Guille, el personaje más dulce de todos, intenta salvarla. Emma es buena gente pero sus narraciones son las que menos me han gustado, como cualquier diario está lleno de repeticiones, de entradas que no cuentan nada nuevo, que solo hacen que marear. Vale, queda muy realista, muy creíble, pero aburre mucho. Creo que los lectores buscamos cosas en las vidas literarias que la  vida real no tiene, o tiene poco y no le toca a todos.

Cada personaje tiene su tono pero aunque hablan como lo hacemos hoy en día, la prosa no está descuidada, ni abusa de palabras malsonantes o expresiones que buscan impactar. Están donde tienen que estar y el resto es poesía. Las frases largas no pierden sentido aunque alguna de las de Emma sí, pero ella lo sabe, de hecho, lo dice así de claro. Hay muchos pasajes que son preciosos, con las palabras bien enlazadas todas unas con otras formando un texto que no pierde la armonía en ningún momento.

La ambientación es veneno, si no conoces la ciudad vas a querer ir, cuando acabes la novela vas a mirar fotos en google a ver si es como te la imaginaste. Las descripciones son muy precisas y las metereológicas solo están cuando son imprescindibles. La ambientación temporal es igual de importante, marcó la vida de los personajes, y sí, también hay cosas de la guerra pero bueno, hay que aguantarse. Aparecen también el tema del feminismo, de las nuevas estructuras familiares, la maternidad, todo revuelto en un orden que se nota planificado de antemano.

También hay sitio para un misterio, para ese "algo que pasó" sobre el que va a girar parte de la novela, pero no es la esencia del libro ni es lo que engancha al lector. Lo que engancha y te hace volver la página con calma, son las personas que viven en las páginas. No hay buenos ni malos, son todos un poco de todo, como la vida misma, vaya. Es la complejidad de los personajes y el querer saber todo lo que te lleva a superar esos tramos un poco áridos que hay a veces. Y de regalo una sorpresita casi al final de la novela.

En conclusión, una novela que gira en torno a la culpa y los remordimientos, con amor, romanticismo, traiciones, misterios, verdades a medias y mentiras completas. Una mirada a un pasado doloroso, un presente complicado y un futuro difícil de encarar. La pelea diaria por robar momentos de felicidad a una vida que no regala nada.
Creo, de verdad, que si eres demasiado joven te cansarás con la lectura pero si te han contado historias de aquella época, te conmoverá y te reconocerás en cosas de casi todos los personajes.

PUNTUACIÓN: anda que ponerle nota a un maestro... no seré yo quien se atreva.




lunes, 26 de junio de 2017

No me toques

ANDREA CAMILLERI




"...porque ella era el desierto, un desierto sobre el cual no era posible que arraigase ninguna forma de sentimiento."

  • Traductor: Juan Carlos Gentile Vitale
  • Tapa blanda: 192 páginas
  • Editor: Destino (28 de febrero de 2017)
  • Colección: Áncora & Delfín
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8423352145
  • ISBN-13: 978-8423352142

                                                            MI OPINIÓN
"No me toques" es el retrato intrigante y preciso de una mujer.

Laura desaparece y toca salir a buscar. Por medio de diálogos, artículos y cartas vamos a descubrir qué le ha pasado, si se la han llevado o se ha ido motu propio, pero en realidad eso es una tapadera. Lo que de verdad vamos a descubrir es quién era esa mujer.

Es un libro de un solo personaje. Visto así podría parecer aburrido y soso pero no lo es en absoluto. Según se van descubriendo cosas, necesitas saber más, y llega un momento en el que el porqué pesa más que el qué. El autor, conocido por su popular personaje el comisario Montalbano, cambia de registro. Sí, sigue habiendo un caso que investigar y sospechosos que seguir de cerca pero no es eso lo que nos ha querido contar, lo que nos ha querido contar es lo que lleva a la mujer protagonista a vivir las circunstancias del libro.
La edición es necesariamente sencilla para que el lector no termine perdido en un laberinto de voces y narradores. Tiene que estar muy claro quién habla y cuándo habla. El orden de los acontecimientos indicando la fecha, es vital para entender la trama. La trama tiene nombre, es Laura. Me ha llamado mucho la atención que esté construida en base a ella, que la descripción de un único personaje sea la razón de ser del libro pero que se las apañe para mantener el interés hasta el final. El resto de los personajes son meros narradores.
Está repleta de diálogos entre algunos de los personajes, que se dicen las cosas sin rodeos, sin adornos. Cuando recurre a las cartas se explaya un poco más y se centra en hechos y en sentimientos. Los artículos de periódicos pues eso, artículos, casi telegráficos que hacen de puente entre otras partes y ayudan a centrarse.

El título del libro hace referencia a un cuadro y las diferentes versiones que hicieron varios autores, es un poco un símbolo y un hilo conductor. Tiene cierto toque de misterio, pero es apenas una pincelada.

También se hace mención y tiene su importancia en el transcurso de la novela, un libro de T. S. Eliot que me han entrado muchas ganas de leer.

Laura no se entiende hasta el final, con toda la información en la mano, toca tomar cierta distancia para ver la historia completa, como cuando te alejas de un cuadro para apreciar toda su dimensión, profundidad y la relación entre los elementos. Así pasa con Laura, no te metes en su piel, solo miras de cerca y cuando lo tienes todo, te alejas para verla en toda su complejidad.

En conclusión es una lectura diferente, curiosa que merece la pena para compaginar con otras lecturas más complejas. Da que pensar. Y tiene al final una nota del autor muy interesante que no recomiendo leer antes.

PUNTUACIÓN: 4/5

lunes, 19 de junio de 2017

La sed

     JO NESBØ



  • Traductora: Lotte Katrine Tollefsen
  • Tapa blanda: 576 páginas
  • Editor: Reservoir Books; Edición: 001 (23 de marzo de 2017)
  • Colección: ROJA Y NEGRA
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8416709432
  • ISBN-13: 978-8416709434

                                                          MI OPINIÓN
"La sed" es una novela de ritmo endiablado que no te da respiro, con unos personajes muy efectivos enredados en una trama magistral al que solo le sobra la última página.

De esta jarra ya hemos bebido todos y los personajes son como de la familia, tenemos al investigador que ya no se dedica a eso pero vienen a buscarlo porque el caso se ha vuelto complicado y necesitan ayuda extra, es el tipo ex alcohólico, con un carácter más complicado de lo normal y unos métodos peculiares. Una jefa que los tiene muy bien puestos, un equipo que van todos a una pero con oveja negra, la parte política entorpeciendo el trabajo, y luego los malos, bastante diestros en sus quehaceres, escurridizos pero con ganas de que los persigan y la periodista que una de cal y otra de arena. Y para terminar los que hay que ver en qué equipo juegan. Asesino en serie en tierras frías, con mucha historia detrás, un caso más complejo de lo que parecía a simple vista.

Algo tiene el agua cuando la bendicen, reza el dicho. Y cuando una de las personas más exigentes que conoces en esta vida te habla muchas veces de cierto autor tienes que saber qué pasa ahí. Así que fui a buscar uno de los quinientos millones de novelas que tiene Jo Nesbo, porque es de los de sagas interminables con su personaje favorito, la del investigador Harry Hole. Cuando llevaba apenas media docena de páginas ya sabía qué tenía, te atrapa y no te suelta, ni quieres que te suelte. Lo pasas bien aun pasándolo mal como cuando te subes a la montaña rusa más chunga del parque , porque sí, los que nos subimos también tenemos miedo pero nos puede la emoción.

El autor no se complica con perspectivas extrañas o estructuras novedosas, no tiene tiempo. La historia arranca, hay mucho que contar. El libro se divide en varias partes y estas en capítulos que solo tienen como título el día de la semana y el momento de ese día. El narrador omnisciente no tiene miramientos, lanza al lector al mar de la narración y allá él, que nade o se hunda. Por lo que hay que estar bien despierto, pasa de un escenario a otro sin más aviso que un punto y aparte. No se repiten las cosas, y todo sucede sin tregua, el espectáculo no se detiene. No hay capítulos de transición, ni siquiera cuando se encarga de la parte íntima de la historia de los personajes, ahí tampoco hay muchas concesiones, todo el tiempo están sucediendo cosas y no muy agradables. Todo son dificultades, los personajes están metidos en un aprieto y no bien terminan de librarse de uno ya están metidos en otro. El lenguaje es muy sencillo, casi periodístico y sin emociones.

Jo Nesbo le hace trampas al lector, del tipo algo suena en el piso de arriba y es una ventana que portea, picas las primeras veinte veces, luego ya te acostumbras a su estilo y distingues muy bien cuándo va a pasar algo muy importante y cuándo es otra de sus trampas.

La trama es perfecta, en un principio parece sencilla, asesino en serie y a ver si lo cazan pronto pero según avanza el libro se va complicando, aparecen personajes ambiguos, y pasan cosas que parece que no encajan. Pero sí que encajan y de qué manera. Es el tipo de libro que no debes empezar a leer si tienes algún deber pendiente de esos que no apetecen porque tardarás mucho en soltarlo. Hay, cómo no varios giros pero todos son consecuentes, va dejando pistas para que en cierto modo sea esperable lo que sucede y son esas pistas las que te amarran a la historia.
Las descripciones de lugares son muy esquemáticas pero acertadas, en pocas palabras consigue que tengas una visión clara de la situación. Es muy hábil escogiendo palabras.
Tampoco ahorra detalles escabrosos y algunos pasajes no son buena idea para leerlos después de comer, no es un libro apto para estómagos muy sensibles aunque como sucede tan rápido se pasa más o menos con facilidad. Lo único malo es que la acumulación de barbarie y el desasosiego por el desenlace te hace desear terminar el libro para descansar.

Los personajes ya son viejos conocidos para cualquier lector con un poco de recorrido. No están descritos con minuciosidad pero a lo largo de la novela vamos descubriendo características que los definen incluso algunos tienen reflexiones bastante interesantes. Las víctimas son inocentes y causan empatía en el lector. El malo malísimo tiene más taras que una chaqueta de bazar chino, arrastra varios traumas y no puedes más que desearle mala ruina. Me ha gustado que los policías estén a la altura, trabajan y son listos, cometen errores pero también aciertan. El hecho de que sean arquetípicos no le resta emoción a la novela, son perfectos para una trama así. También hay que decir que me ha parecido que Harry Hole es un personaje que ya está gastado, que se le han dado muchas vueltas.

A falta de algo más de cien páginas parece que la historia se acaba, que se estanca y causa extrañeza esa especie de traspiés en el ritmo que llevaba la novela, pero no es más que una paradita técnica para coger aire y emprender la recta final en la que se descubren un par de cartas que faltaban por mostrar.

Lo único que no me ha gustado nada ha sido la puerta abierta que se deja al final, en la última página. A ver, que sí que el hombre sabe lo que se hace y no va a matar su gallina de los huevos de oro. Pero ¿era necesario dejar el cebo en este libro? Para mí no, hubiera sido la lectora más feliz del mundo durante un rato si se hubiera acabado en la página anterior. Ilusa de mí y no sé por qué pensé que cada libro era un caso diferente, y lo cierto es que este caso sí que queda todo explicado y cerrado pero deja un fleco para seguir y me ha dado la sensación de que el próximo libro será igual que este.

En conclusión, lo recomiendo a los que quieran una novela de no parar de leer y tengan ganas de entrar al juego del ratón y el gato. Novela negra de manual, con todos los mandatos del género cumplidos, evasiva y entretenida repleta de acción.
¿Que si voy a leer más libros de este autor? Es muy probable. ¿Los diez anteriores de la serie? Ni de palo.

PUNTUACIÓN: 4/5 no tires tanto de la goma...




lunes, 12 de junio de 2017

La vida negociable

LUIS LANDERO 


  • Tapa blanda: 336 páginas
  • Editor: Tusquets; Edición: 1 (31 de enero de 2017)
  • Colección: Volumen independiente
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8490663718
  • ISBN-13: 978-8490663714

                                                     MI OPINIÓN

"La vida negociable" es una novela que tiene muy buenos personajes,una trama interesante pero muy aburrida.

Hugo es un peluquero en la cuarentena que decide echar vista atrás y contarle su vida a cualquier incauto lector. Para empezar escoge un momento crucial de su infancia. Ese momento en el que la purpurina cae toda al suelo, se apagan los arco iris, los unicornios emigran a otras praderas y toca ver el mundo tal y como es. Y como todos, empieza por desengañarse con sus padres que resultan ser humanos como los demás, detrás cae el resto, los amigos del insti, los primeros amores, la indecisión sobre qué camino tomar cuando hay que tocar el suelo con más firmeza y enfrentarse al mundo laboral. La toma de decisiones acompañada de la certeza de que siempre te estás equivocando y que el otro camino hubiera sido mejor.

El narrador es el propio Hugo que conversa directamente con el lector, invitándolo a escuchar. El libro está dividido en varias partes y cada una de ellas en interminables capítulos. No sé por qué motivo Luis Landero ha decidido poner todas las palabras que sabe en cada párrafo, como si fuera el último día de su vida en el que pudiera escribir. El resultado es una narración tan profusa que termina por aturdir al lector, en vez de ayudar a comprender el contexto, con tanto detalle y tanta palabra lo que consigue es que te canses, y casi empieces a rogar "por favor, termina ya la frase, abrevia". Y resulta también una lectura demasiado encorsetada, sin margen para el lector, te la da hecha puré. A mí este estilo enciclopédico no me va.
Tampoco los diálogos están acotados con guiones, va todo junto y eso contribuye a que sea todavía más denso.

Es cierto que la ambientación, sobre todo en la época de los noventa cuando empieza, es necesaria, para situar, porque bueno, la cosa ya va quedando atrás y hay que refrescar. Eso lo hace muy bien y consigue meterte en la historia y comprender ciertas actitudes del personaje. Lo malo es cuando se empeña en que sepamos cuántos chicles hay pegados en el suelo de la calle. Y encima se permite el lujo a veces de repetir.

La trama está muy bien enlazada, es como las fichas de un dominó y una cosa va llevando a otra de forma muy natural que hace la novela muy creíble. A veces se estanca en uno de esos nudos y no tira,  te cuenta lo mismo o muy parecido, entra en la rotonda y venga a dar vueltas. Hasta que llega el momento en el que te apetece gritarle, coge una salida ya y sigue, por dios.

Los personajes están perfectamente construidos y descritos, cómo para no, con tanta palabrería. Vamos que los conoces como si los hubieras parido, o mejor, porque yo creo que mi madre no sabe ni la mitad de mí como sé yo ahora de Hugo y de su amiga Leo y su amigo Marco y papá, mamá, el doctor...Todos están ahí, con todo a la vista del lector, abiertos en canal sin pudor. Tengo que decir que Hugo me ha caído mal, porque va por ahí sin conciencia y hace cosas que a cierta edad ya sabe uno si están bien o no. Ya de mayor parece que lo he entendido mejor aunque creo que no sería amiga suya, por si acaso. La madre de Hugo me ha gustado un poco más y el padre el que mejor me ha caído.

Hacia el final, parece que Landero despierta de su letargo, mete cuarta y nos pega un giro que descoloca. Es un giro sorprendente pero para mi gusto ha sido un poco forzado, creo que no le salió de forma natural sino que la historia acabó en algo que no le complacía del todo y le dio ese toque de varita mágica para quedarse a gusto. Pero tampoco queda del todo mal, por esta vez, pasa.

En conclusión, una historia para lectores con muchísima paciencia e interés en este libro. Todo en la novela es muy correcto.

PUNTUACIÓN: 2/5 no hace falta que lo tritures así, ya tenemos dientes.