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lunes, 16 de mayo de 2016

Relojes de hueso

   DAVID MITCHELL
                      



      "Tu arte se alimenta de ti, de tu alma y, sí, hasta cierto punto, de tu cordura."


  • Traductora: Laura Salas Rodríguez
  • Tapa blanda: 720 páginas
  • Editor: LITERATURA RANDOM HOUSE; Edición: 001 (7 de abril de 2016)
  • Colección: Literatura Random House
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 8439731205
  • ISBN-13: 978-8439731207
                              



                                                                      MI OPINIÓN
"Relojes de hueso" es un caos con cierto orden, una novela para mí diferente, que despierta curiosidad por conocer el destino del desvarío y las historias independientes pero sutilmente conectadas que la forman.

No sabría cómo decir de qué va este libro. En principio podríamos pensar en la historia de Holly, una adolescente en los años 80 del siglo pasado, cuando sabían poco pero bien (no como el desastre de ahora que parece que saben tanto y no pueden estar más equivocados), que atrapa al vuelo la excusa para irse de casa para hacer una cosa que le sale mal y luego apañárselas como puede. De su vida podría ir este libro pero en realidad esta solo es la primera parte, donde también aparece una trama fantástica, o más bien de ciencia ficción que promete entretenimiento y evasión.

Lo malo es que la primera parte se acaba y empieza otra, con otro narrador, otra historia, un lugar diferente y ni rastro de lo que habíamos leído. Y así seguimos una tras otra cada una de las seis partes en las que se divide el libro. Tenemos un elemento en común en todas ellas, algo muy sutil que las va a ir uniendo pero que no podemos entender porque no entra dentro de la lógica y este amable señor que escribe no nos lo quiere explicar, por lo que no nos queda otra que dejarnos llevar, no intentar nadar contracorriente y confiar en que al final nos lanzará el cabo.

Mientras tanto descubriremos la vida de personajes muy peculiares en situaciones bastante cotidianas. Así, nos encontraremos con un periodista al que solo le hierve la sangre si está en un conflicto bélico, a un escritor al que no le gusta mucho que le lleven la contraria, un joven pijo de Londres con sus compinches en la Uni y sí, por ahí anda Holly también. Y junto con todo esto aparecen "los anacoretas" y "los horologistas" ¿qué es eso? pues eso es la gracia de este libro, el punto de ciencia ficción que de no haber estado tan mal integrado por su escasa presencia en buena parte de la novela, le habría dado otro color a la lectura. Si solo te interesa esta parte puedes leer la primera y luego saltar directamente a la página 465.

El autor recurre a la primera persona en todos los casos para contar esto tan raro, pero a la vez tan claro en lo que quiere explicar, en las ideas respecto a ciertos temas que expone, que ya aclara el autor en una entrevista que publicó Mientras Leo en su blog, http://entremontonesdelibros.blogspot.com.es/2016/05/entrevista-david-mitchell-mientrasleo.html , son opiniones de sus personajes que no deben confundirse con las suyas propias. Vale, tú di lo que quieras que nosotros pensaremos lo que nos dé la gana,  Esto supone un cambio de personaje pero salvo el primero en el que sí es diferente por tratarse de una chica en pleno pavo, los demás se parecen todos, en ritmo, en estilo, aunque se nota cierto intento en algunos matices por dar diferencia no consigue tanta como debería para que pudiéramos escuchar de verdad la voz del que narra.

Aun así, no se le pueden poner más pegas. Logra un retrato excepcional de la forma de ser de unos personajes muy complejos, que tienden más a sufrir y complicar las cosas que a disfrutar pero que van a dejar poso en el lector, tanto para discutir sus decisiones poniéndose en cierto modo en su piel y pensar eso de "qué hubiera hecho yo si..." , como para debatir sobre los temas que trata.

Para bautizar a sus retoños literarios no se complica demasiado, escoge nombres que mezcla con apellidos reales o imaginarios o al revés de autores y personajes literarios famosos. También nos encontramos con muchas referencias literarias a libros de cierto nivel, sin pasarse, porque yo los he reconocido todos, vamos que Crepúsculo no sale pero tampoco todo es de gafapasta antisocial aunque poco le falta. A veces se le va un poco la mano.

Hay más narración que diálogos pero están donde tienen que estar aportando dramatismo, carga emocional y mucha intensidad a ciertos momentos. No hay muchas descripciones de lugares solo aquellos en los que va a ocurrir algo importante o es necesario para entender algunas cosas.

 La trama de ciencia ficción, que tiene su particular espacio en la quinta parte, está muy bien elaborada. Después de llevar al lector dando tumbos todo el rato preguntándose de qué iba todo esto, por fin se digna a explicarlo, porque hasta la página 465 no deja de marear. Entonces sí, te das cuenta de que había pensado todo y que en un momento dado va a tener sentido, no todo, porque los entes extraños hablan klingon o algo parecido y tienes que suponer lo que significan las palabras por el contexto, palabras que al menos podrían venir con otra tipografía, en cursiva o algo así, pero no, ahí están como si formaran parte del castellano recto.

Debido a los importantes saltos temporales hacia adelante que hace de una parte a la siguiente, hay muchas cosas que se quedan sin explicar en el pasado personal de los personajes a los que acompañas y que en algunos casos me parece que hace que se pierda información muy importante. Está bien que el lector ponga de su parte pero sigo pensando que el que tiene que escribir la historia es el autor. A veces tengo la sensación de que algunos escritores no tienen en cuenta que el lector solo tiene lo que hay en el papel, no lo que hay en su cabeza y que por muy obvio que a ellos les parezca tal vez no lo sea. Y Mitchell es de esos.

Me ha quedado una reseña farragosa, no sé si se entiende muy bien qué tipo de novela es, ea, pues así es el libro. Produce una extraña evasión, los personajes y sus historias resultan muy atractivos y enganchan pero al mismo tiempo la sensación de desconcierto que acompaña casi toda la lectura empaña el resultado final. Y hablando del final, la sexta parte, ese relato costumbrista en el futuro es demasiado largo y repetitivo hasta llegar a un final que dará por buenas las horas invertidas en la lectura. O no. Dependerá de cada lector. Aun así, lo podía haber apañado en un par de páginas y ya.

En definitiva, un libro interesante por lo diferente, porque está bien elaborado aunque tiene  ciertas taras como plantear una trama en un futuro en el que no ha cambiado nada (no me refiero a esa última parte sino a la anterior), o relaciones que nos hacen suponer cosas. Ofrece visiones nuevas o por lo menos no tan trilladas de ciertos temas y sin entenderlo muy bien acabas leyéndote sus más de setecientas páginas porque algo tiene, como esas personas que te gustan y no sabes bien por qué.

PUNTUACIÓN: 3/5 Seguro que tienes dvds de cine iraní.