- Traductor: Lluís Maria Todó Vila
- Tapa dura: 136 páginas
- Editor: Impedimenta; Edición: 1 (2 de mayo de 2017)
- Colección: El chico amarillo
- Idioma: Español
- ISBN-10: 8416542856
- ISBN-13: 978-8416542857
"-Allí es donde Proust pasaba las vacaciones, y me permito recordarte que Proust es tu escritor favorito.
-Escritor no...Es mi ayudante de vida."
MI OPINIÓN
"La levedad" es un camino de reconstrucción. Parte de la pena más absoluta, incomprensible y demoledora y guía al lector a un conmovedor, inesperado y deslumbrante final.
Es la historia de Catherine, ilustradora de la revista Hebdo, que llegó tarde el día de la matanza, lo que la salvó de la muerte pero la condenó a aprender a vivir con una herida incurable demasiado grande. Ese proceso, todo lo que sintió, lo que pasó por su mente, por su cuerpo, el vacío, la desorientación, un montón de emociones difíciles de imaginar, toda su pelea es lo que cuenta a través de dibujos y un escaso texto que tiene una fuerza descomunal.
Por sistema descarto los libros que tocan el tema terrorismo, manías de lectora o maneras de enfrentarse a lo que es incomprensible, como sea, yo paso. Y por eso no quería leer este libro, pero como leo todas las reseñas aunque sean de temas que de mano descarto, pues ahí se quedó, dando vueltas en algún rincón de la memoria. Y lo vi en la biblioteca y digo, va, me lo llevo. Que a Marisa G. de Books and co. le gustó mucho y algo tiene que tener. Por mirar unas páginas no pasa nada.
Empecé a leerlo de día, por la mañana, cuando está la batería cargada y parece que vas a poder con todo lo que se te ponga por delante porque barruntaba tema triste. Y vaya que lo es, da mucha pena Catherine. Ya sé que se suele decir eso de "no quiero dar pena" pero es imposible no sentirla, y no pasa nada, cuando toca, pues toca, y lo que le pasa a ella pues como para no. Te parte el corazón verla así. Pero no se queda ahí, eso es lo bueno, eso es lo que te empuja a seguir escuchándola, acompañándola en su pelea brutal contra todo lo que le está pasando y entonces, además de empatizar, de querer meter las manos en el libro para darle un abrazo o acariciarle el hombro sientes una admiración que sobrepasa todo lo demás. El resto no debo seguir contándolo, no es justo, descubridlo. Acercaos a esta mujer.
"La levedad" es una novela gráfica, no solo se leen las letras, también están los dibujos, muy expresivos, en apariencia sencillos pero definen perfectamente lo que quieren contar. Hay que leer trazos, colores y texturas. Y se puede, sucede como por arte de magia. De repente entiendes por qué esos colores, por qué esos trazos para representar la actualidad, por qué el cambio de técnica de acuarela en los recuerdos y en paisajes, a tinta o incluso a lápices de madera. Seguro que un experto en arte os lo podría explicar perfectamente, cómo se conecta todo eso con las emociones y por qué se hace fácil de entender pero son ganas de quitarle la emoción al asunto.
El texto es escaso pero muy preciso. A veces son sentencias de quedarse mirando para ellas y pensarlas un buen rato. Y qué razón tiene la mayoría de las veces. Es libro para leer con la libreta de apuntar a mano. Sé que hay gente que subraya, mira, no, este libro no se puede emborronar con fostoritos, por favor, ni ninguno, pero este menos. También tiene algunos toques de humor muy buenos, no muchos pero están, es que Catherine es para comérsela, si hasta nos va a llevar de viaje y todo, ¿qué más pedir?
Lo que más me ha gustado es cuánto ha llegado a emocionarme, la generosidad con la que se abre en canal y expone las heridas, sin miedo, buscando solo sacar la cabeza. Pero lo que ha hecho que me enamore de este libro es el final, no sé cómo lo hace, pero cuando faltan tres páginas, hay una imagen que te lleva a un lugar, esperas una cosa, al principio no ves nada, luego ves, pasas la página y es increíble, lo que aparece es que te deja sin respiración, con lágrimas en los ojos de pura emoción y no puedes apartar ni la vista ni la mano de la página.
Te preguntas ¿pero cómo eres capaz de hacer esto? ¿En serio? Te quedas abrazando el libro y preguntándote qué te está pasando que no reaccionas.
Terminantemente desaconsejado, es un ruego, no mirar las últimas páginas si lo vais a leer porque os perderéis lo mejor, de verdad, prometido.
Y si no quieres leerlo, por el motivo que sea, solo ve a una librería y hazte el regalo de abrirlo justo por la mitad y admirar la ilustración. Al menos eso te llevarás.
"-A mí, después del 7 de enero, de repente lo que me parece más valioso es la amistad y la cultura.
-A mí, la belleza.
-Es lo mismo."
