Nicole Krauss
DATOS DEL LIBRO
MI OPINIÓN
"La gran casa" ha supuesto una despedida y como tal ha sido triste pero todo ha quedado dicho.
Dice la sinopsis que el protagonista de la novela es un escritorio, bueno, no puedo estar más en desacuerdo. La historia tiene varios protagonistas que tienen en común haber estado en posesión de ese escritorio, pero la verdad es que a mitad del libro lo que de verdad te apetece es liarte a hachazos con él y donar la madera a Rita Barberá para las Fallas, por mucho que en un momento dado se insinúe que pudo pertenecer a Federico García Lorca, cosa que no queda resuelta y sólo se menciona de pasada.
El libro está dividido en dos partes desiguales, la primera bastante más extensa. Cada una de estas partes está a su vez dividida en cuatro, cada una de ellas con un título. En un principio no tienen nada en común, en la primera de ellas nos encontramos con una mujer hablándole a un juez al que le cuenta su historia, de cómo conoció a un poeta chileno llamado Daniel Varsky y entró en posesión del escritorio dichoso. Es una historia muy pesada, que avanza a trompicones. La mujer es exasperante y uno no puede hacer otra cosa que compadecerse de su marido y preguntarse por qué no la abandonó antes. Si es que hay cada santo por ahí...Esta parte transcurre en Nueva York.
En la segunda viajamos a Jerusalén, cambiamos de título, de narrador y de punto de vista. En este caso, es un hombre el que echa la vista atrás sobre el devenir de su familia. A la muerte de su esposa, se reune de nuevo con uno de sus dos hijos para reprocharle una vida entera. Esta parte está contada en segunda persona y el narrador se dirige a ese hijo con el que comparte casa durante unos días sin hablarse y sin mirarse apenas. Queda claro que hay heridas que a pesar del tiempo siguen abiertas, infectadas y supurando. El padre trata de cerrarlas.
Y cuando ya está expuesto el tema, pasamos a la siguiente, nos encontramos aquí con otro matrimonio de cierta edad, otra mujer a punto de morir y otro marido que nos cuenta su historia de amor y habla de la convivencia. Esta mujer, Lotte Berg, guarda muchos secretos, tiene un mundo particular al que el marido no puede acceder. Viajamos hasta Londres para conocerlos.
Por último, tenemos a una americana preparando su tesis en Inglaterra que conoce a dos hermanos, Leah y Yoav, se enamora del chico. El padre es un anticuario que se dedica a recuperar reliquias y objetos de valor expoliados por los nazis y devolverlos a sus dueños previo generoso pago, claro.
En la segunda parte del libro se vuelven a recuperar las cuatro historias, aparecen los puntos en común del tipo culebrón venezolano en el que al final resulta que Margarita Francisca era en realidad la hija de Gabriel Alfredo. A veces incluso demasiado enrevesados, pero se acaban resolviendo todas las historias, la mujer de la primera historia viaja a Jerusalén (qué envidia de viaje), todos acaban por disipar las grandes dudas que han condicionado sus vidas.
Y ya está. Hechas las presentaciones, entramos en materia. Todas las historias tienen en común varias cosas. El amor, el desamor, un personaje atormentado y otro que aguanta carros y carretas, sufrimiento a paletadas y secretos. El punto fuerte de la novela es la trama, una trama perfectamente hilada, adictiva y que capta la atención del lector, en la que Nicole Krauss despliega todo su talento. Los personajes están muy bien definidos, son muy complejos y a menudo se encuentran perdidos y sin saber qué hacer. No comprenden algunas cosas de las que les suceden, toman decisiones equivocadas, en definitiva son humanos.
La ambientación es otra de las grandes bazas, con unas descripciones breves pero precisas bien integradas en la prosa nos permite viajar a cada uno de los lugares en los que se desarrolla la historia, entender el contexto. Una prosa pausada, elegante y con muchos adjetivos y un rico vocabulario.
Respecto al estilo tengo que decir que hay algo que no me gusta mucho, los diálogos están metidos dentro de la prosa, sin guiones ni puntos que los distingan. Aunque eso no les resta calidad.
También hay un buen trabajo de documentación sobre la historia de los conflictos en Israel, expuesto sin resultar pesado ni cansino sino como parte de la acción. Se pueden aprender muchas cosas respecto a ese tema y a la cultura judía, que me atrae mucho.
Y ahora viene la pega, qué digo pega, el gran pegotazo, la madre de todas las pegas. Y es que Nicole Krauss peca de soberbia, de pretenciosa en demasiadas ocasiones. Cuando más estamos disfrutando de la historia va el personaje de turno y se pone a divagar, pero a lo bestia. Párrafos y páginas enteras de pensamiento sin rumbo. Es como cuando estás en la parada del bus y pasa una señora con un carrito de la compra igual que el tuyo y te pones a pensar en el carrito y por qué lo compraste y cómo cambió la vida y de ahí a un montón de morralla mental que sólo se interrumpe cuando llega el bus. Eso es lo que hace la autora, empieza divagando sobre algo como la muerte pero de repente sólo son un montón de frases inconexas, simples palabras juntas sin mucho sentido hasta que el lector llega a sentirse perdido. De hecho en más de una ocasión volví hacia atrás por si me había perdido algo pero sólo pude comprobar que la que se pierde es ella. Tanto es así que este libro, hacia la página 175 estuvo de camino al cadalso, interrumpí la lectura, le di un tiempo y decidí seguir por la historia, por esos momentos de genialidad que hay pero de verdad que estos fragmentos son insufribles. Da la sensación de que a través de ellos quiere convertir su novela en algo para cierto tipo de gente y no para todos. Sé que lo que voy a decir ahora es una herejía pero estos pasajes te llevan a tal punto de desesperación que te dan ganas de tirar el libro y ponerte a leer "Cincuentas sombras de Grey" o peor aún, llamar al mismísimo Grey y que venga a darte cachetadas para sacarte del estado comatoso en el que estás a punto de entrar.
En conclusión, no recomiendo este libro. Es una buena historia, muy bien contada, muy bien escrita pero a la que le sobra mucha paja por lo que hay que enfrentarse a él con muchísima paciencia. Ahora cada uno que decida.
Fui de las que se sorprendió con su anterior novela "La historia del amor" que sí recomiendo a todos, esperaba con ilusión su nueva obra pero me ha decepcionado mucho, no sé por qué metió tanto relleno intelectualoide. Como dije al principio, este es el último que leo de esta autora. No había leído "Llega un hombre y dice", que es su primera novela pero que en España se publicó después a raíz del éxito de "La historia del amor", porque no me atraía la sinopsis y tenía malas críticas. Ingenua de mí, creí que "La gran casa" iría en ascenso y mejoraría "La historia del amor"
Un cotilleo, Nicole es la esposa de Jonathan Safran Foer, el autor de la genial "Todo está iluminado". Menuda pareja, jeje, vaya conversaciones que habrá en esa casa. Viven en Park Slope, Brooklyn, como Paul Auster. ¡Quiero mudarme! Eso son vecinos y no lo que yo tengo.
PUNTUACIÓN. 2/5 Lo siento, pero Nicole y yo hemos tarifado.






